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Viernes 20 de marzo 2026

La Iglesia advierte por el avance del autoritarismo

Redacción 20/03/2026 - 00.07.hs

“El 24 de marzo de 1976 marcó el inicio de una oscura noche en nuestra historia”, señalaron los obispos, al recordar el período de violencia que se extendió hasta el retorno democrático el 10 de diciembre de 1983. En ese sentido, remarcaron: “Hoy decimos de manera rotunda: ‘Nunca más’ a la violencia de la dictadura y ‘Siempre más’ a una democracia justa”.

 

En el documento, la Iglesia retoma conceptos del Papa Francisco para advertir sobre el riesgo de olvidar el pasado. Citando la encíclica Fratelli Tutti, subraya que no es posible avanzar como sociedad sin memoria.

 

Los obispos plantearon la necesidad de sostener “viva la llama de la conciencia colectiva” y advirtieron: "Mutilar la historia abre la puerta a la posibilidad de repetir los mismos errores".

 

En ese marco, hicieron hincapié en el dolor de las víctimas del terrorismo de Estado, especialmente en el de los familiares de desaparecidos, atravesados por la ausencia y la imposibilidad de despedir a sus seres queridos. “La memoria del terrorismo de Estado ha de conducirnos hacia una vida democrática más justa”, afirmaron.

 

Bajo la consigna “Queremos ser Nación”, el texto propone avanzar hacia una comunidad basada en la fraternidad y la inclusión, con especial atención en los sectores más vulnerables.

 

En línea con el pensamiento del Papa, la Iglesia remarcó que la democracia debe tener como objetivo el bien común y el desarrollo humano integral. “Mientras una parte importante del pueblo sufre la miseria, no podemos ser felices”, advirtieron.

 

También señalaron que una democracia se debilita cuando deja a personas afuera, no garantiza trabajo digno o no protege a niños y jóvenes frente a problemáticas como el consumo y la trata de personas.

 

Contexto.

 

En otro tramo, el documento advierte sobre el contexto actual: "Ahora bien, vivimos una época con una tendencia creciente al autoritarismo; un tiempo en que los populismos de distinto signo explotan la angustia de los ciudadanos, pero no representan el remedio de una vida buena. Un tiempo en que va predominando una ideología de la supervivencia del más fuerte sobre el más débil, cuando la fortaleza de la democracia debería manifestarse en el cuidado a los más frágiles".

 

Frente a esto, la Iglesia llamó a reconstruir el diálogo social y político, evitar las polarizaciones y rechazar toda forma de violencia, incluso en el lenguaje cotidiano y en las redes sociales.

 

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