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Miércoles 07 de enero 2026

Caldenal

Redacción 07/01/2026 - 00.11.hs

Victorica, Telén, Luan Toro, Carro Quemado, Loventuel conjugan caldén, vida rural y pasado originario.

 

En esa zona de la provincia la identidad, la historia y la naturaleza marcan el pulso del turismo. Victorica, Telén, Luan Toro, Carro Quemado y Loventuel conforman una región que pone en valor el caldén, el pasado originario y la vida rural.

 

En el noroeste de la provincia de La Pampa, una región turística comienza a consolidarse con una identidad propia y profundamente ligada al territorio. Bajo el nombre Latidos del Caldénal, las localidades de Victorica, Telén, Luan Toro, Carro Quemado y Loventuel impulsan una propuesta que combina naturaleza autóctona, historia, pasado originario, cultura ranquel, turismo rural y vida comunitaria, con el caldén como símbolo identitario y eje integrador.
Se trata de un destino que invita a recorrer el oeste pampeano desde una lógica distinta: lejos del turismo masivo, apostando a la autenticidad, al encuentro con las comunidades locales y a un vínculo respetuoso con el entorno natural.

 

Telén.
El verano en Telén combina espacios de agua, descanso y recreación, En una región donde el clima y el paisaje definen el ritmo cotidiano, los espacios vinculados al verano y al descanso cumplen un rol central dentro de la propuesta turística.
En este sentido, Telén se posiciona como uno de los principales polos estivales del Latidos del Caldénal gracias a su parque acuático municipal, que durante la temporada de verano se transforma en un punto de encuentro para familias, jóvenes y visitantes de distintas localidades de la provincia. Este espacio recreativo se integra a una red de áreas públicas pensadas para el disfrute, el descanso y la convivencia, fortaleciendo el turismo de cercanía y accesible.
El parque acuático se complementa con espacios verdes, servicios y propuestas culturales, consolidando a Telén como una referencia regional para el turismo de verano dentro del caldenal.

 

Victorica.
Origen provincial, pasado originario y turismo de experiencias es lo que propone Victorica, una de las localidades más antiguas de La Pampa y que ocupa un lugar central dentro de la región Latidos del Caldenal. Su propuesta turística articula historia, naturaleza, pasado originario y nuevas experiencias vinculadas al turismo rural y de aventura.
Entre sus principales atractivos se encuentra el Parque Los Pisaderos, declarado Lugar Histórico Provincial y Área Protegida Municipal. Este espacio preserva un valioso bosque de caldén y ofrece senderos interpretativos, cartelería educativa y sectores destinados a actividades culturales y recreativas. Los Pisaderos es, además, un punto clave para comprender el vínculo histórico entre el territorio y sus primeros habitantes.
En Victorica también se localiza el Parque Indígena Leuvucó, un sitio de profundo valor simbólico que remite directamente al pasado originario y a la presencia ranquel en el oeste pampeano. Leuvucó constituye un espacio de memoria colectiva, donde se resignifica la historia de los pueblos originarios y su relación con el territorio, convirtiéndose en un punto fundamental dentro del relato identitario de la región.
A la oferta histórica y cultural se suma el establecimiento rural Jabalí Land, un emprendimiento privado orientado al turismo rural y de experiencias, que propone actividades recreativas vinculadas a la naturaleza, el campo y la vida al aire libre. Este tipo de iniciativas refuerzan la diversificación de la propuesta turística local y amplían las opciones para quienes buscan propuestas activas en contacto con el entorno natural.

 

Luan Toro.
Rodeada por el paisaje característico del caldenal, Luan Toro se destaca por su fuerte vínculo con la vida rural y las tradiciones criollas. La localidad propone al visitante una experiencia basada en la tranquilidad, el contacto con la naturaleza y la cultura del campo pampeano.
Uno de sus principales atractivos es la estancia turística San Carlos, un establecimiento que abre sus puertas al turismo y permite conocer de cerca las dinámicas rurales de la región. Allí se desarrollan propuestas vinculadas al turismo de estancia, con experiencias que incluyen gastronomía regional, actividades al aire libre y recorridos por el entorno natural.
San Carlos se integra a un circuito de turismo rural que posiciona a Luan Toro como un destino ideal para quienes buscan desconectarse, conocer la vida de campo y valorar las tradiciones que aún laten con fuerza en el oeste pampeano.

 

Carro Quemado.
Identidad rural y estancias históricas. Carro Quemado representa la esencia de los pueblos rurales del oeste pampeano. De escala pequeña y fuerte identidad comunitaria, la localidad forma parte del Latidos del Caldénal con una propuesta basada en la autenticidad, la memoria local y el vínculo con el paisaje productivo, según destacaron desde la Secretaría de Turismo provincial.
Entre sus atractivos se destaca la estancia La Holanda, un establecimiento de relevancia histórica y productiva que forma parte del entramado rural de la zona. Este espacio refleja el desarrollo del campo pampeano y se integra a la propuesta turística regional a través del turismo rural y la puesta en valor del patrimonio productivo.
Eventos locales, celebraciones populares y la cercanía con la vida cotidiana de sus habitantes convierten a Carro Quemado en una parada ideal para quienes buscan experiencias genuinas y un contacto directo con la identidad del oeste.

 

Loventuel. 
Dentro de la región, Loventuel se distingue por su perfil hospitalario y su rol como punto de encuentro. La localidad ha trabajado en la recuperación y puesta en valor de espacios comunitarios, como la antigua estación ferroviaria y el salón de usos múltiples, que hoy funcionan como ámbitos para actividades culturales, eventos y servicios turísticos.
La gastronomía regional, la tranquilidad del entorno y la cercanía con las demás localidades del Latidos del Caldénal hacen de Loventuel un lugar estratégico para el descanso y la permanencia, reforzando la idea de un turismo basado en la cercanía y la experiencia comunitaria.

 

Unidad cultural.
El caldén, árbol emblemático de La Pampa, atraviesa de manera transversal toda la propuesta turística de la región. Representa la resistencia, el arraigo y la identidad del oeste pampeano, valores que se reflejan en cada localidad que integra el Latidos del Caldénal.
La marca regional surge a partir de un trabajo articulado entre municipios, prestadores privados y el Estado provincial, con el objetivo de ordenar la oferta turística, fortalecer la identidad local y promover un desarrollo sustentable. Los folletos regionales, mapas turísticos y circuitos propuestos permiten al visitante recorrer el territorio de manera integrada, entendiendo al caldenal como una unidad cultural y natural.
“Latidos del Caldénal se consolida como una región turística que propone otra forma de viajar: más cercana, más auténtica y profundamente conectada con la historia y la naturaleza del territorio.
Victorica, Telén, Luan Toro, Carro Quemado y Loventuel laten juntas al ritmo del caldén, ofreciendo al visitante la posibilidad de descubrir un oeste pampeano donde la memoria, el paisaje y la vida comunitaria siguen siendo protagonistas”, remarcaron desde Turismo.

 

 

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