Un nacimiento que no ocurría hace 10 años sorprendió a todos en un Bioparque
Los flamencos australes del Bioparque de la Municipalidad de La Plata fueron protagonistas de un hito para la biodiversidad en la región. Siete pichones de esta especie nacieron allí después de diez años sin eventos reproductivos.
Los esfuerzos para lograr nuevos nacimientos de flamencos en el predio platense venían siendo infructuosos desde el 2016. Por tal razón, estos siete pichones que acaban de ver la luz marcaron un antes y un después en el manejo del espacio.
Según informó el portal Infocielo, los técnicos del lugar explicaron que las pariciones no fueron pura suerte, sino que se deben a una mejora integral en los estándares de bienestar animal.
Esas condiciones adecuadas están relacionadas al buen manejo ambiental, a la alimentación y estabilidad social dentro de la colonia, que son los que les dan seguridad a los flamencos para que decidan anidar.
El hecho de que la colonia haya vuelto a reproducirse funciona como un indicador biológico de que el ecosistema interno del Bioparque ha alcanzado niveles óptimos de equilibrio, alineándose con las normativas internacionales de conservación de fauna silvestre en cautiverio o semicautiverio.
El proceso comenzó a finales de febrero y fue seguido de cerca por el equipo técnico del lugar, que detectó los primeros movimientos de cortejo y la posterior construcción de nidos. A fines de marzo se lograron contabilizar 30 huevos, de los cuales una parte consiguió avanzar hasta el procedimiento natural de incubación.
“El flamenco austral habita distintos humedales del país, desde el norte hasta la Patagonia, y cumple un rol ecológico central en esos ecosistemas. Sin embargo, enfrenta múltiples amenazas, especialmente durante su etapa reproductiva, cuando cualquier alteración del entorno puede impactar de manera directa en su supervivencia”, describió el medio citado.
Sin embargo, su realidad es preocupante: la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) lo clasifica como una especie "casi amenazada" a nivel global, con una tendencia poblacional en descenso. En el territorio argentino, su estatus es aún más crítico, siendo categorizada como una especie "vulnerable".
En ese contexto, desde el Bioparque adelantaron que los pichones serán reintroducidos en su hábitat natural una vez que completen su desarrollo, como parte de las estrategias de manejo y conservación que buscan reforzar las poblaciones silvestres frente a la pérdida de hábitat, los cambios ambientales y la presión humana.
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