Vivir un tifón en primera persona
En estos tiempos muchos jóvenes salen al mundo a vivir nuevas experiencias. Algunos construyen sus historias muy lejos, y sus familiares observan a la distancia esperando les vaya de la mejor manera.
El joven santarroseño Ezequiel Esain Herleim (36) vive en Hong Kong hace un lustro, y contó cómo soportó el supertifón Ragasa, considerada la tormenta más fuerte registrada en lo que va del año en la región del sur de China.
La semana anterior, en ese sector del continente, se redujeron muchos aspectos de la vida diaria, con el cierre de escuelas y negocios, y la cancelación de vuelos. Eso en tanto la región se preparaba para uno de los tifones más fuertes en años, fenómeno natural que ya había pasado por Filipinas donde produjo muertes, desplazó a miles de personas y provocó desastres.
El mundo, un solo lugar.
Son estos tiempos de globalidad –esto es la conciencia del mundo como un solo lugar--, y así se lo debe entender. Y así lo interpretan de mejor manera –eso pareciera-- los más jóvenes. Por eso hoy en día es habitual que el hijo de una familia pampeana un día se encuentre residiendo “en el otro lado del mapa”,con total naturalidad. Porque el mundo globalizado lleva a una sociedad interconectada e integrada económica, social y culturalmente. Y los más chicos lo sienten de esa manera.
Por allí somos los mayores, los que nos quedamos por aquí quienes tenemos prevenciones, algunos temores, tal vez cierto recelo.
El tifón que venía.
Los padres de Ezequiel son Fernando Esain y Norma Herrlein, y el muchacho tiene un hermano, Santiago (32), quien estudió en la Universidad Nacional de Córdoba y se dedica a la música.
Eze tiene la suerte de que su madre de alguna manera alentó sus ganas de volar, de conocer y abrirse a una nueva manera de vivir. Pero también es verdad que, en el caso de Norma –conocida y querida profesional de la medicina-- alguna vez se puede sentir un poco inquieta cuando se entera que allá lejos se producen determinados acontecimientos. En este caso concreto nada menos que lo que era anunciado como uno de las más importante tormentas que se iban a producir en este tiempo en territorio asiático.
Encerrado en un departamento.
En la región, donde vive Ezequiel, la semana que pasó enormes olas azotaron zonas de la costa este y sur, provocando inundaciones generalizadas que sumergieron algunas carreteras y viviendas. Centenares de personas resultaron heridas, aunque las autoridades oportunamente impusieron la máxima intensidad de tifón, 10, durante la mayor parte del día.
Eze es pampeano y profesor de tenis y hace tiempo reside en el país asiático, y por algunas horas debió resistir en su departamento las consecuencias de la furia de la naturaleza.
Preocupación de madre.
Fue la doctora Norma Herrlein quien contó a este diario que el muchacho se encuentra andando por el mundo desde hace unos años. Más allá que supo darle libertades para que sus retoños emprendieran la vida que quisieran llevar, y que los acompaña en sus decisiones –en este caso radicarse primero en Barcelona, y ahora en Honk Kong--, la médica en su condición de madre por supuesto un poco se debe preocupar cada vez que llegan noticias como estas desde un lugar tan lejano.
La última fue cuando se anunció que Asia estaba sufriendo las consecuencias de un super tifón. “Son bastante habituales allí, pero esta vez parecía muy bravo”, le contó Norma Herrlein a un periodista de La Arena.
Qué es Hong Kong.
En este tiempo de comunicaciones casi instantáneas, no resultó difícil contactarse con el joven que hace años reside en esa ciudad tan particular. Se sabe que Hong Kong pertenece a China y es una “Región Administrativa Especial”, bajo el principio de “un país, dos sistemas”. Esto significa que tiene un alto grado de autonomía política, económica y judicial, pero está bajo la soberanía de la República Popular China desde 1997, cuando dejó de ser una colonia británica.
Hoy en día ese centro urbano densamente poblado es un importante puerto y un centro financiero global con un paisaje lleno de rascacielos. Central (el distrito comercial) cuenta con elementos arquitectónicos como la Bank of China Tower de I.M. Pei.
Tennis Lab.
En ese conglomerado de más de 7 millones y medio de habitantes vive hoy Ezequiel Esain Herrlein, quien parece haberse adaptado perfectamente al modo de vida del lugar. El joven le contó a La Arena que está “en Hong Kong desde hace 6 años”,desarrollando su propia compañía dedicada al tenis.
Dio más precisiones al señalar que su compañía se llama Tennis Lab, donde está “entrenando en lo técnico. Antes viví 7 años en Barcelona, y ahora mismo vivo en Hong Kong. ¿Cómo es esto? Una ciudad espectacular, la verdad, y estoy muy feliz de la experiencia que estoy haciendo. Vivo solo… y sí, pasó el tifón, que aquí son muy normales. Todos los años tenemos uno, a veces con más peso, y otras veces pasa un poco más lejos”.
Con tranquilidad.
Eze un poco relativizó la cuestión. “La ciudad está preparada normal. Cuando se sabe el tifón hay un poco más de cuidado y la gente se prepara un poco más. Son vientos fuertes, la verdad que esta vez fue bastante más grande y hubo algunas complicaciones. Pero no fue una catástrofe por suerte”, contó.
El entrenador de tenis agregó que son “bastante argentinos por aquí, varios entrenadores de tenis. Nuestro grupo sigue con la tradición de juntarse en asados. Aunque no es todo los domingos lo hacemos… Van seis años desde que llegué aquí, y ahora estoy acá con mi compañía Tennis Lab, donde están trabajando un chico de Mar del Plata, dos entrenadores más locales y ahora estoy esperando que viene un español. La proyección es quedarme unos años más seguramente”, dice Ezequiel.
Al explayarse sobre Hong Kong la definió como “una ciudad internacional. Todos creen que es China (en su modo de vida), y pocos saben lo que es… yo tampoco sabía. Es una ex colonia británica por 50 años de impasse, hasta que en 2047 vuelve a ser China. Aquí se habla inglés en todos lados, y diría que es un ciudad europea en Asia. Es lo más parecido a Europa que puede haber”, completó.
Se extraña.
Cuando el tifón fue perdiendo fuerzas todo regresó a la normalidad y la calma en el sureste asiático, Hong Kong volvió a su cotidianidad, y por supuesto Ezequiel ya está otra vez trabajando en su compañía. Como todos los días.
Por aquí –en Santa Rosa-- su familia recobró la tranquilidad, porque allá a casi 20 mil kilómetros de distancia el hijo que está lejos continúa con su rutina, sin mayores inconvenientes.
Norma está “contenta porque Ezequiel está feliz en su profesión, y además parece que Hong Kong es su lugar en el mundo. Es una gran ciudad y seguro va a estar un buen tiempo”, dijo.
Obviamente “se extraña porque nos gustaría estar todos juntos. Pero sí, se añoran sobre todo las juntadas de los domingos con toda la familia. Pero los chicos crecen y siempre dijo que hay que a los hijos hay que darles raíces, pero también alas…”, se conformó.
Y ciertamente habrá que acostumbrarse a que los hijos elijan el rumbo que más les guste. Aunque eso sea muy lejos de nuestra tierra, y las posibilidades de verlos no sea tan frecuente como los mayores quisieran.
Pero como se decía antes esta idea del mundo como un solo lugar da lugar a migraciones a partir de la revolución tecnológica, y de los avances en materia de comunicación y transporte.
Hay muchos casos como los de Ezequiel, que se adaptan a las costumbres y modos de vida de un país lejano, aunque nunca dejarán de sentir que su tierra natal les tira. “Es así… espero ansioso fin de año para reencontrarme con mis afectos. Es verdad que estoy muy bien aquí (en Hong Kong), pero también que anhelo estar con mi gente, con mi familia, los amigos… En un par de meses me daré el gusto después de dos años de no andar por allá”, promete en el final. (M.V.)
Conociendo el continente asiático.
Ezequiel Esain Herrlein trata de atesorar experiencias, y procura conocer más acerca de las culturas y tradiciones del sudeste asiático donde está radicado.
Se sabe, Asia es el continente más grande del mundo --ocupa casi el 30% de las tierras emergidas del mundo-- y cuenta con 49 países soberanos. Por supuesto es el continente más poblado, con aproximadamente 4.750 millones de habitantes, lo que supone el 59% de la población mundial.
Por todo eso su cultura es de las más importantes en la historia universal, que fascina de sólo conocer algunos de sus aspectos.
Y ni que hablar si alguien la puede vivir en vivo y en directo. Es un territorio de una gran diversidad de culturas que guardan algunas similitudes, pero que al mismo tiempo muestran grandes diferencias.
En cualquier caso, lo que es cierto es que las culturas y tradiciones del sudeste asiático son una fuente de riqueza prácticamente inagotable que el hombre moderno apenas acaba de empezar a conocer. Todos los países asiáticos ofrecen una impresionante riqueza cultural que al día de hoy es casi un misterio para el mundo occidental.
“La verdad es que trato de aprovechar vivir aquí, poder viajar y conocer. Sin ir más lejos el fin de semana estuve en Japón. Me agarró la locura y con un amigo viajamos a Tokio de un día para el otro; y la semana que viene voy al máster de tenis de Shanghai y a conocer la ciudad”, expresa el pampeano.
Y cierra: “Intento también conocer un poco todo lo que es Asia y en cuanto se presenta la oportunidad estoy viajando”.
Una vida dedicada al tenis.
Ezequiel Esain Herrlein hizo la primaria en la Escuela 1; luego secundario en la EPET –interrumpido un tiempo para ir a perfeccionarse en tenis a Tandil--, y finalmente un intento por seguir Abogacía en Córdoba. Pero la familia convino que lo suyo era el tenis. Aquí había comenzado recibiendo clases de Horacio Casal y “Caco” Paloma.
En la “ciudad de las sierras” estuvo tres años en la escuela de tenis del Negro Gómez y Mario Bravo –antes de los Pérez Roldán—, donde llegó a pelotear como una suerte de sparring con Juan Martín del Potro y “Piquito” Mónaco.
Después de estar en la academia de Inés Gorrochategui en Córdoba, le vino la oportunidad de viajar a enseñar a Barcelona, donde permaneció seis años, tras lo cual viajó a Hong Kong donde desarrolla hoy la actividad. De allí se mueve a distintos países de Europa, en una experiencia que no olvidará jamás.
Una vida en imágenes.
En familia
La familia completa. Ezequiel, mamá Norma, papá Fernando y Santiago, el hermano menor que se dedica a la música. “Por suerte podemos visitarlo al menos una vez al año”, dice Norma, la madre.
En el agua.
Ezequiel dándose el gusto de una actividad acuática. El joven profesor de tenis está muy a gusto en el continente asiático, donde tiene su compañía Tennis Lab.
Imponente.
Una de las canchas de tenis donde el chico santarroseño enseña tenis. Detrás la imponencia arquitectónica de Hong Kong. “Lo más parecido a una ciudad europea”, dice.
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