¿Querés recibir notificaciones de alertas?

Las notificaciones están desactivadas

Para activar las notificaciones:

Jueves 02 de abril 2026

Melissa, la italiana que viaja en bicicleta y pasó por Algarrobo

Por Redacción 02/04/2026 - 11.50.hs

(ALGARROBO DEL ÁGUILA/ REDACCIÓN)

 

“Soy Melissa –Mela- una chica italiana de 34 años que en éste momento de mi vida soy viajera en solitario”, le dijo ayer a LA ARENA. El área de Turismo de Algarrobo del Águila publicó ayer sobre el acogimiento de la joven oriunda de Bolonia, Italia. Siomara, la responsable nos contactó con ella y nos contó su travesía.

 

Desde el área de Turismo de la comuna local,  informaron que “recibimos la visita de Melissa, quien llegó desde Bolonia, Italia, y se sumó con mucha amabilidad a recorrer nuestra localidad, disfrutando de cada rincón y compartiendo una hermosa experiencia”.

 

“Melissa se encuentra recorriendo nuestro país en bicicleta, rumbo al norte, viviendo una aventura que inspira y nos conecta con el valor del viaje y el encuentro. Además, eligió anoche quedarse en nuestra localidad, lo que nos llena de orgullo y nos impulsa a seguir trabajando para que cada visitante se sienta bienvenido. Le deseamos una muy buena ruta, y que en cada rincón de nuestro país se sienta como en su casa. ¡Gracias por la visita, Melissa!”, señalaron.

 

Me enamoré del paisaje.

 

Siomara nos conectó con Melissa que nos comentó que “llevo aproximadamente un mes en Argentina. Antes me movía sobre todo en autobús, viajando solo con mi mochila. Estoy en Sudamérica desde principios de diciembre: empecé en Brasil, donde pasé tres meses”.

 

Y siguió: “¿por qué decidí pedalear por Argentina? La verdad es que, cuando crucé La Pampa por primera vez en un viaje en autobús de 24 horas desde Buenos Aires hasta San Martín de los Andes, me enamoré del paisaje que tenía frente a mí: la inmensidad, la extensión infinita del territorio y, sobre todo, su vegetación característica, hecha de arbustos y matorrales de muchos colores distintos, que dejan entrever una biodiversidad increíble, algo que no tenemos en Italia”.

 

“En ese viaje nació por primera vez el deseo de quedarme más tiempo en esa tierra aparentemente desolada, de poder acampar en la estepa y contemplar las estrellas sin ningún tipo de contaminación. Cuando llegué a San Martín, me conquistó aún más el norte de la Patagonia, con sus montañas y lagos”, confesó.

 

Y cuenta que allí nació su idea de viajar en bici. “Decidí entonces alquilar una bicicleta por unos días y recorrer la Ruta de los Siete Lagos, para tomar confianza tanto con la bici como con mi propio cuerpo y ver cómo reaccionaba. Había hecho otros viajes en bicicleta en Europa, pero nunca sola ni por más de diez días”.

 

Y reveló que después de ésa primera experiencia en Neuquén, “decidí continuar con este tipo de viaje y hacer realidad aquel pequeño sueño nacido en el autobús. Así que compré una bicicleta usada en Neuquén y todo el equipamiento necesario para seguir de forma autónoma. Como no tengo grandes límites de tiempo, no me he fijado objetivos rígidos. Mi meta actual es la ciudad de Mendoza, y luego probablemente continuaré hacia el norte. Me gustaría cruzar la frontera con Bolivia, pero sé que necesitaré más entrenamiento y probablemente mejor equipamiento. Por ahora, prefiero avanzar paso a paso”.

 

Vivir sin plan. 

 

La viajera europea relató que “desde hace algunos años, mi plan de vida es no tener un plan. Y la verdad es que está funcionando muy bien (se ríe)”, y agregó que  “en mis viajes suelo elegir lugares menos turísticos, donde se pueda percibir la vida real de las personas, y también de los animales locales”.

 

Y admitió que “quería conectar profundamente con La Pampa y su inmensidad, y por eso elegí la Ruta 151, sabiendo que sería más aislada y menos transitada. El día que llegué a Algarrobo fue también el día en que alcancé mi récord personal de kilómetros en una sola jornada: 115 km, con viento en contra durante todo el trayecto. Hacia el final del día pedaleaba viendo cómo se formaba una tormenta a mis espaldas, que esa misma noche terminaría derribando un poste de luz y dejando sin electricidad a toda la zona”.

 

“Llegué muy cansada y exigida, y la amabilidad de la gente del lugar me hizo sentir tranquila y segura. Estoy especialmente agradecida con Ariel y todo el equipo de bomberos voluntarios, que me dieron refugio en su cuartel. Espero que su trabajo y esfuerzo —no solo conmigo— sean reconocidos como merecen”, auguró.

 

Cuando la contactamos, Melissa ya estaba en Alvear, Mendoza. “Desde aquí tengo que decidir si seguir por la Ruta 153 o alargar el camino pasando por San Rafael y luego subir hacia Mendoza desde allí”,  nos dijo la viajera italiana.

 

'
'