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Por los insultos de Milei, Brasil retiró a su embajador

Redacción 05/08/2026 - 00.08.hs

La tensión diplomática que generaron las declaraciones del presidente Javier Milei contra su par brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, ayer terminó de estallar. La Cancillería de Brasil decidió retirar a su embajador, Julio Bitelli, de Argentina y rebajó, por primera vez en décadas, su vínculo con el país al nivel de encargado de negocios.

 

“Tuvimos mucha paciencia, no contestamos, pero creemos que la reiteración de ofensas hacía el Presidente hacen inevitable esa decisión”, indicaron desde el gobierno brasileño. Por el momento, se desconoce si Argentina actuará en consecuencia y tomará la misma medida.

 

Según publicó Ambito, el enojo surgió a partir de las últimas declaraciones de Milei en entrevistas televisivas en las que reiteró que considera a Lula como “ladrón” y “presidiario”. Durante dichas apariciones mediáticas, el mandatario justificó sus dichos con que la condena a Lula fue anulada por un “error administrativo” de la justicia de ese país, sin demostrar la inocencia del mandatario brasileño. “Tengo formas horribles pero digo la verdad”, afirmó.

 

Encargado de negocios.

 

De acuerdo con información difundida por fuentes oficiales de los dos países, la decisión fue comunicada al embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi. En ese contexto, la continuidad del representante argentino en la capital brasileña quedará ahora sujeta a la evaluación que realice la Casa Rosada.

 

La determinación implica que Brasil mantendrá su representación diplomática en Buenos Aires a través de un encargado de negocios, una figura de menor rango que un embajador. En la práctica, constituye una señal política de fuerte malestar y supone un enfriamiento formal de los vínculos entre ambos gobiernos.

 

Más allá del conflicto puntual, la degradación al nivel de encargado de negocios tiene consecuencias concretas sobre el funcionamiento cotidiano de la relación bilateral. Un embajador tiene acceso directo al jefe de Estado del país receptor; un encargado de negocios, no.

 

Las gestiones se canalizan a través de la cancillería, con un interlocutor de menor jerarquía política. Eso ralentiza los tiempos, reduce el peso de las comunicaciones y limita la capacidad de ambos gobiernos para resolver con celeridad los asuntos que afectan a sus ciudadanos y a sus economías.

 

Corrupto.

 

Milei volvió a apuntar contra el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y reafirmó las declaraciones que había realizado durante su visita a San Pablo, donde respaldó la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro. El mandatario insistió en calificar al líder brasileño como "ladrón" y "corrupto", profundizando la tensión diplomática entre ambos países.

 

Las nuevas declaraciones llegan días después del discurso que el Presidente pronunció en la Convención Nacional del Partido Liberal de Brasil, donde apoyó la postulación de Flávio Bolsonaro para las elecciones del 4 de octubre y lanzó fuertes críticas contra Lula.

 

En una entrevista con LN+, Milei defendió aquellas declaraciones y, al ser consultado por la polémica que generaron, respondió: "¿Mentí en Brasil?". Además, aseguró que Lula fue "una de las pocas personas que no me felicitaron cuando gané las elecciones", expresó.

 

Escalada de tensiones.

 

La crisis se había iniciado días atrás, cuando Milei viajó a São Paulo para participar de un acto de apoyo a Flávio Bolsonaro, referente de la ultraderecha brasileña e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, acusado de golpista.

 

Según publicó Página 12, durante la visita el mandatario argentino lanzó graves insultos contra Da Silva y también contra el juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes. El magistrado De Moraes es una de las figuras centrales de la investigación que derivó en la condena de Jair Bolsonaro por su participación en un intento de golpe de Estado contra Lula. El exmandatario cumple actualmente prisión domiciliaria.

 

Tras esos episodios, Brasil convocó de urgencia a Bitelli a su país para realizar consultas. En los últimos días había surgido la expectativa de una posible distensión luego de declaraciones del canciller argentino, Pablo Quirno, quien había buscado bajar el tono del conflicto.

 

Sin embargo, las nuevas expresiones de Milei terminaron por frustrar esa posibilidad. Desde el entorno de Lula interpretaron que no existió ninguna rectificación por parte del presidente argentino y respondieron con una medida diplomática que profundiza el deterioro de la relación bilateral.

 

La decisión de Brasil abre ahora un escenario de incertidumbre sobre el futuro de los vínculos entre las dos principales economías del Mercosur.

 

Una crisis sin precedentes.

 

Diplomáticos y políticos abordados por medios brasileños coincidieron en considerar a este nuevo episodio como el más grave de la relación bilateral desde 1985, cuando José Sarney asumió como primer presidente luego de 21 años de dictadura. Desde entonces hubo mandatarios que tuvieron sus discrepancias como lo fueron Lula y Carlos Menem, o Dilma Rousseff y Mauricio Macri. Pero ahora se produjo una decisión sin precedentes, Brasil decidió retirar a su embajador de la Argentina y lo rebajó a un encargado de negocios.

 

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