Murió un hombre atacado por un enjambre de avispas chaquetas amarillas
Un hombre de 67 años falleció después de ser atacado por un enjambre de avispas "chaquetas amarillas" el martes por la tarde en la localidad de Loncopué, provincia de Neuquén. La víctima se encontraba cortando leña con otro hombre, en un momento golpearon un panal que había en el interior de un álamo y todas las avispas salieron disparadas al ataque. Trataron de evitarlas. Corrieron. Pero más allá de que la víctima fatal se escudó dentro de la camioneta, ya lo habían picado. En el interior del vehículo llamó a los equipos de emergencia, sin embargo, perdió la vida antes de que pudiera ser asistido.
El comisario inspector a cargo, Mariano Jara, dijo en comunicación con el Diario Río Negro que todo sucedió cerca de las 15 horas. La víctima, un querido vecino de Loncopué de apellido Sandoval, tenía 67 años y se encontraba acompañado por otro hombre de 60 años. Los dos estaban trabajando en una zona de bosque que se encuentra ubicada en la Ruta 21, que queda entre Loncopué y El Huecú.
Las avispas chaqueta amarilla picaron Sandoval, que ya tenía condición de factores de riesgo, se le que aceleró la evolución del cuadro clínico y terminó muriendo por un shock anafiláctico. Es decir, se le produjo una reacción alérgica de gran gravedad minutos antes de que los servicios de emergencia pudieran asistirlo.
Sandoval llegó a marcar el número de emergencias 107 con el celular, trató de aguantar hasta que llegara la asistencia, pero en este caso el tiempo no le jugó a favor. La reacción alérgica de mucha gravedad fue generalizada y el desenlace mortal fue solo cuestión de minutos.
¿Qué sucede en el cuerpo? Este tipo de reacciones alérgicas se caracteriza por la drástica caída de la presión arterial, se produce una dificultad respiratoria muy severa y comienzan a comprometerse los órganos. Este tipo de cuadros, para que se pueda salvar la vida de la persona, requiere de una inmediata atención médica. Para Sandoval, según indicaron en Infobae, la asfixia llegó antes que la asistencia.
Cuando el servicio de emergencia llegó al lugar, el cuerpo de Sandoval estaba sin vida. Al portal La Mañana de Neuquén se le relevó que no hubo tiempo para que se le aplicara la inyección de adrenalina que podría haber revertido la reacción alérgica. Es que los factores de riesgo que ya preexistían en la víctima podrían haber contribuido a que el cuadro evolucionara de manera acelerada.
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