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Drama por inminente desalojo

Redacción 31/10/2026 - 00.18.hs

Una situación de extrema vulnerabilidad social y económica afecta a Alejandro Maldonado, un vecino del barrio Villa Santillán de 48 años que atraviesa un delicado panorama junto a su hermano menor, de 45. Tras el fallecimiento de su madre hace un año y cuatro meses, la vivienda familiar en la que viven desde hace 10 años ingresó en un complejo proceso de sucesión que hoy amenaza con dejarlos sin un techo donde vivir.

 

La propiedad pertenece a la abuela materna. Sin embargo, tras la muerte de la madre de Alejandro, la división entre los herederos -diez hermanos, de los cuales quedan cuatro con vida, además de varios primos- deja una suma mínima para cada parte. "Al repartirse entre tantos, a mí no me toca nada. Lo que me darían apenas alcanza para pagar un mes de alquiler, ¿y después qué hago?", relató Maldonado a LA ARENA.

 

El problema no es solo habitacional, sino también de salud e ingresos. Alejandro padece severas complicaciones tras una diverticulitis que lo mantuvo 47 días en coma farmacológico y le requirió 20 cirugías, teniendo pendientes dos intervenciones más e incapacitándolo para trabajar en su antiguo oficio de comerciante. Por su parte, su hermano menor padece un retraso madurativo y visión reducida, condición que se agravó tras el repentino fallecimiento de otro hermano a seis meses de la muerte de la madre. Alejandro cuenta con la tutela legal, pero el cuidado diario exige dedicación absoluta.

 

Ambos tienen Certificado Único de Discapacidad (CUD) y perciben pensiones que rondan los $ 200 mil, montos que resultan insuficientes para alquilar o sostener un hogar. Según manifestó Maldonado, las presiones por parte de la familia para que desocupen el inmueble son constantes, pese a que la legislación protege a las personas en situación de discapacidad.

 

"Llamé al diario porque no tengo más recursos ni sé con quién hablar. Solo pido que alguna autoridad me dé una respuesta o una solución habitacional. No tenemos adónde ir", concluyó desesperado Alejandro, mientras aguarda respuestas de los organismos sociales locales.

 

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