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Lunes 09 de marzo 2026

“No nos expulsan, nos cansan”

Redacción 09/03/2026 - 00.16.hs

El Gobierno nacional lanzó un nuevo plan de retiros voluntarios en los medios públicos con el que busca desprenderse de 400 empleados, de los 2.500 que tiene en la actualidad. Hace unos días comenzaron las reuniones con periodistas, productores y empleados administrativos de Radio Nacional y la TV Pública que consultan por los planes, cuyas características no se difundieron, pues se analiza cada caso y se le hace una propuesta personalizada.

 

El plan está abierto hasta el 19 de marzo, dirigido a los 2.200 empleados de Radio y Televisión Argentina (RTA), la empresa estatal que maneja la TV Pública, Radio Nacional y el Canal 12 de Trenque Lauquen, así como a los 110 empleados de Contenidos Artísticos e Informativos (Encuentro, Paka Paka y DeporTV) y a los 200 de la ex Télam, que fueron transferidos a RTA.

 

La novedad generó más incertidumbre en los trabajadores y trabajadoras de los medios públicos que sufren, desde la llegada de Javier Milei, los bajos sueldos. En enero, Radio Nacional Santa Rosa sufrió la pérdida de dos empleados por retiros voluntarios: el operador Saúl Prane (llegó en 2023 desde El Calafate con su familia) y Nadia Villegas, quien se desempeñó como directora de la emisora durante la presidencia de Alberto Fernández y a quine no se le permitió retomar su trabajo como periodista cuando asumió Javier Milei y se la relegó a tareas administrativas.

 

“No quería irme”.

 

A través de la plataforma digital “En estos días”, la periodista Nadia Villegas realizó un sentido relato sobre su despedida de Radio Nacional. “Yo decidí irme y, al mismo tiempo, no quería irme”, expresó y contó que “desde finales de 2023, las radios nacionales de todo el país comenzaron a ser atravesadas por una serie de medidas adoptadas por el gobierno de Javier Milei que alteraron de forma profunda su funcionamiento. La incertidumbre dejó de ser una sensación difusa para convertirse en una experiencia cotidiana”.

 

“En Santa Rosa éramos 19 trabajadores. Semana tras semana, en asambleas cada vez más cargadas de preguntas, confirmábamos que lo que nos pasaba no era una excepción: se repetía en las distintas emisoras de RN a lo largo del país. Finalización de contratos, caída de convenios de emisión, una insistente invitación a dejar la radio”, sostuvo y aseguró que “se apagaban voces, desaparecían contenidos locales, se diluía la identidad de cada provincia. La mirada federal que había definido históricamente a las radios nacionales se fue erosionando en poco tiempo, casi sin anuncios formales”.

 

“En Santa Rosa, una de las últimas decisiones fue sacar la FM para que la emisora transmitiera durante las 24 horas la programación producida en Buenos Aires. A fines de 2025, un compañero operador y yo, nos retiramos”, relató y agregó: “Nadie me empujó por la espalda y tampoco me quedé porque podía. Entre esas dos cosas -la violencia explícita y la libertad plena- existe una zona gris. Ahí fue donde tomé la decisión”. Definió como zona gris al salario que no alcanza.

 

“Todavía me acuerdo del día que me llamaron de Radio Nacional para hacer una prueba. El hecho de haber quedado como periodista del programa informativo de la mañana hizo en ese momento que floreciera en mí una sensación de orgullo por ser parte. Días en los que hablábamos de vocación, de compromiso, de amor por el oficio y muy poco de ese gris llamado salarios. Porque alcanzaba, era digno”, describió y sostuvo que hoy la realidad es otra.

 

Mencionó que “los salarios en el Estado nacional argentino, según publicó el diario La Nación la segunda semana de enero, enfrentan una pérdida de poder adquisitivo real, acumulando una caída aproximada del 14 % solo durante 2025, a pesar de los aumentos paritarios, como el 2 % otorgado a principios de este 2026”.

 

Invitación a correrse.

 

Comentó que los salarios no alcanzan para sostener una vida adulta sin pedir prestado, sin justificar permanentemente por qué seguimos ahí. “Pareciera que es una especie de empujón, pero sofisticado. El salario se achica, el reconocimiento se diluye, la exigencia se mantiene intacta. Nadie te echa, pero todo empieza a decirte que no hay lugar para vos ahí”, subrayó.

 

“No nos expulsan, nos cansan. Nos invitan a retirarnos para ver si, afuera, todavía existe algún lugar donde el periodismo, o cualquier otra profesión, no sea sinónimo de precariedad. Un lugar que, lo sabemos, es difícil de encontrar… No me echaron. Tampoco me dejaron quedarme donde estaba. Empecé el año 2024 con la sugerencia de que no esté frente al micrófono para no tener inconvenientes y no incomodar a las nuevas autoridades, ya que venía de ser directora de la emisora. Me pasaron a una oficina. Tareas administrativas. Y ese desplazamiento me fue convenciendo de que estorbaba”, completó.

 

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