El día que un pampeano vengó el hundimiento del General Belgrano
El 4 de mayo de 1982, en el marco del conflicto armado por las islas Malvinas, entre Argentina e Inglaterra, dos aviones Súper Étendard, pilotados por el pampeano Augusto Bedacarratz y Armando Mayora, atacaron con misiles Exocet al buque inglés Sheffield, quien luego se hundió. Dos días antes, un submarino inglés había hundido al crucero General Belgrano en el que perdieron la vida más de 323 argentinos. En septiembre de 2022, el Aeroclub Macachín logró reunir a cuatro de los diez integrantes de aquella escuadrilla, en que los homenajearon por ser partícipes de un hecho histórico para la entidad, Macachín y La Pampa.
El heroico acontecimiento bélico, de golpear a la Royal Navy apenas dos días después de la tragedia del Belgrano, significó para la sociedad y las fuerzas argentinas, un enorme golpe anímico. Rápidamente fue percibido y celebrado popularmente como un acto de justicia y una "venganza" por la pérdida del crucero. La diferencia estuvo en que el submarino nuclear británico HMS Conqueror atacó al buque argentino fuera del área de exclusión pactada durante la guerra, mientras que el Sheffield fue atacado en plena zona del teatro de operaciones en cercanía de las islas.
Encuentro histórico.
El jueves 22 de septiembre de 2022, el Aeroclub Macachín tuvo una velada histórica, y LA ARENA fue testigo. Cuatro pilotos, héroes de la guerra de Malvinas que pilotearon en forma exitosa los famosos aviones Súper Etendard, visitaron la entidad. El encuentro fue facilitado por Augusto Bedacarratz, uno de ellos, quien residió en la localidad, y cuyo nombre identifica al aeródromo local. Durante varias horas compartieron una cena y dialogaron sobre la épica actuación de la aviación argentina en ese conflicto bélico.
La posibilidad surgió porque, por primera vez desde aquella gesta de Malvinas en 1982, los pilotos organizaron en Espora, un encuentro para reconocer su tarea a más de 80 personas que integraron los cuadros técnicos y auxiliares de la Segunda Escuadrilla Aeronaval de Caza y Ataque.
La operación aérea.
La Escuadrilla operó con cuatro aviones Dassault-Breguet Super Etendard, y diez pilotos, además de auxiliares y técnicos. Realizó cinco salidas operativas (3 efectivas, 2 abortadas) de dos aviones cada una. Lanzó cinco misiles AM-39 Exocet (todo lo disponible) y logró tres impactos. Con estos escasos recursos, y la capacidad profesional de sus pilotos y mecánicos, marcó el principio de una nueva era en la guerra en el mar, la del misil aire-superficie.
Bedacarratz, quien es nacido en Villa Maza, pero pampeano por adopción, ya que se crió parte en el campo familiar en La Pampa, y cursó estudios primarios y secundarios en Macachín, vuelve periódicamente al pueblo en que, siendo un joven, habitó con su familia. Tiene una enorme afinidad a partir de su pertenencia a la comunidad vasca. Y también con el Aeroclub local, entidad que en el 25º aniversario, en octubre de 2008, coronó la admiración y respeto por él nombrando a la pista con su nombre. Aquella vez, volvieron a volar dos Súper Etendard que surcaron los cielos macachinenses.
Visitas ilustres.
En aquel momento, el presidente de la entidad, Sergio Wilberger, le dijo a LA ARENA -uno de los pocos medios presentes- que "es un hecho histórico, son cuatro héroes de nuestra aviación que nos visitan y compartieron sus experiencias. Es algo inolvidable".
El "Vasco" Bedacarratz, en diálogo con este diario, señaló: "traje a mis compañeros y amigos para que disfruten de la camaradería genuina que siempre brindan en esta institución y mi pueblo". Se refería a otros tres integrantes de la mítica Escuadrilla: Roberto Agotegaray (indicativo de guerra "Toto"), Alejandro Amadeo Francisco ("Pancho"), y Carlos Rodolfo Machetanz ("Pibe").
En un momento de la charla le hicimos notar cómo sus camaradas, que estaban sentados separados, interactuaban en forma entusiasta con los y las presentes. "Augusto, da placer ver cómo los y las invitadas están disfrutando la charla con tus compañeros y con vos". Y su respuesta fue: "Sí, pero fijate, más disfrutan ellos de poder charlar de estos temas y recibir el cariño y reconocimiento con el corazón que le hace esta gente, y eso es algo que llena el alma".
Presente de “La Segunda de Ataque”.
Pasó la cena, y llegó la hora de oficializar el momento. Con un protocolo reemplazado por emotivo intercambio de presentes. Los pilotos trajeron un póster de la Escuadrilla en la hay una foto del Super Etendard que pilotó Bedacarratz en la misión que concluyó con el hundimiento del Sheffield, con una dedicatoria: "Al Aeroclub Macachín con todo afecto de los pilotos de la Segunda de Ataque de 1982", misiva que contenía la firma de puño y letra de cada uno de los diez pilotos y que hoy luce como un estandarte en el Aeroclub.
Por su parte, los dirigentes del Aeroclub entregaron presentes, entre ellos mates artesanales. "Es un orgullo para todos nosotros que estén hoy acá. Para esta institución y Macachín, es un momento histórico el hecho de poder compartir con cuatro héroes de la guerra de Malvinas este encuentro", cerró Wilberger.
Orgullo de nuestra tierra.
Hoy, el Aeroclub Macachín posteó en sus sitios en las redes que “hoy es un día especial para la aviación argentina y, muy especialmente, para nuestra comunidad. Se cumplen 44 años de la histórica misión en la que el Capitán Augusto Bedacarratz, al mando de su Super Étendard, lideró el ataque que marcó un hito en la historia bélica moderna”.
“Para el Aeroclub Macachín, es un privilegio que nuestro aeródromo lleve el nombre de un vecino ilustre que, con profesionalismo y entrega, sirvió a la Patria. Hoy homenajeamos a Augusto y, a través de él, a todos los hombres y mujeres que custodian nuestros cielos desde el mar. ¡Salud, Capitán! ¡Feliz día de la Aviación Naval!”, concluyeron.
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