El pueblo turístico que alguna vez sedujo a Jorge Luis Borges
Hay pueblos que seducen, que tienen un no sé qué que enamora. Ese es el caso de El Paraíso y no por nada tiene ese nombre. Se trata de una pequeña localidad rural ubicada a 11 km de la ciudad de Ramallo, provincia de Buenos Aires. Tiene un poco más de 500 habitantes y, en su momento, se fue formando con la llegada del tren.
La Estación de tren de El Paraíso fue inaugurada el 1 de febrero de 1883, en la línea del Ferrocarril Central Argentino que recorría de Buenos Aires a Rosario. Si bien el nombre del pueblo remite a la cantidad de árboles de paraíso, esos que tienen pelotitas verdes, se secan, se vuelven amarillas y ensucian todo. Pero cuando dan flores, llenan de olor a primavera todos los espacios. Todo era zona de los paraísos.
Un Paraíso de intelectuales
El Paraíso esta cerca de la Vuelta de Obligado, es el recodo del Río Paraná en el que fuerzas argentinas se enfrentaron a la flota anglo francesa en 1845. Peor no todo se trata de guerras, en este pueblo también hubo grandes letras y pensadores como el poeta Rafael Obligado y, el más grande de los escritores argentinos, Jorge Luis Borges.
El Paraíso era un destacado espacio cultural en el que muchos personajes de la historia argentina como Bartolomé Mitre, Fermín Estrella Gutiérrez, Lía Simaglia de Espinosa, Leopoldo Lugones y Pedro Miguel Obligado solían ir de visita asiduamente. Muchas de estas personalidades se reunían en las estancias El Castillo.
El Castillo se construyó en las barrancas del Río Paraná en 1896, de estilo romántico y ambientación gótica. Tiene tres pisos de ventanales ojivales, 24 habitaciones y seis baños. En la actualmente, no es de acceso público porque es una propiedad privada y allí viven los descendientes de Obligado. El Castillo es de suma importancia para la historia de Ramallo, tal es así que se encuentra en el escudo de la ciudad.
El bibliotecario Jorge Luis Borges
Según la Agencia DIB, La Rivera pertenecía a la pintora María Obligado y a su esposo, el escritor Francisco Soto y Calvo. Es en esa estancia, un joven Jorge Luis Borges, ejerció su profesión de bibliotecario. El escritor se tomaba el tren de Retiro hasta la estación El Paraíso, donde lo esperaba un carruaje y lo llevaba a la estancia. La Rivera tenía una biblioteca fantástica, tan fantástica que parecía irreal. Borges solía quedarse en el Palacio para participar de las tertulias literarias y musicales que se hacían.
Entonces, el dueño de casa (Soto y Calvo) lo invitó a retirarse. Lo había encontrado con una señorita, en un cuarto oscuro, y, supuestamente, estaban revelando rollos fotográficos. Las malas lenguas dicen que llamaron al conductor del carruaje e inmediatamente llevaron a Jorge Luis a la estación. Por suerte no tuvo que esperar tanto la llegada del tren porque tenía mejor frecuencia que ahora. Además, el tren ya no se detiene en El Paraíso y la estación del pueblo se encuentra semiderruida.
En 1945, la mansión de La Rivera fue demolida porque querían vender las estructura de hierro que, en ese momento, tenía un gran valor comercial. El Palacio terminó en un depósito de chatarra.
Un día en El Paraíso
Aunque la estación está abandonada, vale la pena conocerla. Tiene estilo inglés y tiene casi un siglo y medio de antigüedad. También se puede conocer el tanque de agua que usaban las locomotoras a vapor y el "molino retorcido".
Por otro lado, se puede hacer una visita a la Capilla Sagrado Corazón de Jesús, que fue construida en 1924 y que tiene un pintoresco estilo colonial.
El Arroyo Las Hermanas tiene campings y una zona de pequeñas cascadas artificiales que suelen ser muy relajantes. Además, este pequeño pueblo turístico es conocido por su comida casera. Hay almacenes de ramos generales y casonas que ofrecen generosos almuerzos criollos.
El Club El Ombú es el corazón y el latir del pueblo. Por último, la Estancia Estrella Federal es una de las más hermosas del norte bonaerense.
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