Qué hacer con los perros callejeros en Santa Rosa
La presencia de perros callejeros en Santa Rosa no parecería ser un problema solo de la capital provincial, sino que es común a muchas ciudades de todo el mundo. Pero más allá de ese paralelismo, no debiera ser una cuestión que, precisamente por resultar habitual debe ser ignorada.
Esta misma semana, a escasos metros de una céntrica esquina de la ciudad -sobre calle 25 de Mayo-, muchos vecinos pudieron observar cuando un joven cadete desde su moto intentó con el casco, que no llevaba en su cabeza, golpear a un perro que se empecinaba con la botamangas de su pantalón.
Pero no es el único episodio que se conoce, porque se pueden ver todos los días jaurías en distintos sitios de la ciudad, con los animales ocupados en ladrarle -en lo que aparece como un juego- a las ruedas de los autos, y también a las motos y bicicletas. Pero en algún momento, no se sabe por qué razón, algunos de los animales la emprenden contra transeúntes que caminan por la ciudad, que en más de una ocasión han sufrido mordeduras.
Mordeduras.
Por más que los que conocen del tema dicen que no se les debe demostrar temor a los perros, no todos están en condiciones de conservar la calma ante el avance agresivo de alguno. Y es como si los canes advirtieran ese miedo para ir justamente sobre esas personas. Dentelladas, caídas de motociclistas, y otro tipo de inconvenientes son ocasionados por los perros de la calle.
Santa Rosa, según se informó recientemente, tiene una población de más de 50.000 perros; aunque naturalmente el relevamiento no indica cuántos hay en las calles. Lo cierto es que, por ejemplo, en la Terminal de Omnibus andan entre la gente y provocan más de un susto cuando se pelean entre ellos. También es habitual que los pasajeros tengan que eludir su presencia en los andenes, donde se tiran a descansar.
Esterilización.
¿Qué hacer con esos animales? Obviamente como primera medida la esterilización aparecería como un principio de solución al problema, y ayudaría en forma directa en la disminución de perros en las calles en el futuro. Pero además se requiere conciencia y educación de la comunidad, con políticas de Estado que contribuyan a atenuar el flagelo. Lo que de ninguna manera se puede alentar es el rifle sanitario, y mucho menos acudir a una práctica abyecta como es el envenenamiento que realizan cada tanto algunos perversos.
¿Y entonces? Cabe inferir que cualquier medida que se pudiera adoptar sería insuficiente en tanto no exista conciencia sobre la tenencia responsable de mascotas. Pero es insoslayable que se necesita una política de Estado municipal para abordar el tema.
¿Instruirlos y cederlos?
Porque además de que pueden provocar problemas a los transeúntes, los mismos animales sufren, expuestos a enfermedades, al frío, al hambre y al maltrato, que obviamente tampoco debe ser algo que pueda ser del agrado de la sociedad.
Un conocido adiestrador de perros le dijo ayer a este diario que, como prueba piloto, se podría intentar que adiestradores -que hay en la ciudad- pudieran instruir mínimamente a perros de la calle. ¿Cómo sería? Que los "perros baguales" aprendan a reconocer una voz de mando con órdenes mínimas ("junto", "sentado", "quedate", y otras), y que después sean cedidos en tenencia. "Al menos se podría intentar algo así", agregó, a la vez que insistió que "la esterilización es muy importante para el control canino".
Tenencia responsable.
El mismo adiestrador, vecino de la ciudad, dijo que en España se está intentando algo de eso, aunque admitió que los perros de la calle "están en todo el mundo". Señaló que en Holanda la cuestión es tratada de una manera muy severa: "Se aprobó la ley de Salud y Bienestar Animal, que obliga a los dueños a brindarles los cuidados pertinentes. Si se vulnera la ley el propietario puede ser penado hasta con tres años de prisión y multa de más de 15 mil euros... así que antes de tener un perro lo piensan bien", cerró.
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