“Las tormentas muestran el mal manejo”
Comenzó el ciclo de charlas “Bajo la sombra: diálogos sobre el arbolado urbano”, un espacio de encuentro para reflexionar, aprender y promover una cultura de respeto y cuidado del arbolado urbano, basada en los principios técnicos y científicos de la arboricultura moderna. “Espacios Verdes no es un área prioritaria”, lamentó el ingeniero agrónomo Marcos Murcia.
El primer encuentro del ciclo se hizo ayer por la tarde en la Universidad Nacional de La Pampa. Las preguntas disparadoras fueron: ¿hay que podar todos los años? ¿la poda le da fuerza al árbol? ¿por qué no se deben desmochar los árboles? Los disertantes fueron Marcos Murcia (Consejo Municipal de Arbolado Urbano por Facultad de Agronomía-UNLPam); Tomás Pagella (responsable del área de Arbolado Urbano de la Municipalidad de Santa Rosa) y Mariana Ruiz Espíndola (directora de Ambiente de la Municipalidad de Toay).
El ingeniero agrónomo Marcos Murcia afirmó que en Santa Rosa es necesario realizar un estudio específico sobre el arbolado urbano, aunque adelantó que “hay muchas situaciones diferentes”. En primer lugar aclaró que “los arbustos están prohibidos en veredas por ordenanza porque interfieren con la visual. Muchos han optado por esta opción porque quieren que se vea la fachada de su casa o negocio, pero genera una contradicción porque el arbusto interfiere aún más con la visual”.
En ese marco, lamentó que “casi siempre todo lo otro es más importante que el árbol, pareciera que el árbol es el último orejón del tarro y víctima de lo que se te ocurra cuando estamos hablando de un ser vivo. El árbol molesta porque no se ve el cartel, porque tira horas, porque se cae la fruta, la copa se hace grande, con el viento y las tormentas da miedo, entonces salimos a podar y talar a mansalva y ahí está el problema. Yo quiero pensar que la gran mayoría de la gente actúa de buena fe…”.
El especialista sostuvo que los eventos climáticos extremos van a ser más frecuentes “y tenemos que estar preparados”. Aseguró que con las tormentas “se ve el efecto de un mal manejo sostenido a lo largo de los años. Si estamos pensando en árboles que van a estar 20, 25, 30, 40 años, atraviesa un montón de gestiones municipales. No solo la actual, sino que atraviesa todas las anteriores, y por lo tanto, si en algún momento puntual se hizo una mala gestión del arbolado, la vamos a sufrir todos los santarroseños a mediano y largo plazo”.
Sin capacitación.
Murcia señaló que “los vecinos piensan que podar es necesario y obligatorio todos los años. Entonces se establece un círculo vicioso porque están esperando cuándo podar o producir el desmoche, que es la eliminación de más del 50 % de la copa, una práctica totalmente desacertada”.
También recordó que con las tormentas “todo el mundo se vio habilitado y casi que movilizado hasta por conocidos a sacar árboles, extraer, cortar, talar, hacer todas las prácticas que en la cotidianidad no la harían o se verían frenados por el qué dirán”. Además, opinó que la CPE y el municipio “se vieron superados por la situación”, mientras “se pedía que la ciudad esté limpia e impecable en poco tiempo”.
Luego de los eventos climáticos se creó el Consejo Municipal de Arbolado Urbano, integrado por referentes de distintas entidades. El ingeniero agrónomo mencionó que estuvieron trabajando en dos puntas: la selección de especies y la poda. “Más allá de que haya mucha gente opinando, todas las decisiones que se tomen con respecto al arbolado tienen que ser tomadas por profesionales, ya sea ingenieros agrónomos, ingenieros forestales, ingenieros en recursos naturales”, afirmó en Radio Nacional.
Murcia apuntó a que “en la capital de provincia, Espacios Verdes no ha sido, incluso hasta el día de hoy, un área prioritaria”, cuando “hay localidades mucho más chicas que hace años tienen fortalecida su área de Espacios Verdes. Acá estamos muy atrasados”. Entre los avances, mencionó que el municipio tiene un registro de podadores, quienes año a año tienen que actualizar su capacitación.
No podar.
Por otro lado, explicó que “la poda, en lo posible, debería no hacerse. Es una práctica no obligatoria, no es necesaria y cuando lo sea, debe realizarse con criterio”. Planteó su preocupación por el desmoche porque cuando la práctica está mal realizada “es contraproducente, porque afecta la salud del árbol. Como se generan ramas más débiles, es necesario podar más seguidos. Estamos hablando de árboles mutilados, que han sufrido una agresión que en algunos de los casos terminan en la muerte del ejemplar o en ejemplares debilitados y enfermos que en una tormenta pueden colapsar”.
“En cuanto a la infraestructura verde de la ciudad, hay daños que no los recuperás más. El árbol, como centro es una cosa. El árbol como último orejón del tarro siempre va a ser un problema, siempre va a ser visto como una excusa perfecta para sacarlo”, agregó.
Según contó Murcia, el responsable del área de Arbolado Urbano de la Municipalidad de Santa Rosa, Tomás Pagella, dijo que “una enorme proporción de los pedidos de extracción de árboles es por rotura de veredas. Mucha gente planta el árbol pero lo riega solo cuando lo plantó, entonces la exploración de raíces va a tratar de ser superficial porque el árbol intenta sobrevivir”.
Por último, el ingeniero agrónomo sostuvo que el arbolado urbano “debe ser una política de Estado” porque “son decisiones que nos van a marcar por varias generaciones”.
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