National Geographic publicó fotografías del pampeano Gabriel Rojo
(Macachín) - El artista fotógrafo macachinense Gabriel Rojo tuvo un nuevo e importante reconocimiento a su trabajo cuando ayer, el sitio ambientalista National Geographic España usó fotos suyas para ilustrar una nota sobre la ballena franca austral. “Estoy muy contento, son fotos que tengo en varios bancos internacionales”, le contó en exclusiva a LA ARENA.
Hoy, el fotógrafo pampeano, reconocido a nivel mundial, grabó hoja página de orgullo por su trabajo cuando el mencionado medio ambientalista, de los más importantes en el planeta, volvió a publicar una obra suya. “Es una toma en la playa El Doradillo, cerca de Puerto Madryn, y desde la costa”, comentó.
“Realmente estoy muy contento, se trata de una obra publicada en uno de los espacios más prestigiosos dedicados a la lucha ambiental. Ellos publicaron dos fotos mías para ilustrar la nota. Una en la tapa del aparecido y otra como imagen fija de un video”, contó.
“Mi trabajo aparece en ése sitio español, en el marco de una muy interesante y curiosa investigación científica que están haciendo sobre los comportamientos de las ballenas, y sin dudas eligieron algunas que se suman a sus registros, lo cual significa que de alguna manera hice mi aporte, es un orgullo. Y para quienes quieran visitar mi galería, les dejo mi Instagram: gabriel.rojo.wildlife”, dijo.
La investigación.
Hace poco, un equipo de investigadores grabó con drones a 15 madres de ballena franca austral realizando este comportamiento en la zona austral de la Patagonia Argentina. Notaron que tras permanecer unos minutos boca arriba, las ballenas giraban para respirar y después volvían a colocarse boca abajo. Y había un detalle importante: sus crías estaban cerca.
A los investigadores le surgió el interés de descubrir que motivaba a ésas madres a tener ése comportamiento, y eso es, ayudados por filmaciones y fotografías –como las d Gabriel Rojo-, lo que están tratando de dilucidar.
Una de las hipótesis, quizás la más fuerte, es que las madres desde sus naturales zonas de alimentación, donde se preñan, realizan largas migraciones hasta sus zonas de cría y, una vez allí, no vuelven a alimentarse hasta regresar a sus zonas de alimentación. Mientras tanto, tienen que dedicar una enorme cantidad de energía a sus crías a través de la leche en los tres meses hasta que regresan a su hábitat (donde únicamente se alimentan) pierden ¼ de su peso. Y ésa sería la forma de que permaneciendo con el vientre (donde están los pezones) evitan que las crías se amamanten, una forma de poder mantener energías para afrontar el largo viaje de retorno.
Otra de las alternativas que barajan los científicos es que esa actitud inusual, es decir sacar fuera del agua el vientre y las aletas pectorales sea a fin de ayudar a liberar calor. No obstante la primera de las posibilidades es la que tiene mayor credibilidad.
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