Caso Lucio: piden la pena máxima para las homicidas
Durante la audiencia de imposición de penas celebrada ayer, la fiscal Verónica Ferrero solicitó prisión perpetua para las dos mujeres condenadas por el homicidio de Lucio Dupuy. Si bien resulta la máxima pena posible según el Código Penal Argentino, la querella encabezada por Mario Aguerrido reclamó reclusión "por tiempo indeterminado" argumentando una extensión del daño perpetrado "a un chico absolutamente vulnerable", con la muerte como corolario de un proceso de maltrato infantil y basado en los artículos 52 y 80 del CPA ("se impondrá reclusión perpetua o prisión perpetua, pudiendo aplicarse lo dispuesto en el artículo 52, al que matare a su ascendiente, descendiente, cónyuge, ex cónyuge, o persona con quien mantiene o ha mantenido una relación de pareja, mediare o no convivencia").
Con esta audiencia, desarrollada en el Centro Judicial de Santa Rosa, se inició el "juicio de cesura" destinado a definir las penas para Magdalena Espósito Valenti y Abigail Páez, quienes el 2 de febrero fueron halladas culpables de "homicidio calificado y abuso sexualmente gravemente ultrajante" en perjuicio de Lucio Abel Dupuy. En esta segunda etapa del juicio oral, el tribunal integrado por Alejandra Ongaro, Andrés Olié y Daniel Sáez Zamora escuchará los argumentos de todas las partes, antes de acordar las condenas que ambas deberán cumplir. La sentencia definitiva sobre los años de condena será leída el viernes, a las 12.
Las defensas.
Además de Ferrero, Aguerrido y los tres jueces, en el Centro Judicial estuvieron presentes el fiscal general Máximo Paulucci, y las asesoras de niñas, niños y adolescentes Graciela Massara y María Gabriela Manera. Las imputadas y sus defensores oficiales, María Silvina Blanco Gómez y Pablo De Biasi, participaron a distancia desde el penal de San Luis donde ambas permanecen alojadas.
La primera, defensora de Páez, solicitó una cuantificación de cuantifique la pena porque si se aplicara prisión perpetua "solo saldrá de la cárcel con su muerte, ya que actualmente la pena perpetua es material y literalmente perpetua". En ese contexto, pidió que esa cuantificación resulte la mínima por su edad (28 años) y la falta de antecedentes penales, recordando que la Corte Suprema dispuso hace tiempo la inconstitucionalidad de una reclusión por tiempo indeterminado.
De Biasi expuso argumentos similares en representación de Espósito Valenti. Pidió cuantificar "una pena en años" y advirtió que la reclusión perpetua "es inconstitucional porque todos los tratados internacionales impiden aplicar penas crueles, inhumanas y degradantes". Y agregó que la aplicación de prisión perpetua impediría el acceso al beneficio de libertad condicional y, por consiguiente, imposibilitaría cumplir con la "readaptación social" establecida por la Constitución Nacional".
El defensor incluso le puso cifras al tiempo máximo de prisión, al considerar que la máxima pena posible en Argentina es de 25 años, y solicitó aplicar el mínimo legal a su defendida.
Como réplica a sus argumentos, Ferrero afirmó que "la prisión perpetua es constitucional y no contraría convenciones y tratados internacionales", y Aguerrido aclaró que "la Corte Suprema ya fijó la constitucionalidad de la prisión perpetua" y consideró que "no corresponde fijarla en años".
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