Santa Rosa celebrará a su Patrona con procesión y un festival de la canción y la danza
Desde la Catedral de Santa Rosa de Lima invitan a toda la comunidad a participar de la celebración central por el día de la Santa Patrona. La jornada comenzará el domingo 30 desde las 16:30 sobre la calle Avellaneda, frente a la plaza San Martín. Luego habrá procesión por las calles de la ciudad y a las 18:30 iniciará el Festival de la Canción y la Danza.
Según informaron desde la Catedral, el festival contará con la participación del Cuerpo Estable de Danza de la Asociación Hispano Argentina de Santa Rosa, Agrupación de Danzas Folklóricas 25 de Mayo, El Rancho de Don Félix, Escuela de Malambo, Ballet Folklórico Municipal “Purrun Kimey” de Toay, Colectividades La Pampa, Giane, La Reservada, Mauro Rey, Asociación Árabe de La Pampa. Además, durante el festival habrá sándwiches de vaquillona al cuero a la venta, para acompañar esta gran celebración.
Historia.
Santa Rosa de Lima (1586-1617), nacida como Isabel Flores de Oliva en la ciudad de Lima, Perú, es recordada como la primera santa de América y un faro de espiritualidad en la historia de la Iglesia Católica. Desde su infancia, Rosa mostró una inclinación singular hacia la oración y el sacrificio, rechazando las comodidades y lujos de la vida virreinal limeña para entregarse plenamente a Dios.
El nombre “Rosa” surgió cuando, siendo aún una niña, su madre y su nodriza la vieron dormir con una belleza tan serena que les recordó a una flor. Sin embargo, para Rosa, la verdadera belleza no estaba en lo físico, sino en su alma entregada a Dios. A medida que crecía, adoptó una vida de oración intensa y penitencia rigurosa, tomando la firme decisión de consagrarse a Cristo mediante un voto de castidad.
Aunque su familia soñaba con verla casada, Rosa permaneció inquebrantable en su vocación, inspirándose profundamente en el ejemplo de Santa Catalina de Siena. Esta determinación enfrentó resistencias, especialmente de su madre, pero finalmente logró su apoyo, consolidando su camino de fe.
Conmovida por el sufrimiento de los pobres, los indígenas y los esclavos, convirtió su hogar en un refugio donde brindaba cuidado y consuelo. En el jardín de su casa, construyó una pequeña ermita donde podía meditar y orar en silencio, dedicando su vida a una espiritualidad activa y comprometida.
Aunque no ingresó formalmente en un convento, Rosa se unió como terciaria dominica, una decisión que le permitió vivir su fe plenamente sin abandonar el mundo que la rodeaba. También experimentó visiones místicas en las que aseguraba haber sentido la presencia de Cristo.
El 24 de agosto de 1617, Rosa falleció a los 31 años. Su funeral reunió a una multitud que ya la veneraba como santa. En 1668 fue beatificada por el Papa Clemente IX y, tres años después, canonizada por el Papa Clemente X. En 1816, el Congreso de Tucumán la proclamó patrona de la Independencia Argentina.
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