Florece: la historia de los tulipanes que siempre transforman el paisaje
En plena temporada de tulipanes, uno de los destinos más elegidos es el de Huinganco, ubicado en el departamento Minas, en la provincia del Neuquén. El norte neuquino está totalmente pintado de de primavera y habla de la combinación de jardines, las experiencias productivas y de un gran trabajo técnico. Para esta temporada de 2026, el Vivero Provincial consiguió cultivar 16.600 bulbos y suma un espectacular atractivo turístico con “Huinganco Florece”.
Mucho antes de que estas flores se instalaran en la Cordillera Patagónica, según La Mañana de Neuquén, los tulipanes fue recorriendo continentes. La historia empieza en Asia Central, después llegó a Persia y al Imperio Otomano, pero su popularidad fue expansiva en los Países Bajos. En los Países Bajos generaron una industria que se especializó para el mejoramiento, para la multiplicación, la producción y, la posterior, comercialización.
A miles y miles de kilómetros, terminó encontrando un hueco en la montaña de Huinganco con las mejores condiciones para que pueda desarrollarse. En este contexto, Doña Ramona, que fue una de las primeras pobladoras de la localidad de Huinganco, comenzó a cultivar tulipanes en su jardín. Esas flores tan destacadas decoraron el jardín de su casa mucho antes de que se volvieran parte esencial del paisaje cordillerano. En la actualidad, este cultivo vuelve a recuperar experiencias que se llevaban adelante hace más de dos décadas y hoy es una de las ofertas turísticas más destacadas para el mes de octubre.
La producción de tulipanes en la localidad de Huinganco surgió a principios de la década del 2000. En ese momento, la Municipalidad y el INTA evaluaron las posibilidades de que se llevara adelante en el norte neuquino y que los bulbos de tulipán se comercializaran.
Este proyecto tuvo el acompañamiento del ingeniero agrónomo del INTA, Javier Cirielli, y los productores locales. En las campañas experimentales de los años 2001, del 2002 y durante el 2003 consiguieron implantarse más de 345.000 bulbos.
Por supuesto, los resultados que se consiguieron fueron alentadores y todos los estudios determinan que en la localidad de Huinganco las condiciones son alentadoras para que se puedan obtener bulbos de calidad sanitaria y comercial.
Después de dos décadas esas primeras pruebas llevaron a que el Vivero Provincial de Huinganco inició una etapa de implantación de 5.000 bulbos. Los resultados fueron espectaculares y este 2026 cultivaron 16.600 bulbos.
La plantación se llevó adelante el 28 de mayo. Llegó el invierno y a fines de julio salieron de la tierra los primeros brotes. En el mes de septiembre aparece el crecimiento vegetativo y, durante el mes de octubre, llega la floración.
Esa flor milenaria que inició su recorrido en Asia Central, que después cultivó Doña Ramona, hoy tiene su lugar destacado en Huinganco. Entre las montañas de picos blancos, con los valles y la primavera, los tulipanes son, una vez más, una espectacular paleta de colores en el medio de la Cordillera Patagónica.
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