En Carro Quemado refundaron el club y vuelven a soñar
El 6 de octubre de 1922 el maestro ambulante Angel Norverto Téllez de Meneses informó al gobierno nacional «la necesidad de instalar una escuela en el lugar denominado Carro Quemado». Había registrado 25 niñas y 18 niños en edad escolar en esa zona rural.
El 3 de noviembre instaló un aula transitoria para cerrar el año, durante 1923 construyó la Escuela N° 159 con sus propias manos y menos de un año después convenció a los padres de instalar sus hogares alrededor de la escuela. El 11 de mayo de 1924 Ceferino Huarte, Eduardo Medero, Fermín Huarte y Lino G. Tuñón cedieron 40 hectáreas destinadas a la fundación del pueblo alrededor de su escuela. Así nació Carro Quemado.
Pocos años después Téllez de Meneses (que había nacido en Cespedosa de Tormes y estudiado en Salamanca) fue trasladado a Arata, donde permaneció hasta jubilarse. Pero ya el pueblo brotaba incontenible.
Refundación de un club.
Carro Quemado siguió creciendo. Alcanzó su pico demográfico a mediados de los ’70, con unos 900 habitantes (881 en Censo 1970). A partir de entonces su población se redujo aceleradamente aunque durante el siglo XXI la curva demográfica recuperó nivel ascendente: en 2001 registró 271 habitantes, y en 2010, 301. Actualmente hay unos 350 pobladores.
Cierto día, con el fin de incursionar en torneos de fútbol y congregar a la comunidad, los vecinos fundaron el Club Atlético Carro Quemado, que se afilió a la Liga Cultural y funcionó durante varias décadas hasta 1995, cuando abandonó su vida institucional. El equipo utilizaba casaca celeste y blanca y utilizaba el estadio «Lázaro Sarrasketa». Por sus filas pasaron Daniel López, Rubén Suhurt, Ariel «Quincho» Ramírez y Luis «Pimeo» Ramírez, entre muchos otros.
Con el tiempo la actividad fue decayendo. «Faltaba compromiso, dedicación y ganas de sus socios, finalmente el club dejó de funcionar» reconoce Oscar «Chimi» Rodríguez Huarte. Con 37 años es intendente de Carro Quemado y lleva adelante su segundo mandato. «Durante los últimos 25 años fuimos un pueblo sin club» lamenta, y aclara que la competencia en la Liga El Caldenal y otras participaciones deportivas de los últimos años «se llevaron adelante desde el municipio».
Recuperar el club era «un viejo anhelo de nuestra comunidad». La verdad, no reactivaron el Atlético: fundaron el Club Social y Deportivo Carro Quemado. Obtuvo su personería jurídica hace poco más de dos meses, el 27 de agosto de 2020, y resulta probablemente el club más nuevo de la provincia.
Rumbo a la Liga.
Chimi es el primer presidente del Deportivo acompañado en la Comisión Directiva por Lucas Barzola, Facundo Herrero, Marcelo Medero y Diego Suhurt. «Ya integramos subcomisiones de pádel, fútbol femenino y hóckey que son las disciplinas activas y estamos sumando tae kwondo y patín. También haremos natación porque contamos con una hermosa pileta» refiere.
Sin embargo, el gran plan es competir en la próxima temporada de la Liga Cultural de Fútbol. «Tendremos que arrancar de cero» reconoce Chimi y revela que ya contrataron a José Luis Rocha y Abel Abraham, flamante dupla técnica del primer equipo de fútbol que todavía debe conformarse.
Pronto volverán a ser locales en la «misma cancha de siempre, del Polideportivo Don Ceferino Huarte», aunque ahora con camiseta azul, blanco y celeste. Así, en un pueblo casi centenario con más ganas de emprender nuevas aventuras que de seguir contando glorias pasadas, acaba de iniciar su travesía el club más joven de La Pampa.
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