Hallan restos óseos que confirman un asentamiento humano de más de 2400 años
Encontraron restos óseos humanos en el Valle de Arroyo Cochico, en el norte de la provincia de Neuquén. A partir del análisis de esos huesos se consiguió determinar que en la cuenca del río Barrancas hubo una ocupación humana hace más de 2400 o 2500 años. Este descubrimiento se realizado por parte de los investigadores que tiene Neuquén y el CONICET, que ahora se encuentran trabajando para que se pueda restituir todo el material arqueológico que descubrieron en la región y que ansían en exhibirlo en uno de los museos de la localidad.
Con respecto a lo publicado por el portal mejorinformado.com, la evidencia conseguida se dio a partir de un estudio que se llevó a cabo de un fragmento de hueso humano que había sido recuperado en el espacio arqueológico Cochico Márquez. En ese lugar, los investigadores y especialistas fueron realizando tareas de rescate como otros análisis bioantropológico. A partir del fechado consiguieron establecer que en el territorio de el valle de Arroyo Cochico fue habitado hace poco más de dos milenios y, en la actualidad, es una de las evidencias más importantes y antiguas de que hubo presencia humana en esa zona.
Las investigaciones se empezaron a llevar adelante después de que un habitante de la zona comunicara la existencia del sitio. A partir de ese momento, comenzó el origen del relevamiento arqueológico que está impulsado por parte de la Dirección de Patrimonio Cultural de la Subsecretaría de Cultura en conjunto con los investigadores y equipos de arqueólogos y de bioantropólogos del CONICET. En el sitio, además de restos óseos, también encontraron elementos que usaban para la molienda, distintos instrumentos de piedra, objetos y fragmentos de cerámica y de vasijas. Todos esos elementos brindaron información con respecto a las actividades que se fueron desarrollando por todos aquellos que habitaron el valle.
Todos los trabajos se encontraron a cargo de los equipos del CONICET y del equipo de Patrimonio Cultural de Neuquén. En la medida en que se fue llevando adelante el relevamiento se consiguió determinar que en el lugar no hay manifestación de arte rupestre.
Los materiales arqueológicos que fueron recuperados se van a trasladar al museo de Buta Ranquil, lugar en el que van a poder ser bien conservados y exhibidos para que todos los vecinos y turistas se encuentren y conozcan la relevancia de estos descubrimientos. El fechado ya se publicó en el ámbito científico y los investigadores todavía se encuentran trabajando en los diferentes sectores que hay en la cuenca del río Barrancas.
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