¿Querés recibir notificaciones de alertas?

Las notificaciones están desactivadas

Para activar las notificaciones:

Miércoles 10 de junio 2026

"Cuando se llevan los amigos en el alma"

Redacción 21/07/2019 - 00.09.hs

En estas horas se festeja el Día del Amigo. Un acontecimiento que pocos procuran desconocer, porque la amistad es -sin duda alguna- de esos valores que hacen que, de verdad, la vida merezca ser vivida.
MARIO VEGA
"A mis amigos les adeudo la ternura/y las palabras de aliento y el abrazo;/
el compartir con todos ellos la factura/que nos presenta la vida, paso a paso". Los bellísimos versos de Alberto Cortez valen como preludio para dar lugar a algunas reflexiones sobre el sentimiento de amistad.
El 20 de julio es, cada año, un día especial: el Día del amigo/a que, se sabe, se celebra en otras fechas en distintas partes del mundo... Por estas horas se viene difundiendo profusamente -a través de distintos medios periodísticos-, un acontecimiento que ocurrió hace nada menos que 50 años. La televisión, los diarios y distintos medios se vienen ocupando de cómo fue aquella jornada histórica en que un hombre pisó por primera vez la Luna. Un día como hoy de 1969 -creo recordar que fue alrededor de las 15 horas, y también el sitio donde me encontraba precisamente en ese instante- el astronauta Neil Armstrong puso sus pies sobre la superficie lunar: "un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto de la humanidad", diría el héroe estadounidense.

 

Otro invento argentino.
En esa jornada especial, Enrique Ernesto Febbraro -músico, odontólogo y profesor de Filosofía- tuvo una idea repentina: conectarse con el resto del mundo a través del envío de cartas. Fueron 1.000 mensajes los que envió, todos a personas de diferentes países. La respuesta no tardó en llegar: 700 individuos le respondieron su misiva y, de esta forma, quedó instalada esta fecha como el Día Internacional del Amigo. El doctor Febbraro había escuchado en algún lado que el hombre llegaría a la Luna en nombre de la amistad de la humanidad hacia el universo... y eso le quedó grabado.
Como la birome, como el colectivo, el bypass coronario, el sifón de soda, y tantos otros experimentos, el Día del Amigo termina siendo, al cabo, otro invento argentino. Uno más, y que no tiene que ver esta vez con algo material, sino con los sentimientos, con las emociones... con el alma. Nada más, ni nada menos.

 

Una linda celebración.
Si bien, como sucede con otras fechas importantes del calendario -el Día de la Madre o el del Padre, u otras celebraciones parecidas-, se le puede atribuir a esta un carácter comercial porque suele haber intercambio de presentes, y se realizan reuniones gastronómicas que atiborran restoranes y otros sitios de comidas. De igual manera se trata ciertamente de una linda celebración donde se participa del regocijo de un beso, un fuerte abrazo y un saludo especial por aquellos que sentimos nuestros amigos/as.
En estas horas -y tal vez se prolongarán hasta hoy mismo-, se multiplicaron las tertulias compartiendo un buen asado, alguna cena, o simplemente una ronda de café... festejando precisamente "el Día del Amigo/a".
Una oportunidad propicia para reencuentros, para recordar anécdotas de momentos especiales, para reír, para alegrarse... y también quizás para una pena pasajera al evocar al amigo que ya no está...
Y también, por qué no, para dejar atrás esas rencillas fugaces que pueden aparecer de tanto en tanto...

 

Mis amigos.
En lo personal serán horas para encontrarme -o recordarlos con muchísimo afecto- (y permítaseme la licencia para mencionarlos) con Cacho Fumagalli, Juancito Jaime, La Mona Díaz, Alejandro Eberhardt, Tito Zarelli (aunque a la distancia porque vive en Madrid el atorrante), Susana Antonio, Roly Gaitán, Pelado González, que son los amigos del alma, algunos de toda la vida; pero además hay por suerte otros muy queridos que fueron apareciendo en el camino como Rubén Dayán, Juana Jutepecker, el Negrito Cejas, Carlitos Fortuna, Rodo Gigena, "Lalo" Suárez Cepeda, Daniel Petrucci, Chiquito Rodríguez, Tili Forastiero, Pela Santamaría, Dicky Pagohuapé, Roberto Forestier y algunos otros que ahora se me escapan.
Pero aquellos -los primeros- son los amigos de siempre: los de las primeras salidas, los que me dejó el deporte, y en algunos casos el transcurrir las calles polvorientas de mi barrio, o el compartir los picados en el baldío de la cuadra... los de siempre.
"A mis amigos les adeudo algún enfado/que perturbara sin querer nuestra armonía;/sabemos todos que no puede ser pecado/el discutir, alguna vez, por tonterías".

 

En esto no hay grieta.
Porque como dice Coca (87) -una amiga de estos tiempos, que aprendí a querer y respetar por esa valentía que exhibe todo el tiempo, y por la sabiduría que dan los años-, la amistad está por sobre todas las ideas político partidarias, por encima de las religiones y toda concepción de vida, incluida la de género. "Porque qué es eso de que no puedo ser tu amiga porque sos católico y yo no... o porque sos socialista y yo no... Y así mil circunstancias, como esta más actual que porque alguien se pone pañuelo celeste, y yo verde no podemos ser amigos. ¡Cómo que no!", dice con esa capacidad de razonar y la sapiencia que otorgan los años.

 

La clave, el respeto.
"El eje, la clave, es el respeto mutuo, la no provocación, la ausencia de golpes bajos y no apelar a mensajes subliminales. Y si en todo caso se presentara algo grueso blanquear el tema, descargar la mochila", agrega.
Y añade sobre su propia experiencia: "Tengo amigas que conservo de la época del secundario... Hemos vivido en distintos lugares durante años, incluso viéndonos poco por eso mismo y cuando nos reencontramos advertimos que la amistad sigue allí, intacta; con sueños cumplidos o no, con maridos pacientes o no, pero la amistad siempre por encima de todo", comparte.
"A mis amigos les adeudo la paciencia/de tolerarme las espinas más agudas;/...
los arrebatos de humor, la negligencia,/las vanidades, los temores y las dudas". Si Alberto Cortez tiene bellas letras, sin dudas esta es una de las más significativas y de las que, a mi juicio, mejor refleja el concepto de amistad.

 

El "amigo-hermano".
En nuestro derrotero por la vida veremos que podremos escuchar -y por qué no repetirlo nosotros mismos- que nos hemos ido de viaje, o que compartimos una cena o alguna circunstancia determinada con amigos... Generalizamos el término y le damos status de amigos a quienes pueden ser buenos conocidos, con los que efectivamente se pueden compartir buenos momentos, pero no alcanzan la estatura de "amigo-hermano" que, creo, es el modo más intenso de la amistad. Ese estado que -considero- es único y que hace que el afecto sea indestructible, inalterable... Ese sentimiento que está por encima de toda circunstancia, que no censurará determinadas conductas, y que en todo caso preferirá privilegiar precisamente la condición de amigos.
Hay muchas frases hechas en torno a la amistad, como por ejemplo la que señala que hay amigos de diferentes etapas (que podrán alcanzar o no el grado único de "amigos-hermanos"); o aquella otra que expresa que "la amistad es como una copa de cristal... cuando se rompe, nunca más vuelve a ser igual, aunque se la pretenda reparar".

 

Luisina dice.
Luisina, desde sus apenas 8 años me dice: "Un amigo es una persona a la que vos le tenés confianza... hay tres tipos de amigos: 1 el que conocés pero no tenés confianza, a ese se le dice 'amigo sin confianza'; 2 es el amigo que siempre está con vos, el que es permanente; y 3 es el cariñoso, bueno y al que se le tiene confianza: ese es el mejor amigo" (¡¡¡!!!), define con la tierna mirada de una niña.

 

Lo que dice Luis.
Luis Gérez (61) es el mozo más antiguo de La Capital, y tiene siempre a mano un gesto amable para sus "amigos" de todos los días -mujeres y hombres-, y sabe muy bien lo que es el concepto de amistad.
"Es una fecha en la que afloran bellos sentimientos, por los ausentes, y por las amistades que se hacen más fuertes. Desde mi puesto de trabajo tengo un privilegio porque la amistad se siembra todos los días... ¿Y sabés? Soy un sembrador de amistades, es la fortuna que más atesoro y de la cual estoy orgulloso... Poné que saludo a todos los que me honran con su amistad", pide sonriente.

 

Amigas son las amigas.
Se las puede ver en grupos en diversas confiterías céntricas de Santa Rosa, a la mañana, o a la tarde... Conversan y se ríen, y disfrutan de esas reuniones: Alba Insausti, la ex docente que sale recurrentemente del local para disfrutar de un par de pitadas de un cigarrillo; Mirta Canggiano, que fue farmacéutica; Racha Cortina, ex docente; Suchi Alvarez, que trabajó en la Justicia; Nilda Valentino y Rosita Iglesias de Grubisich, ambas maestras igual que Katto González, y Cristina Pangallo que supo trabajar en Tribunales.
Todas damas mayores (casi todas pasaron los 80), que ya resultan personajes reconocidos de esas mesas de café en la que se juntan cada día. "Todas viudas", dicen, y que dejaron atrás aquellos tiempos de criar hijos, y disfrutan en muchos casos de sus nietos, pero además se dan el tiempo para juntarse cada día con las amigas de toda la vida: "Hace 25 años que nos juntamos aquí mismo", dice Alba refiriendo a La Recova, aunque se las podrá ver también en otras confiterías de la ciudad. "A veces jugamos con pelearnos, pero eso no ocurre nunca", completa.

 

La amistad, un apoyo.
"La pasamos muy bien, hablamos de todos los temas, y nos reímos mucho", dice Rosita, quien además reconoce que ese grupo, el compartir charlas y momentos, la ayudaron a superar trances difíciles: "Porque no sólo que soy viuda, sino que además dos de mis hijos fallecieron hace algún tiempo, y la verdad es que me costaba superarlo... Pero ellas me ayudaron mucho, fue como una terapia para mí... No saben lo bien que me hizo estar con mis amigas", resume.
Suchi parece una de las más inquietas, porque va y viene sin terminar de sentarse a la mesa: "Siempre soy así", expresa, mientras muestra fotos de otras "juntadas" con las mismas amigas... "Es muy lindo compartir con todas ellas", agrega. La misma Suchi señala que una amiga entrañable es Racha Cortina -que no está presente en el lugar-, a la que conoce desde hace más de 80 años (ver aparte).

 

Un amigo es un tesoro.
Se ríen, y mientras la mesa se va completando posan para el fotógrafo, en tanto no dejan de recomendarme que ponga en la nota esto o aquello, aunque saben que -finalmente- sus consejos no serán muy tenidos en cuenta al momento que quien esto escribe redacte estas líneas: "Bueno... poné lo que quieras", se resignan.
Así como pasa con "la mesa de las chicas" -como le dicen los sonrientes mozos que las atienden-, se puede decir que en cada bar se juntan personas afines, que más o menos de la misma manera disfrutan de sus momentos con amigos... Instantes únicos y que, de verdad, valen la pena ser compartidos.
Dicen los que dicen saber que quien tiene un amigo tiene un tesoro, y casi coincido, que algo de eso hay.
"A mis amigos legaré cuando me muera/mi devoción en un acorde de guitarra/
y entre los versos olvidados de un poema,/Mi pobre alma incorregible de cigarra".

 

Una amistad que lleva 80 años

 

"Mirando una foto de nuestro primer día de clases surgen los recuerdos, y agradezco a la vida haber conservado esta amiga por... ¡80 años! Teníamos apenas 5 años en ese 1940... íbamos juntos a la escuela de Niñas, frente a la plaza. Nuestros padres nos habían puesto de 'gala' para la ocasión".
"No sabíamos entonces que nuestras vidas estarían unidas para siempre... hoy ya tenemos 84 años; y me río al recordar que cuando celebramos los 80 se nos ocurrió sacarnos la misma foto, vestidas de la misma manera que aquella vez, y en el mismo lugar de la casa de Racha... y fue el momento de volver a evocar el largo camino recorrido, otro momento que nos dio la alegría genuina de comprobar que, aún después de tantas décadas, nuestra amistad sigue inalterable".
"Aunque hoy los avatares de la vida hacen que no estemos tan juntas, como fue sobre todo en los últimos 20 años que fueron de una cercanía tan intensa, respetuosa y tolerante... conservando en todo momento la alegría de saludarnos a diario, sin que faltara nunca el llamado de las buenas noches para acabar cada jornada".

 

"Te quiero".-
"Cada vez que nos encontramos con las amigas en la confitería, casi como un ritual, nos abrazamos con Racha y yo le digo bajito: 'yo también te quiero', con los ojos brillosos rememorando nuestra infancia feliz. Porque siempre vivimos en el mismo barrio... desde hace 80 años! Jugábamos a la payana, saltábamos la soga, andábamos en bicicleta, íbamos a buscar el hielo a la Usina de la CPE, en esa época de calles de tierra, para traer _ de barra de hielo a nuestras casas, con la que se iban a enfriar las bebidas. Vivíamos esas caminatas como una aventura, en esos tiempos sin heladera en los hogares".
"Pasaron los años, nos llegó la adolescencia, nos recibimos en 1953 de maestras en el Colegio María Auxiliadora... después vino la adultez y empezamos a recorrer el camino de las responsabilidades, del trabajo, y constituimos nuestros hogares. Caminando siempre juntas en estos 85 años...".
"Fue un largo sendero, con alegrías, tristezas y todo lo que nos deparó el devenir, aunque podemos decir que la amistad es un milagro que nos regala la vida y que nosotras pudimos disfrutar... En nombre de las dos, en el mío y el de Racha, abrazo a todas nuestras amigas de ayer, de hoy y de siempre... Las abrazamos y las queremos". Firmado: Suchi Alvarez

 

N. de la R.: Suchi es una querida ex maestra, que quiso decir lo suyo en unas pocas líneas, Es amiga de Sacha Cortina desde que eran niñas, Una amistad para toda la vida.

 

Fecha de celebración.
El 20 de julio es el día propuesto para celebrarlo, y reconoce como antecedente la Cruzada Mundial de la Amistad que se instauró en Paraguay en 1958, donde se celebra cada 30 de julio bajo la denominación de Día de la Amistad. No obstante cabe decir que en otros países latinoamericanos es festejado en fechas diferentes.
En nuestro país, pero también en Brasil y Uruguay, la propuesta más difundida es la del día en que el hombre llegó a la luna, el 20 de julio de 1969. Además se puede señalar que el 27 de abril de 2011 la Asamblea General de las Naciones Unidas resolvió sugerir a los países miembros a celebrar el Día Internacional de la Amistad el 30 de julio de cada año, siguiendo la propuesta original promovida por aquella Cruzada Mundial que tuvo lugar en tierra guaraní.

 

'
'