Olga Orozco en su Ceremonia Nocturna
Hay territorios que no se recorren con los pies, sino con la memoria. Espacios donde los recuerdos, los sueños y las ausencias conviven, y donde el tiempo pierde su linealidad. En ese universo se desarrolla Ceremonia Nocturna, una experiencia escénica protagonizada por la actriz y directora Silvina D’Atri, inspirada en la obra poética de Olga Orozco que propone un encuentro entre teatro, palabra y lenguaje audiovisual.
El estreno será hoy domingo 20 de septiembre a las 20.30 horas en el Centro de Artes -Leguizamón 1125-, con entrada a consideración. También pueden realizarse reservas al 2954 332664. Quienes deseen vivir una experiencia aún más simbólica, podrán asistir a la obra el 26 y 27 de septiembre a las 20.30 horas en la Casa Museo Olga Orozco de Toay.
A partir de una dramaturgia original de Ivana Zacharski sobre textos de Olga Orozco, la obra construye un recorrido que no busca representar su biografía ni trasladar literalmente su poesía al escenario. La propuesta se acerca, en cambio, a las atmósferas, símbolos y preguntas que atraviesan su escritura para transformarlos en una experiencia sensible.
En escena, una mujer atraviesa paisajes interiores habitados por recuerdos, sueños y presencias que aparecen y desaparecen. Su cuerpo, la palabra y las imágenes proyectadas se relacionan en un espacio en permanente transformación, donde la memoria se convierte en una materia viva.
Una dramaturgia de imágenes.
El proyecto comenzó con una puesta más tradicional, sostenida principalmente en la actuación y la palabra. Pero durante el proceso creativo surgió una pregunta: cómo hacer visible aquello que permanece invisible en la poesía de Orozco, como los recuerdos, las presencias, los paisajes interiores y el tiempo suspendido.
La búsqueda llevó a transformar la puesta e incorporar las proyecciones audiovisuales como un lenguaje propio. Las imágenes no funcionan como escenografía ni como ilustración de los textos: construyen una dramaturgia visual que dialoga con la actriz, amplía el espacio teatral y genera nuevas capas de sentido.
El paisaje pampeano.
Las imágenes fueron concebidas y realizadas especialmente para la obra por Lorena Espíndola. Para su creación se realizaron registros audiovisuales en Toay, ciudad natal de Olga Orozco, recuperando elementos profundamente ligados a su universo poético: los médanos, el monte, los árboles, la tierra, el viento y la luz.
El paisaje no aparece como un simple fondo. Es entendido como una presencia capaz de evocar estados, recuerdos y sensaciones. Las imágenes fueron posteriormente intervenidas mediante edición, superposición de capas y transparencias, hasta convertirse en una dramaturgia visual.
De esta manera, la obra establece un puente entre la geografía pampeana, la poesía de Orozco y la escena contemporánea.
Cuerpo, palabra e imagen.
Silvina D’Atri asume la dirección, puesta en escena y actuación de Ceremonia Nocturna. Su trabajo no se centra en la representación de un personaje tradicional, sino en el tránsito por diferentes estados de la memoria, el sueño y la evocación.
La actriz establece un diálogo permanente con las proyecciones. Su cuerpo se convierte en presencia, superficie y territorio de transformación. Las imágenes envuelven el espacio y modifican la percepción de cada escena, mientras los gestos, desplazamientos y silencios forman parte de una misma composición.
La iluminación y la técnica de sonido están a cargo de Norberto Tojo, quien acompaña la propuesta con atmósferas, silencios y resonancias. Los distintos lenguajes conviven sin establecer una jerarquía: palabra, cuerpo, luz, sonido e imagen forman una única experiencia.
Una ceremonia abierta.
El proceso de creación implicó lecturas, selección y articulación de textos, exploraciones actorales, búsquedas espaciales y experimentación audiovisual. A lo largo de los ensayos, la estructura fue transformándose a partir del diálogo entre actuación, palabra e imagen.
La memoria, la infancia, la identidad, los rituales, la naturaleza y el paisaje pampeano aparecen como algunos de los ejes que atraviesan el recorrido. La propuesta no busca ofrecer respuestas cerradas, sino abrir un espacio para que cada espectador complete aquello que la escena apenas sugiere desde su propia experiencia.
Ceremonia Nocturna se construye así como una invitación a habitar el misterio y la memoria. Una puesta donde la poesía de Olga Orozco encuentra nuevos modos de manifestarse y donde el teatro y el lenguaje audiovisual se unen para transformar la palabra en cuerpo, imagen y experiencia.
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