"La escuela es un refugio emocional"
"¿Cómo hacer para que la escuela deje huellas y no cicatrices? ¿Cómo hacer para que la escuela no sea una experiencia dolorosa para nadie?", fueron algunas de las preguntas retóricas que realizaron directores y directoras de todos los niveles educativos en el conversatorio que mantuvieron con la doctora en Educación, Carina Kaplan. El objetivo del encuentro fue analizar la implicación afectiva en tiempos de pandemia y pos pandemia.
En el Aula Magna, ayer por la mañana, se reunieron alrededor de cien directores y directoras del nivel inicial, primario y secundario de toda la provincia junto con delegados gremiales para escuchar la disertación de Carina Kaplan. La jornada estuvo encabezada por la subsecretaria de Educación, Marcela Feuerschvenger, y la subsecretaria de Educación Técnico Profesional, Gladys Cruceño.
Luego de varios hechos de violencia que tuvieron lugar en las escuelas, ya sea entre los propios estudiantes como de padres y madres a docentes, se desarrolló la charla "La implicación afectiva en tiempo de pandemia y en la pos pandemia. Educar para una sociedad de reciprocidades" para seguir trabajando en "la apertura del diálogo desde una pedagogía de la afectividad", según explicó Cruceño a LA ARENA. "Después de dos años de pandemia, hubo un cambio en lo que son las relaciones interpersonales dentro de las instituciones. Eso era lógico porque no podíamos pasar por una pandemia y pretender regresar todos iguales a las instituciones", sostuvo.
Situaciones conflictivas.
Ante ello se contactaron con Kaplan para ayudar a pensar a las autoridades de las instituciones educativas "cómo superar las situaciones conflictivas". La expositora es doctora en Educación, investigadora del Conicet, profesora en la Universidad de Buenos Aires y en la Universidad de La Plata. Explicó a este diario que se encuentra estudiando las violencias en las escuelas, con dos formas psíquicas: la violencia física y la simbólica.
Señaló que en el Aula Magna se analizaron "algunas situaciones que se presentan en las escuelas en la vida cotidiana y cómo podemos hacer para reconstruir trama o tejido institucional que permita que las y los estudiantes se sientan amparados ella". En ese marco, indicó que "la escuela es una institución que funciona como refugio emocional" y toma una relevancia excepcional luego de la pandemia, por ello se busca "habilitar espacios de tramitación, de dolor social, de poner en valor esos sentimientos de pérdida, duelo, de sinsentido que atraviesan los estudiantes".
-¿Las escuelas están preparadas para sostener todo lo que pasó durante la pandemia?
-Precisamente hay políticas educativas desde el nivel provincial que se están llevando a cabo para reponer la conversación en la escuela, el diálogo, de revisar formas de tratos, entendiendo que la escuela tiene que fortalecer a los niños, ayudar a construir autoestima, promover lazos de solidaridad. Es una de las pocas instituciones que logra generar lazo social, organizar la vida y el tiempo de los y las estudiantes y de sus familias. Hay depositado en la escuela una esperanza de crear una sociedad más igualitaria. Allí donde individuos y grupos son invisibilizados en la sociedad y los sujetos fabrican sentimientos de inferioridad, precisamente la escuela hace que puedan construir autoestima social y educativa y soñar con otras vidas posibles.
Bullying.
Otra de las problemáticas presentes es la descalificación de unos estudiantes a otros. "Existen las burlas, humillaciones y esto genera un daño emocional. La violencia es expresión de un dolor social y que necesita de un proceso de reparación simbólica", explicó la especialista. Asimismo, remarcó que "siempre que hay relaciones humanas, habrá conflictos" pero que tendrá lugar la "violencia física cuando la palabra no estuvo".
Kaplan afirmó que "cuando un estudiante, según nuestras investigaciones nos dice: 'Le pego a mi compañera por negra', o 'le pego a mi compañero porque tiene cara de pobre', el pegar es una violencia física pero la connotación es simbólica". En ese contexto, expresó que se debe trabajar "sobre hechos de estigmatización que hay en la sociedad, los procesos de humillación entre estudiantes, esas prácticas de micro violencia y racismo que existen porque generan un daño o una herida en aquellos estudiantes que son minimizados, que se sienten inferiorizados".
-En la actualidad hay más visibilización sobre hechos de bulliyng y se ponen en tela de juicio, ¿eso implicó un cambio?
-A mí me da la impresión que hubo un cambio porque hay una transformación en la sensibilidad. La escuela es una institución que ayuda a ponerse en los zapatos del otro, a comprender la perspectiva del otro. Educar significa sentirse afectado por el sufrimiento del otro, entonces la pregunta que nos hicimos hoy (por ayer) es cómo hacer para que la escuela deje huellas y no cicatrices, cómo hacer para que la escuela no sea una experiencia dolorosa para nadie. La escuela tiene que tramitar esta conflictividad mostrando que no existen alumnos violentos porque sí. Necesitamos avanzar hacia sociedades donde el respeto sea la regla y no la excepción.
-También se han conocido casos donde los y las estudiantes crearon grupos en las redes sociales para mostrar las agresiones entre ellos, ¿qué análisis hacen de ello?
-Cuando nosotros entrevistamos a estudiantes y le preguntamos por qué suben los videos vinculados a escenas de violencia en la vida escolar, nos decían que era por diversión. A nosotros nos parece que no tiene nada de divertido burlarse del otro y que muchas veces para liderar en los grupos se utilizan las redes sociales con el objetivo de subsumir a ciertos estudiantes, para consolidar el lugar de liderazgo que tienen en su grupo. Hay que trabajar sobre las relaciones de poder, al interior de los grupos escolares y esas dinámicas de estigmatización.
-¿Llegan más niños violentados desde las casas a las escuelas?
-Sí. Justamente trabajamos sobre cómo llegan a las escuelas niños con marcas corporales de violencia hacia sus cuerpos y cómo la escuela es una institución sensible a estas marcas de sufrimiento y cómo actúa para poder generar alguna tramitación de esa situación.
- ¿Cómo recomponer esa situación?
- La escuela muestra otra forma de trato, una pluralidad de voces que pueden coexistir en un mismo espacio, genera relaciones de proximidad simbólica donde la sociedad divide con muros sociales y emotivos. Es un trabajo que la escuela democrática y plural realiza cotidianamente.
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