El "Rey Arturo" dio su última función
Cuando a los 30 minutos del segundo tiempo se paró el partido y se anunció el cambio, al fútbol de La Pampa se le cayó una lágrima.
Bendecido por un aplauso atronador, el Colo dio sus últimos pasos en el verde que lo hizo grande y se retiró como tal, con los suyos acompañándolo, con la familia del deporte respetándolo, con propios y extraños admirándolo, y con un pueblo entero convirtiéndolo en leyenda.
El máximo goleador de la historia del fútbol nuestro dijo basta. A los 43 años y con 370 gritos para recordar, Arturo Daniel Gehl jugó su último partido en el club que lo vio nacer.
Emociones.
En el estadio Enrique Parodi del Club Independiente de Doblas se vivió una tarde especial desde temprano, con familias, amigos, colegas, dirigentes y amantes del fútbol arrimándose a la cancha para conseguir el mejor lugar.
El "Rey Arturo" daría su última función y todos querían estar para acompañarlo, para emocionarse junto a él, para agasajarlo y para aplaudirlo como tantas veces desde que tuvo su debut, allá por 1998 y con apenas 15 años.
Por la cuarta fecha del Torneo Oficial de la Liga Cultural, el Rojo doblense recibía al Deportivo Winifreda de Julio Furch, pero la atención estaba puesta en a despedida del Colo, un artillero implacable que con el paso de los años se fue convirtiendo en mucho más que un goleador.
Un puñado de niños y niñas con la camiseta de Independiente encabezaron la formación de un pasillo para recibir al ídolo. Se sumó el plantel completo de Winifreda, el cuarteto arbitral guiado por Paolo Macchi y el resto de los jugadores del Rojo.
Con una emoción contenida desde el inicio de la semana, cuando anunció la definitiva decisión de colgar los botines, el Colo ingresó a la cancha acompañado por sus hijos y su sobrina, bajo la ovación de toda la cancha y mientras la voz del estadio, a cargo de su amigo Leo Gordillo (histórico dirigente y colaborador del club), repasaba algunos datos puntuales de su exitosa carrera.
Hasta el intendente de la localidad, Darío Monsalvo -ex compañero del Colo cuando el hoy jefe comunal era arquero-, acompañaba la ceremonia filmando como un fan más y siguiendo al delantero desde el túnel, para dejar registrado su último ingreso a la cancha como futbolista.
Un par de reconocimientos de la Comisión Directiva y del grupo de trabajo antes del inicio del partido, y un homenaje del árbitro Macchi al detener el juego en el minuto 11 para que "el 11" reciba otra vez el cariño de la gente, le sumaron más cosas a una jornada que, en lo deportivo, terminó con un inapelable 5 a 0 a favor de Winifreda.
Pero el Colo y su último baile eclipsaron cualquier resultado desfavorable. Cuando abandonó la cancha para ser reemplazado por Agustín Corcuera (hijo de Ricardo, su antiguo ladero en el Rojo que brillaba bajo la dirección de Eduardo Corcuera), Gehl dejó el fútbol. Y con su retiro se dio inicio a la que será una eterna zaga de charlas y recuerdos de lo que fueron las hazañas del "Rey Arturo".
"Me vacié por completo".
Arturo Daniel "Colo" Gehl se retiró a los 43 años. Es el máximo goleador de la Liga Cultural (370 tantos), fue campeón del Torneo Provincial 2004/05 defendiendo los colores de Atlético Macachín y del Oficial culturalista en 2007 con All Boys de Santa Rosa. Y es el máximo artillero del certamen pampeano con 65 gritos.
Con su amado Independiente también fue campeón, al lograr el título de la Primera B de la Liga Cultural (ascenso incluido) en 2008, y al levantar tres veces la Copa Presidentes, en 2008, 2009 y 2012.
"Llegó el momento; fue una decisión bien pensada; me vacié por completo, no me quedó nada para dar", fueron las primeras palabras del Colo al finalizar el partido, cuando fue invitado a hablar por los altoparlantes para que lo escuche toda la gente que había ido a despedirlo.
"No me imaginé encontrarme con esto; no encuentro palabras para agradecer el cariño del fútbol y sobre todo de la gente de mi club y de mi pueblo. Siempre fueron demasiadas cosas buenas para mí; intenté darlo todo, gracias por todo", agregó Gehl, quien sigue ligado a Independiente tanto en los institucional como en lo deportivo, porque es entrenador de las formativas.
"Ahora toca sumar desde otro lado. No podía dar más nada; mi cuerpo me lo pidió, mi cabeza también... El club me ayudó en los últimos años a pasar momentos muy duros y no era justo que siguiera no dándole nada. Así que era el momento de decir basta", dijo entre lágrimas y con la voz entrecortada.
"Gracias; siempre me sentí muy querido; soy un privilegiado que en mi pueblo me reconozcan así", insistió una y otra vez el goleador, que también dejó su huella en General Belgrano, Atlético Macachín, Ferro de Alvear, All Boys de Santa Rosa, Huracán de Guatraché, Gimnasia de Darregueira, Estudiantil de Castex y Deportivo Uriburu.
Y para el final dejó una mención especial para Eduardo "Dardi" Corcuera, uno de sus formadores y un entrenador que lo marcó, tanto a él como al resto de "la generación dorada" de Doblas. "Hubiese querido ganar una Liga Cultural o un Provincial (con Independiente), pero no se pudo. Pero creo que marcamos una generación, y el que está sentado allá de blanco, arriba del camión, es el responsable de que Doblas tenga un estilo de juego... Así que es para vos Dardi, te quiero mucho amigo", cerró el Colo, tan emocionado como agradecido con quienes de una u otra manera lo ayudaron a convertirse en uno de los jugadores más destacados de la historia de La Pampa.
"No fue un día más".
Bajo el título "Gracias Colo", el intendente de Doblas, Darío Monsalvo, escribió unas sentidas palabras para dimensionar la importancia de Arturo Daniel Gehl para el club Independiente, para el fútbol en general y para el pueblo en particular.
"Este domingo no fue un día más en Doblas. Fue el cierre de una etapa enorme... la despedida de un jugador que ya es parte de nuestra historia. El club Independiente de Doblas tiene en Arturo Daniel Gehl mucho más que un goleador. Tiene un emblema", destacó Monsalvo, ex arquero de la institución, compañero y amigo del Colo.
"Con 43 años y 370 goles en su carrera, el Colo deja números que impresionan... pero lo que realmente deja es mucho más grande: compromiso, pasión, constancia y amor por la camiseta. Fue ese jugador que entrenaba como un profesional... sin sueldo. Ese líder positivo, ese compañero que siempre estaba. Ese rival que se hacía sentir... y ese amigo que nunca dejaba de estar cerca", amplió el intendente.
Y agregó: "En un pueblo como el nuestro, donde todos nos conocemos, su esencia es aún más valiosa: siempre accesible, siempre dispuesto... como él mismo dice, "un hombre que se mueve por sentimientos". Su mayor orgullo está fuera de la cancha: su familia, sus hijos Lio y Bruno, y su compañera Caro".
"Y como todo grande, ya empezó a devolverle al fútbol lo que el fútbol le dio: formando a los más chicos, acompañando, construyendo futuro para el club que ama. Hoy, como intendente pero también como vecino, como compañero de tantas etapas compartidas, me toca decir algo que sentimos todos: Tu nombre ya es parte de la identidad de Doblas. Tu historia está atada para siempre a la del Rojo. Y cada vez que se te nombre... se nos va a inflar el pecho", valoró con orgullo.
"Gracias por cada gol. Por cada entrenamiento. Por cada ejemplo. Ahora empieza el tiempo de disfrutar, de cosechar lo sembrado, de abrazar fuerte a tu familia y seguir siendo parte de esta gran casa. Porque Independiente siempre va a ser tu casa. Y vos, Colo... siempre vas a ser nuestro. Gracias por todo, Rey Arturo", cerró Monsalvo.
(Df. La Pelota)
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