Bono y paritarias: estatales marcharán el 13 a Casa de Gobierno
El reclamo de los y las trabajadores estatales para que el Ejecutivo pampeano pague un bono de fin de año y reabra las paritarias para rediscutir aumentos salariales recrudece cada vez más y este miércoles, en distintas asambleas realizadas en dependencias públicas, se acordó realizar el próximo martes 13, frente a Casa de Gobierno, una jornada de lucha y movilización.
Los y las trabajadoras nucleadas en la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) y en la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) acordaron marchar al Centro Cívico luego de las asambleas que se hicieron en las oficinas del área de Niñez, Adolescencia y Familia, en primer lugar; y luego en la que se concretó en el Hospital René Favaloro.
Frente a esos reclamos, el gobernador Sergio Ziliotto estuvo justamente minutos antes en los estudios de Radio Noticias y allí defendió su política salarial respecto a los y las estatales: “Siempre hemos hecho la mayor oferta y hemos producido el mayor aumento posible. Somos la provincia que más aumentó los salarios públicos. Claramente el salario de los trabajadores públicos fue una de las prioridades de la gestión”.
“Entiendo que hay un gran endeudamiento de las familias producto de la crisis económica, pero si al cerrar 2025 los ingresos del Estado provincial bajaron un 10 % y los salarios crecieron un 11 % respecto a la inflación del Indec, claramente el salario de los trabajadores públicos fue una de las prioridades”, remarcó el mandatario.
Luego, en una de las asambleas, la dirigente de ATE Liliana Rechimont, dijo que el gobierno “siempre dice que no hay dinero, cuando hay vacas flacas y cuando hay vacas gordas, porque hay que guardar. Cuando está Macri, por Macri; y ahora con Milei, por Milei. La realidad es que el Estado provincial mantiene una deuda salarial histórica con los trabajadores y trabajadoras, con atrasos que vienen desde 2019 y se profundizaron en 2023. El gobierno siempre tiene una excusa para no reconocer la deuda histórica. Hay ítems en negro, otros en gris, y un fuerte achatamiento de la escala salarial que nunca se corrigió”.
Y luego añadió: “Hoy es 7 de enero y los trabajadores no tenemos un peso en el bolsillo. Lo que nos permitía atravesar estos casi 50 días sin cobro era el bono, que este año no fue pagado. El gobierno tiene que tener sensibilidad. Por eso reclamamos un bono que no puede ser inferior a 500 mil pesos. Nuestro planteo es de un millón, pero entendemos que el piso no puede estar por debajo de los 500 mil”.
Petitorio.
El pasado lunes, las CTA de los Trabajadores y la Autónoma le presentaron un petitorio al gobernador reclamando por un bono para el noveno día hábil de enero, y reclamaron por la reapertura de las dos paritarias -docente y de la intersindical- previstas recién para abril.
Este miércoles, en tanto, Rechimont puntualizó en el endeudamiento de muchos empleados y empleadas del Estado “porque no llegan ni a fin de mes para comprar comida”.
“Muchos compañeros están endeudados con las tarjetas de crédito del Banco de La Pampa y también con tarjetas de supermercados. Cuando se atrasan en los pagos, pasan automáticamente a la lista de deudores, lo que les impide acceder al adelanto de sueldo. En consecuencia, hay trabajadores que no pueden cubrir necesidades básicas como la alimentación. Se está usando la tarjeta de crédito para comer y apenas se paga el mínimo, porque no alcanza”, afirmó.
Durante las asambleas, la gremialista aseguró que los salarios “están muy achatados, porque en el mejor de los casos rondan entre 1 millón y 1.400.000 de pesos. Quienes no acceden a horas extras cobran entre 800 y 900 mil pesos. Los trabajadores y trabajadoras del Estado somos quienes movemos la economía de la provincia, porque gastamos nuestros salarios en comercios locales, pagamos alquileres y consumimos en La Pampa. Pero pese a eso, somos de los sectores peor pagos”.
En ese sentido, Rechimont pidió “un gesto político” del Ejecutivo y advirtió que en caso de no haber respuesta al reclamo, “las medidas de fuerza se van a profundizar”.
“Hambre”.
Más allá de las palabras de Rechimont, entre los y las trabajadoras estatales se percibe una situación de “bronca y desesperación” porque “la plata no alcanza. Y se habla de comida. Ni hablar del derecho al ocio, hay gente con hasta tres trabajos, que labura todo el día, y ni siquiera llega a fin de mes. Por eso hay tanta preocupación”, deslizó una empleada en una charla con este diario.
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