El Obispo y el Papa: “Una oportunidad hermosa”
El obispo de Santa Rosa, monseñor Luis Martín, se mostró “muy contento” con la visita que hará el Papa León XIV a la Argentina y aseguró que “es una oportunidad hermosa para todos”, más allá de quienes tienen o no fe en el credo católico. “Espero poder acompañar en el mayor recorrido posible”, resaltó sobre el recorrido confirmado por Buenos Aires, Córdoba y Luján entre el 8 y el 11 de noviembre de este año.
“Por supuesto que desde que se conoció la noticia estamos en un estado de mucha alegría. Es algo que no se da todos los días, incluso para quienes no creen o tienen otras religiones porque el mensaje de León XIV abre puertas, abre miradas. Por para todos es importante, desde todos los puntos de vista”, enfatizó Martín en una entrevista con el periodista Daniel Luchelli, en Radio Nacional Santa Rosa.
“Ahora nos toca a hilar fino en cuanto a la organización y todos los detalles. En La Pampa hay mucha gente que tiene hijos estudiando en Buenos Aires o en Córdoba entonces les resultará fácil organizar una visita esos días para que coincida. En nuestro caso vamos a tener que acompañar en la mayor cantidad de recorrido posible, veremos en los encuentros masivos con la gente si nos conviene una ciudad u otra, pero estaremos donde más se pueda. Hay que tener estado físico para eso”, bromeó el obispo.
Martín dijo que no conoce personalmente a Robert Prevost, nombre original del Papa nacido en Estados Unidos, y pidió que se escuche el mensaje que transmite el sumo Pontífice, la máxima figura de la Iglesia Católica y que fue nombrado en el cargo tras el fallecimiento del argentino Jorge Bergoglio.
“Es muy interesante adentrarnos en su mensaje, hace poco el Papa nos dejó una encíclica preciosa sobre el cuidado de la humanidad en tiempos de la Inteligencia Artificial, justamente en algo que no podemos decir que estemos ajenos, porque es la realidad que nos rodea. Por eso dijo que es una oportunidad hermosa y no es algo que nos ocurra todos los días, recuerdo cuando falleció Juan Pablo II vino una señora llorando a la parroquia, una mujer que no había habitualmente ni era gran creyente, y me dijo ‘estoy muy mal porque yo lo vi al Papa’, y en realidad lo había visto un segundo cuando pasó con el Papamóvil, pero es tan fuerte lo que genera que por eso dijo que no nos privemos de esto. Que nos animemos a algo tan lindo e histórico”.
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