Un joven participó en la elaboración de un proyecto sobre adicción al juego
La ludopatía es el nombre médico de la adicción al juego y las apuestas, una problemática que viene aumentando en los últimos años por la facilidad que ofrecen las plataformas digitales y por la invasión publicitaria que realizan.
En este contexto, un joven de tan solo 20 años integró un equipo de trabajo que elaboró un proyecto para prevenir este flagelo social y tuvo la oportunidad de presentarlo en el Congreso Nacional. La oportunidad le llegó a partir del programa Modelo de Cambio de Roles, una iniciativa que simula el funcionamiento legislativo y da la posibilidad a estudiantes universitarios de cumplir el rol de diputados nacionales.
El chico se llama Francisco Mansilla y es oriundo de Villa La Angostura, provincia de Neuquén, donde nació y cursó sus estudios primarios y secundarios. A los 17 años emigró hacia Buenos Aires para estudiar Ciencia Política y hoy está cursando el tercer año en la Universidad Torcuato Di Tella, según una nota del portal La Angostura Digital.
Entre los días 25 y 26 de junio, Francisco y otros 250 jóvenes de distintas universidades pudieron experimentar el proceso completo de un trámite legislativo. Debatieron la iniciativa en comisiones, negociaron modificaciones y defendieron su proyecto en una sesión simulada en el recinto del Congreso.
“Desde el primer año del secundario, supe que quería estudiar Ciencia Política porque me gustaba mucho la historia y educación cívica y la veía como una herramienta para la transformación social”, rememoró el joven en una entrevista con el diario Río Negro.
El neuquino se postuló para formar parte del programa del Poder Legislativo a fines de marzo y fue seleccionado junto a otros 25 estudiantes de su misma universidad. Contó que les dieron un “proyecto muy básico” sobre ludopatía, que era la consigna de este año, y tenían la consigna de “profundizarlo”.
“El proyecto es integral: no lo pensamos solo desde la salud sino de la educación y la comunicación”, explicó en referencia al trabajo que elaboró con su equipo, tuvo que negociar y defender.
En relación a la problemática social de trastorno del juego, Mansilla consideró que nuestro país está “muy” atrasado en materia legislativa y mencionó, como una falencia, que “el Estado no recopila datos”.
“Es una adicción que, a diferencia del alcohol, no tiene efectos físicos tan tangibles. Es una cuestión más comportamental, más psicológica que pasa desapercibida y no es tenida en cuenta. Pero lo cierto es que hay muchas plataformas de apuestas on line que nos llevan a una nueva dinámica de adicciones”, sostuvo en diálogo con diario Río Negro.
Por otro lado, en referencia al proceso legislativo del que participó rescató que “incluso con posiciones muy apartadas, podemos construir lineamientos comunes”. En tal sentido, señaló que “es importante en un contexto donde cada vez hay pensamientos más polarizados”.
En un momento, Francisco tuvo que hablar frente al recinto del Congreso Nacional totalmente colmado. “Sentí muchos nervios y ansiedad al principio. Fue fuerte”, reconoció.
Otra enseñanza que le dejó su formación universitaria es que puede aplicar sus conocimientos tanto en el ámbito público como privado. “Con el paso de los años, me di cuenta que también se puede hacer desde otro lado, desde el ámbito privado, las organizaciones civiles, no solo desde el estado”, reflexionó.
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