Arrancó la brama pero sin cabañas
El inicio de la temporada de la brama en la Reserva Provincial del Parque Luro llegó con polémica: las seis cabañas no fueron adjudicadas a un privado y quienes quieran alojarse en el lugar para disfrutar del espacio no podrán hacerlo. “Churrinche” es la firma que tiene concesionado el restaurante de la reserva y ahora tiene intenciones de manejar el alquiler de las cabañas. Es por ello que criticó el atraso de la adjudicación, pero desde el Gobierno advirtieron que su dueño tienen deuda con el Estado provincial. Primero deberá regularizar su situación con el Tribunal de Cuentas para avanzar con el trámite.
A través de sus redes sociales, “Churrinche” lamentó que las seis cabañas no estuviesen habilitadas durante la temporada de brama. Entonces, desde la Secretaría de Turismo emitieron un comunicado y explicaron que las seis unidades “forman parte de una ampliación de la capacidad de alojamiento del Parque, que se sumaria a las cabañas actualmente concesionadas y en funcionamiento”. Aseguraron que desde el organismo y desde la administración del Parque Luro “tienen especial interés en que esta ampliación pueda concretarse, ya que permitirá recibir a más visitantes y fortalecer el desarrollo turístico de la reserva”.
Indicaron que el año pasado se realizaron dos llamados a licitación pública para otorgar la concesión de estas unidades: en el primer llamado no se presentaron ofertas, por lo que la licitación fue declarada desierta; en el segundo llamado se presentaron dos propuestas, pero ninguna pudo adjudicarse debido a que no cumplieron con los requisitos establecidos en el pliego de bases y condiciones.
Tal como prevé la normativa vigente cuando las licitaciones no resultan adjudicables, se decidió avanzar mediante contratación directa, iniciando el correspondiente expediente administrativo.
“La documentación presentada en ese marco fue posteriormente observada dentro del proceso de revisión administrativa por los organismos de control, por lo que el expediente continúa actualmente en etapa de análisis y adecuación de la documentación requerida”, agregaron.“En este tipo de procedimientos, la adjudicación solo puede concretarse cuando se encuentran acreditados en el expediente todos los requisitos administrativos, fiscales y legales exigidos por la normativa, cuya verificación corresponde a los organismos de control y al cumplimiento por parte de los interesados”, completaron.
Trasfondo.
Según pudo saber LA ARENA, en el segundo proceso de licitación mencionado por la Secretaría de Turismo se presentaron “Churrinche” (de Juan José Regalado) y otros oferentes, pero la “documentación era incompleta, entonces el Tribunal de Cuentas declaró desierta las dos licitaciones”.
Como la normativa lo habilita, la contratación directa fue para “Churrinche” ya que trabajan en el restaurante, pero según las fuentes consultadas, Regalado “tiene deuda con el Estado provincial por impuestos inmobiliarios y de patentes de vehículos, entonces el Tribunal de Cuentas lo objetó. Si bien ya pagó lo adeudado con los vehículos, restan los inmobiliarios”. Ahora, la empresa deberá ponerse al día para lograr la concesión de las cabañas.
Críticas.
Quien criticó a Turismo por la no apertura de las cabañas fue la ex secretaria del área, Adriana Romero. En las redes, apuntó contra el actual titular, Saúl Echeveste, porque “esas cabañas cerradas durante años significan cientos de noches de alojamiento no vendidas, ingresos directos que no entraron a la provincia”. Mencionó que durante su gestión se habilitaron dos de las seis cabañas.
Las fuentes consultadas por este diario se asombraron por los dichos de Romero y recordaron que la ex funcionaria “antes de terminar su gestión inauguró las cabañas, pero no estaban finalizadas. Inauguró una cabaña para la foto porque no tenían muebles, ni luz ni agua”.
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