Estafaron a más de 200 turistas argentinos con una web falsa
Una estafa masiva tomó por sorpresa a cerca de 200 turistas argentinos que fueron víctimas de falsos alquileres de departamentos en el balneario de Reñaca, en Viña del Mar, Chile, para los días anteriores y posteriores al Año Nuevo. La estafa fue de aproximadamente un millón de pesos por persona, es decir, de 1100 dólares, en el “Holiday Reñaca”. Esta empresa llamaba la atención porque lo que ofrecía era bueno, bonito y barato.
No había sospechas de que la web fuera falsa (más allá de que ofreciera precios atractivos con reservas de pagos anticipados) ya que el sitio estaba vinculado a aplicaciones de reservas y el mail tenía un dominio empresarial.
Desde el medio #La17 indicaron que la estafa fue descubierta por una pareja mendocina, Valentina Funes y Facundo Maldonado. Ellos son corredores inmobiliarios y trabajan Reñaca hace más de cinco años. De a poco, notaron el patrón. Prestaron atención a los avisos publicitarios de “Holiday Reñaca”, ahí se estaban usando fotos de un departamento real, de un departamento del Holiday Park que se habían publicado en una página web para la reserva de hoteles.
Los estafadores copiaron los textos, letra por letra, la puntuación entera, las imágenes, todo copiaron. “Te ofrecían un descuento solo por su web”, indicó Valentina. Cerca de Año Nuevo, las consultas se multiplicaban. Las personas, con sus esperanzas y deseos puestos en las vacaciones, repetían una y otra vez el circuito de pago. La operación era simple y efectiva.
Se publicaban ofertas para alquilar, más baratos, pero el precio no era desproporcionadamente bajo. Nadie desconfiaba y los turistas cerraban sus reservas.
“A través de Instagram veo la publicidad, como el lugar era conocido y ya he ido en otras oportunidades, entonces conozco. Escribí y me contestó una mujer diciéndome que era Marcela. Me pasó el precio para seis personas, me preguntó qué días y cuántas personas y el monto de trescientos cincuenta mil chilenos", indicó Marisel, una de las víctimas, en diálogo con El Nueve.
Maricel confirmó el pago. Estaba feliz. Había elegido un lugar que le gustaba mucho, un paquete completo de estadía, cena, bebidas para el brindis de Año Nuevo, el show de los fuegos artificiales y desayuno para la mañana siguiente.
A Maricel todas las indicaciones de pago le llegaron por mail, ahí le indicaban el monto total para el pago y, cómo no sabía bien cómo hacer la transferencia a Chile le pidió a una prima que la ayude. Marisel no sospechaba nada. Después de hacer el pago correspondiente y el posterior envió del comprobante le contestaron: ‘Listo, perfecto. Acuso recibo de pago. El check-in es tal día a partir de las doce horas’.
Dos días antes de viajar Maricel preguntó si tenía que llevar ropa blanca. Nadie le contestó. Insistió varias veces. No había respuestas. Fue igual. Entonces llegó a destino y descubrió que su nombre no existía. El señor de la recepción no lo encontraba. No estaba anotado en ningún lado. No había ninguna reserva a su nombre. Todo era un fraude: “Ay, no, Holiday Reñaca es una estafa”, le dijo el trabajador.
Ya se habían presentado 15 familias con la misma información. Los damnificados también indicaron que la página web había sido dado de baja. “Perdón a todos, pero era necesario. Reconozco el daño, y pido perdón por ello, sé que deberé pagar en algún momento y lo haré. Lamento desde lo más profundo de mi alma el haberme aprovechado de ilusiones, pero era necesario para salir. No será grato para mí este fin de año sabiendo lo que hice”, decía el mensaje del estafador antes de desaparecer.
Y con el Salmo 51 de la Biblia, el estafador le pidió a Dios: “Tenme piedad, oh Dios, según tu amor, por tu inmensa ternura borra mi delito, lávame a fondo de mi culpa, y de mi pecado purifícame. Pues mi delito yo lo reconozco, mi pecado sin cesar está ante mí; contra Ti, contra Ti sólo he pecado”.
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