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Martes 10 de marzo 2026

El día que un OVNI cayó en Santa Rosa

Por Redacción 10/03/2026 - 11.15.hs

El vecino Raúl Espinosa fue testigo de lo que considera “un hecho insólito, único, irrepetible”. Cuando un ovni “surcó los aires” santarroseños y cayó encima de céntricos edificios.

Raúl, quien había trabajado en las instalaciones de Righetti Hermanos, relató cómo vivió aquella jornada.

“El 24 de septiembre de 1960, hacia las 8 de la mañana, ocurrió en Santa Rosa un hecho insólito, único, irrepetible. Tras un estruendoso ruido, una máquina de 3.500 kg de peso, cual un ovni surcó los aires cayendo entre céntricos edificios vecinos de la ciudad”.

“Entre otras personas -- hoy solo supuestas--, un vecino del lugar que caminaba desprevenidamente por la vereda del colegio de Hermanas, al presenciar este abrupto aterrizaje, fue presa de paralizante estupor, fue tal la conmoción y el susto, que como consecuencia sufrió la pérdida de su cabello que nunca recuperó, según testigos”.

 

Aquella caldera.

 

“¿Qué pasó? El dueño de la tintorería Righetti Hnos, Neptuno, ante la necesidad de disponer de más vapor para el tratamiento de limpieza y planchado de las prendas, compró una antigua caldera de las usadas en las trilladoras, cuyo aspecto exterior prometía una fortaleza, por mucho superior a cualquier otra que hubiera en uso a tales fines”.

“La caldera se ubicó en un tinglado ubicado a continuación del edificio de la tintorería. Tomó su tiempo readecuarla reemplazando tuberías, conexiones etc. para conducir el vapor a las máquinas del taller de limpieza. Al momento de la prueba y luego ponerla en uso, todo era un éxito, producía vapor a raudales”.

 

El estallido.

“El día de la catástrofe, los empleados cargaron de leña el fogón y el abundante fuego llenó de alta presión la cámara de vapor. Tras los preparativos necesarios, ya se iniciaban las tareas, pero entonces se produjo el estallido que despidió en vuelo la pesada estructura. Tal fue la potencia del disparo, que los hierros de la caldera, en insólito vuelo pasaron por encima de un edificio de dos plantas. Ese inmueble pertenecía a un señor de apellido Gordillo --tenía una mueblería con frente a la avenida San Martín--, y cayeron como ya se ha dicho, en el patio de una vivienda distante unos 50 metros, distancia aproximada del recorrido aéreo de los restos”.

 

Tragedia y solidaridad”.

“La Tintorería Righetti daba frente a calle Pellegrini al 371 y si bien la caldera voló hacia la plaza, por el contrario la masa de vapor azotó hacia el interior, donde se hallaban los empleados y el propio dueño quienes sufrieron quemaduras importantes pero no fatales. El edificio en sí quedó semi derruido. Es destacable que no se produjeran muertes y que ante la adversidad surgió la solidaridad de clientes que no reclamaron sus prendas, como así también comerciantes que ofrecieron reponer prendas reclamadas con la condición de ser pagadas cuando y como fuera posible”.

 

Buena gente.

“Aún ante el riesgo de cometer alguna omisión, cabe recordar casas que dieron su ayuda como Sportman del señor Marcos y Domínguez Hnos. de Suixtil”.

“Esto seguramente fue así, dado que Neptuno era un amigo de los mejores, dadivoso, dueño de una simpatía contagiosa, chistoso y ocurrente.

Vaya este relato en recuerdo de su persona, que no dudo, permanece aún en la memoria de muchos de los antiguos pobladores de esta ciudad, que conocieron sus valores y hombría de bien”, concluyó Raúl Espinosa.

 

 

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