“Vivimos una tercera guerra mundial larvada”
Jorge Elbaum, sociólogo, periodista y docente universitario, lleva años estudiando los procesos geopolíticos que por estos días aparecen en ebullición. Por ese motivo, ayer fue consultado por Radio Noticias 99.5 respecto a los últimos acontecimientos que sorprendieron al mundo, con la operación de Estados Unidos en Caracas y el posterior secuestro del presidente de Venezuela Nicolas Maduro.
“Estados Unidos asume que no puede ganar una guerra contra la Federación Rusa. En términos militares Rusia está ganando cada vez más terreno y en términos estratégicos no se puede vencer a Rusia porque eso implica el fin de la humanidad, teniendo en cuenta que Rusia tiene el 52% de las ojivas nucleares del mundo. Ese es un cambio estratégico. El otro, quizá más importante para la lógica económica de Estados Unidos, es la emergencia de la República Popular China como el primer productor de bienes a nivel mundial y que empieza a pelear espacios en la otra área clave que es la de servicios, a partir de la IA”, sostuvo.
“Estos dos elementos hacen que EEUU se refugie, con la brutalidad incluso un poco más exagerada, en el hemisferio occidental que incluye al Caribe, América Latina… Desde ahí hay que leer esta situación que todavía no es posible ver su continuidad en el tiempo. Estados Unidos hace esto para tratar de que el petróleo y las riquezas enormes que tiene Venezuela no lleguen a las fábricas de China sino que permitan una reindustrialización en Estados Unidos. Creo que en este último capítulo llegaron tarde y que no se puede sostener una política de estas características al interior de Estados Unidos en el mediano plazo”, añadió.
-La captura de un buque petrolero de bandera rusa, ¿no muestra que esto es un conflicto más global que regional?
-Sin dudas el conflicto es global. Estamos viviendo, como decía el Papa Francisco, una tercera guerra mundial larvada. Larvada porque existen ojivas nucleares. Esto se vio en Gaza, en Irán, en Nigeria, en Siria, es un proceso de recomposición que implica una devaluación del poder relativo de occidente, sobre todo de Estados Unidos, ante una emergencia del sur global. Y ese proceso no se hace de un día para el otro, es un proceso larvado que incluye dimensiones que no estaban presentes en guerras anteriores, sobre todo el concepto de guerra híbrida que incluye propaganda, redes sociales, IA, algoritmos y destrucción cognitiva. Todo eso está en juego y es parte de este fenómeno.
-¿Y nadie va a hacer nada?
-Mi perspectiva es que ni Rusia ni China en este momento van a entrar a un conflicto vinculado a Venezuela, más allá de expresarse críticamente como lo hicieron en el Consejo de Seguridad de la ONU. ¿Por qué? Porque tienen sus guerras, como la actual en Ucrania y la futura en Taiwán. Una vez que estos conflictos estén resueltos se van a generar otros escenarios.
-¿O no lo hacen porque Donald Trump está reescribiendo las reglas?
-Sí van a hacer, pero no en la medida que esto suponga una escalada que termine con el planeta. En primer lugar, Rusia y Estados Unidos están negociando ahora la devolución de los barriles de petróleo que estaban en el buque. Lo que sí, es que EEUU está diciendo que esta parte del mundo le corresponde, que China y Rusia ya tienen un montón, porque tienen África. Todos juegan con cartas marcadas y obviamente privilegian sus intereses. Esto va a tener efectos tanto a nivel de la nueva configuración del orden global, como de la nueva configuración de América Latina. Más allá del silencio y de las operaciones de prensa que estamos viendo, hay millones de habitantes de América Latina que ven esto con odio, desprecio, enojo, una sensación de alguna manera de alta vulnerabilidad y esto tarde o temprano tiene consecuencias.
-Estados Unidos está convulsionado en su interior, con un movimiento de reacción contra los desbordes de Trump hacia adentro, sobre todo con lo que pasó con la mujer asesinada por un miembro de la ICE.
-Eso es lo que se está evaluando en este momento en el gobierno de Venezuela. Tratar de estirar todo esto hasta las elecciones de medio término en Estados Unidos donde existe la posibilidad de que los demócratas le pongan un límite a la brutalidad y a los métodos de Trump. Delcy Rodríguez ya ganó una batalla al lograr que no le traigan a María Corina Machado y la pongan en Miraflores.
-Si Trump fuera Aquiles, ¿cuál sería su talón?
-La economía doméstica de EE. UU. Y esto que pasó con la mujer de Minneápolis es parte de esto porque la idea de Trump es la de expulsar a una gran cantidad de inmigrantes para generar puestos de trabajo para los blanquitos anglosajones. Lo que pasa es que esto no se puede hacer de un día para el otro, porque los anglosajones no están dispuestos a trabajar en California cosechando tomates. Y además quieren hacer una guerra comercial con China para que haya un proceso de sustitución de importaciones en USA, pero el consumidor de Estados Unidos, si puede comprar por dos pesos en Temu no va a comprar en Amazon a cuatro. Es una guerra que Estados Unidos ya perdió. Hoy el PBI industrial de China casi duplica al de Estados Unidos. Me refiero al PBI industrial, sin contar el de servicios.
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