Aníbal Reynoso, el relator de la TVPP
Dicen los que dicen saber que la mejor noticia no es la que se da primero, sino la que se da mejor. Para eso los periodistas debieran tener conocimientos y capacidad de análisis. Y no es tan fácil.
MARIO VEGA
Los que transitamos el camino del periodismo tenemos muchas dudas acerca de cuál será el destino de nuestra profesión. La innovadora tecnología, los cambios en las formas de comunicar, a través de formatos multiplataforma (video, audio, texto en redes sociales) obligaron a los periodistas a adaptarnos a la nueva realidad.
La modernidad brinda distintas posibilidades, y otorga la ventaja de la inmediatez para llegar con la noticia. Es un aspecto que puede ser juzgado como positivo, pero me parece que tiene también un costado de cierta debilidad en cuanto a la construcción de una noticia desarrollada con calidad.
Cambia, todo cambia.
En alguna época -cuando empecé a incursionar en esta profesión- era un puñado de cronistas que asistía a conferencias de prensa, o a cubrir distintos acontecimientos. Con el devenir de la modernidad todo se facilitó de tal forma que hoy ni es necesario acudir en persona a los lugares donde se producen los hechos.
Ya habrá alguien dispuesto que con un celular –simplemente con eso-- se encargará de hacer llegar al medio que corresponda la información al instante. O una “oficina de prensa” redactará y enviará el correspondiente comunicado.
Nuevos tiempos.
¿Y el periodista? No pocas veces su rol se ve minimizado, porque antes debía estar donde se produjera la noticia, pero ahora eso podría no ser necesario… Y más aún, la famosa en boga Inteligencia Artificial le ahorrará incluso la tarea de pensar cómo redactar un artículo.
Eso sucede muy a menudo, aún en las redacciones de los medios tradicionales.
¿Qué la radio y la televisión son distintas y tienen otros tiempos y condiciones de trabajo que la prensa escrita? Y sí… podría convenirse que es un poco así.
La información.
Los más antiguos en la profesión –aunque sean los menos- todavía se aferran a la vieja escuela que indica que hay que estar en el lugar de los sucesos. Pero una gran mayoría –eso creo- se apoltrona detrás de una computadora donde con seguridad le llegará tal vez la misma información de la que dispondrán los que son periodistas de cuerpo presente.
No obstante quiero aclarar que entre los que no andan mucho por las calles viendo lo que pasa, hay también excelentes escribas o comunicadores, capaces de analizar la realidad con agudeza y claridad. Y sí, a su manera son muy buenos periodistas.
En lo personal tengo que decir que me gusta que quienes están en este oficio, en la medida de lo posible, vayan al lugar de la noticia. Tendrán en ese caso,se me ocurre, una cercanía con el suceso de que se trate para contar la historia de una manera más completa y atractiva.
Es una mirada sobre la profesión, aunque naturalmente habrá otras tan respetables como las que más..
Los que llegan.
La profusión de medios que se dio en los últimos 20 años obviamente produjo el advenimiento de una enorme cantidad de nuevos cronistas, ávidos por hacer lo suyo ya sea en televisión, radio, medios gráficos, o los alternativos que hoy conocemos en las redes.
Por supuesto todos tienen derecho a acercarse a la profesión. Y así las cosas estarán los que tienen buenas condiciones, y otros que a su manera se las “rebuscan”.
Entre los que se fueron sumando algunos se destacan por su profesionalismo, dedicación y sobre todo por la pasión que le ponen a su trabajo. Y son sin dudas los que se ganan una mejor consideración.
La familia.
Nació en Burzaco, provincia de Buenos Aires, y dice que como fue en 1978 “técnicamente vi las tres estrellas de Argentina” (obviamente se refiere a los campeonatos mundiales de fútbol logrados por el Seleccionado Nacional).
Es hijo de Omar, muchos años trabajador gráfico en la empresa Ghirardi, y más tarde chofer en Canal 3. Su mamá se llama Mary Zerbino y “dedica su vida a intentar mejorar las de los demás, y a pelear por los derechos de las mujeres para dejarles un mejor mundo a sus hijas, nietas y ahora bisnieta”, completa. Es la presidenta del colectivo “Todos somos Andrea”.
Aníbal cuenta que tiene dos hermanas, Daniela y Carolina. “A mis 4 años nos vinimos a Santa Rosa porque la empresa donde trabajaba papá se instaló en el Parque Industrial… él era maquinista y estaba bien considerado, por lo que Ghirardi hasta le pagaba el alquiler. En los primeros tiempos en un departamento en Duval y Tomas Mason; y luego en la calle Wilde… ahí ya nos quedamos en la Villa Santillán”.
El aguante familiar.
Aníbal está en pareja hace 21 años con Micaela. “Ella se dedica a la Educación, específicamente a la Inicial, y somos padres de Zoe (18), que se va a estudiar relaciones Internacionales a Buenos Aires; y Olivia (13), que terminó su primer año de secundaria”.
Tiene claro que para ejercer la profesión que abrazó, “siempre es fundamental el apoyo de la familia. En este caso no es la excepción, seria imposible hacer esto sin que ellas aguanten que les saque tanto tiempo, no estar en fechas importantes, o los fines de semana”.
Paradójicamente no logró transmitirle su gen deportivo a las niñas: “Ninguna de las dos hace deportes... Olivia fue la que más cerca estuvo con un año de básquet en Estudiantes pero no han tenido constancia y ha sido todo muy esporádico”, explica.
Primaria y secundaria.
Aníbal Reynoso (47) empezó la primaria en la Escuela 4, hasta que luego cambiado el domicilio familiar fue a “la gloriosa Escuela 180. Ahí conocí a Cristian Torralba, mi mejor amigo, de esos que no hace falta ver todos los días para saber que están ahí”, señala.
El secundario fue en el Comercial hasta tercer año, pero al tener que elegir una especialidad opté por computación y me pasé al Nacional donde terminé. Fue una etapa etapa hermosa… tenia muy buena relación con todos pero mi grupo más cercano era del Butaló y de esos casi todos iban al República. Los conocía del Club Santa Rosa, y estaban Bruno Ramírez, Edu González, Charly Olguín, Alemán Trinak, Pablo Dominicci, Pali Tomas, Leo Von Zedwidtz, Fernando Casal y Simón Garzarón entre otros de esa banda”.
El relator de la Televisión Pública.
Aníbal Reynoso (47) es hoy el relator de fútbol en la Televisión Pública Pampeana; y últimamente también tiene participación en el programa La Pelota, que se difunde hace casi 30 años por Radio Noticias.
Lo conocí como personal de Canal 3, cuando él ya le apuntaba de reojo a eso de convertirse en periodista. Era un eficiente empleado administrativo, pero mostraba inquietudes que lo acercaban a lo que ahora está haciendo con tanta aptitud.
Y debo decirlo: advierto en él a un joven preocupado en sumar conocimientos para mejorar cada día en lo que hace. Y vaya si tiene condiciones, porque basta escucharlo analizar de manera crítica la información, para caer en la cuenta que está destinado a ser en poco tiempo una referencia del periodismo deportivo provincial.
Siempre el fútbol.
Reconoce que el fútbol fue siempre “uno de los aspectos más importantes” de su vida. “Más desde que me llevaron por primera vez a la Bombonera… ese día Boca le ganó a Independiente con gol del Diego”, rememora.
Y sigue: “Ya en la escuela, en la calle o en el potrero siempre iba jugando y ‘relatando’ a la vez… sí, tan insoportable como hoy. En el secundario mis compañeros me desafiaban a ver si sabía la formación de todos los equipos de primera”, recuerda.
El futbolista que no fue.
A los 5 años un vecino lo llevó al fútbol infantil en el estadio Municipal, donde había chicos que después jugaron: “Los hermanos Oliván, Marcos Loyola, el famoso Phan (coreano) que era un crack... De ese equipo la mayoría pasó a Atlético Santa Rosa y otros a Belgrano y Penales. Yo fui a Atlético y ahí estuve hasta los 18, pero a esa edad ya me tiraba más el centro con mis amigos y el fútbol quedó un poco de lado…”, comenta con una sonrisa.
Admite no obstante que en el club conoció “muchos amigos y gente muy buena”. Y aunque no quiere nombrarlos para no olvidar a alguno, Aníbal no quiere dejar de recordar a “un tipazo. Raúl Mansilla (fallecido recientemente) nos acompañó en nuestro crecimiento y siempre hizo mucho hincapié en los valores mas allá de cuestiones futbolísticas”, reconoce.
Aníbal, el periodista.
Su primer trabajo formal fue en la Asistencia Pública. “No pude por razones económicas ir a estudiar Comunicación a Córdoba, así que me inscribí en Auditoría Bancaria. Si bien terminé de cursar todavía me faltaban rendir cinco finales, pero ya sabía que no iba a trabajar en nada de eso, así que de modo virtual me pasé a Comercio Internacional en la Universidad de Quilmes. Ahí viajé a rendir cinco materias, pero tampoco me veía… y además llegó Zoe y la vida cambió para nosotros”.
Eso sí, el periodismo deportivo y el relato siempre tiraban. “Con Simón Garzarón empezamos con una página que se llamó Reino Deportivo, pero aunque le metíamos horas no tuvimos un sólo auspiciante… como vendedor de publicidad un fracaso total”, se ríe.
El pase a Canal 3.
En 2002 pasó de Salud a Canal 3. “A la mañana trabajaba en la administración, y a la tarde en el Kiosco Líder (España y Mármol). Eso fue hasta que me ofrecieron ser chofer de Deportes en el Canal. Ahí estaban Juan Carlos Vega, Adrián Dalmaso, Alcides Di Pietro, Lucas Palacios y Amílcar Brañas; y la producción la hacían Rodrigo Martínez y Gastón Borasio”, recuerda.
Era una época donde también hacían un programa en Radio Contacto con Emmanuel Lobato, Ricardo Bertolé y el Crema González, envío que luego llevaron a LU33. “Seguimos toda la campaña de Belgrano en el Federal A, y además me sumé a una tira diaria con Emmanuel que se llamaba ‘Con Enganche’. También fue una hermosa experiencia”, completa.
Transmisiones en vivo.
Ya con la gestión de Mario Ziaurriz, el Canal apostó a las transmisiones en vivo y se cubrieron el Federal A, Federal B, Federal de básquet; Provincial de varones y de mujeres: Copa País; Regional Amateur; Regional femenino; Juegos Epade… hasta llegar a la locura el año anterior de algo inédito como fue seguir en vivo todos los partidos, carreras y combates de los Juegos de la Araucanía”, puntualiza con cierto orgullo.
Aníbal no quiere dejar de mencionar el aporte fundamental del resto del equipo: “Siempre digo, por más que sea una frase hecha, que nosotros ponemos la cara pero somos una pieza de un gran engranaje… y tengo la suerte de trabajar con los mejores”, los elogia.
Se suma a La Pelota.
“La Pelota” es el programa radial más antiguo de por aquí, y ya lleva un año en ese espacio. “Desde el primer día me recibieron como si fuese uno del equipo desde los 29 años que lleva el programa”, explica sobre su participación en la tira diaria de Radio Noticias.
“¿Qué me provoca relatar para mucha gente? Y… es una responsabilidad muy grande. Porque un micrófono es una herramienta muy potente y aunque no sea la intención generamos reacciones entre los que nos escuchan o nos ven”.
Se juzga a sí mismo como alguien “sobrevalorado. Porque si bien me esfuerzo mucho, estudio, leo e intento capacitarme, creo que hay quienes tienen de mí una apreciación más alta de la que creo merecer. Y aclaro que no es falsa modestia”.
Admite Aníbal que tiene una cuenta pendiente con la gráfica. “Nunca se dio pero en algún momento supongo llegará. ¿Si tuviera que elegir de los medios en que trabajé? Me quedo con la radio, sin dudas, porque tiene una magia particular”.
Lo que viene.
Aunque es un estudioso, un periodista que se capacita todo el tiempo, no tiene expectativas de las grandes luces. “No me desvela transmitir un mundial, o algo así. Pero sí me encanta todo lo que tiene que ver con La Pampa... soy fanático de nuestros equipos, los que representan a la provincia, y por eso me alegraría mucho que algún equipo juegue un Nacional por ejemplo. Eso sería hermoso, pero igual creo que no sería posible por los derechos televisivos. Pero sí, no me encandilan las grandes luces, y de hecho considero que en el interior hay tan buenos periodistas como en los medios masivos de Buenos Aires”.
Por el buen camino.
Está presentado. Se llama Aníbal Reynoso, y pertenece a la nueva camada de buenos periodistas. Y aún le quedan muchos años por recorrer en esta hermosa profesión que ha elegido.
Será, si no lo es ya, una referencia en el campo de la información. Porque tiene verdadera pasión por lo que hace, y le suma estudio, capacidad de análisis, curiosidad e interés por la actualidad. Es un buen combo para hablar de un periodista de nota… Y aquí, Aníbal, no hay sobrevaloración. Sólo una ponderación y un reconocimiento de que vas por el buen camino. Como diría el inefable Guillermo Nimo, “por lo menos, así lo veo yo…”.
“Jerarquiza la profesión”.
“Es una gran incorporación para nuestro programa. Desde La Pelota lo veníamos buscando a Aníbal Reynoso desde hace un año, porque nos hacía falta completar el staff con un profesional joven e inquieto”, expresó Fabricio Coller, el periodista de Radio Noticias.
Y fue más allá en la consideración: “Es un buen profesional, tiene criterio periodístico y sobre todo vocación. Demostró estar a la altura de lo que estábamos buscando y es un fanático del periodismo. Jerarquiza nuestro programa y la profesión, y eso también lo demuestra en Canal 3”, completa Coller.
Quien también habló de Aníbal fue Mario Ziaurriz, director de la TVPP. “Es un periodista comprometido, que fue evolucionando porque es estudioso y extremadamente responsable. Tiene una formación política que le hace poner en valor al deporte visto a través de un medio público, siguiéndolo a nivel federado y amateur. Tiene claro el valor de un Estado presente… sé que ha seguido equipos pampeanos aún por fuera del canal, subiéndose de manera particular a un micro para estar presente. Es una persona realmente valiosa, porque es joven y tiene una formación integral que no siempre se da”, define.
Cabe agregar que Aníbal ha tenido participación en distintos programas del Çanal oficial. “En 2010 hubo una serie de concursos en el canal cuando yo había empezado a estudiar Periodismo Deportivo en Córdoba. Era a distancia y viajaba a rendir finales… aproveché a concursar para ejercer definitivamente el periodismo y aquí estoy. Me tocó pasar por el Noticiero, y por varios magazines como ‘Enhorabuena’, ‘Vitamina 3’, ‘Ahí Vamos’, ‘Punto de Encuentro’… en un momento hicimos con Rodrigo Martínez, Amílcar Brañas y Alcides Di Pietro un programa que se llamaba ‘Las Ligas’, que mostraba los partidos de las ligas municipales. Después con Ricardo Barroso hicimos una locura hermosa que se llamó ‘Te sigo a todas partes’ que consistía en cubrir a los equipos pampeanos que jugaban en torneos Federales. En otra oportunidad hicimos junto a Rodrigo Martínez y Pato Vergara un programa llamado ‘Mi buen amigo’ que contaba las historias de los clubes del interior de la provincia’, rememoró.
Una vida en tres imágenes.
En televisión.
Una imagen de Aníbal, mostrándose muy a gusto en uno de los programas en los que participó en televisión.
En familia.
Con Micaela, su esposa, y las hijas Zoe y Olivia. El “aguante” que ellas le hacen le permite ejercer la profesión que le demanda muchas horas.
En la pelota.
En la última fiesta de La Pelota. A su lado Claudio Dezeo, Karen Pezzola, Mario Vega y Fabricio Coller.
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