Una jueza dicta creativas sentencias contra padres que no pagan cuota alimentaria
Cuando una pareja, con hijos en común, se separa deben empezar a elaborar un nuevo camino de crianza de los niños porque pasan a vivir en hogares separados y el tiempo de cada progenitor con sus hijos se vuelve menos constante.
En estas situaciones, hay hombres que no hacen frente a las responsabilidades de manutención que les corresponden y entonces el problema llega hasta instancias judiciales. Asimismo, para la justicia no siempre es fácil obligar a los padres a pagar la cuota alimentaria.
Sin embargo, la jueza de Cipolletti, Marissa Palacios, se ha destacado por emitir sentencias con contenido creativo que apuntan a lograr que los deudores alimentarios se hagan cargo de abonar la parte que les corresponde.
Garantizar la alimentación de un hijo o hija menor de edad es una obligación para ambos progenitores y el monto que debe pagar la persona demandada está determinado en función de su capacidad económica. Es un dinero destinado a solventar todos los gastos necesarios para el desarrollo de los hijos, ya sea vivienda, salud, alimentos, vestimenta, educación y demás actividades.
“Fijamos la cuota alimentaria cuando papá y mamá no viven juntos y los chicos están a cargo de uno o de otro, el cuidado personal es compartido pero lo que cambia es la residencia principal y allí es donde están las mayores tareas de cuidado y por eso se tiene que fijar una cuota de alimentos”, explicó Palacios en una entrevista con el diario La Mañana de Cipolletti.
La mujer está a cargo del Juzgado de Familia de la Cuarta Circunscripción y debe hacerse cargo de los procesos judiciales de Cipolletti, Fernández Oro, Catriel, Cinco Saltos, Campo Grande y Contraalmirante Cordero.
Buscar que cumplan
La medida más común cuando un padre no paga la cuota alimentaria es arreglar con la empresa donde trabaja para que le retenga una parte de su sueldo y lo deposite en una cuenta judicial.
“La empresa recibe un oficio que es una orden judicial para que retenga todos los meses tal porcentaje y lo deposite en cuentas judiciales. En un marco económico de inflación, buscamos que no se desvalorice la cuota, por eso es un porcentaje de los ingresos, para que se vaya actualizando conforme la capacidad económica del alimentante”, detalló la magistrada.
En circunstancias donde el progenitor posee un trabajo informal o ejerce una profesión u oficio de forma independiente, se utiliza como parámetro el Salario Mínimo, Vital y Móvil. En caso de que la persona no cumpla con el pago, se hace una liquidación final que suma los intereses y el cobro se ejecuta a través del embargo de bienes.
“El objetivo es que ingrese el dinero al alimentado, puede ser con un embargo de un auto, un inmueble y cualquier otro bien que se pueda embargar, más allá del sueldo”, aclaró Palacios.
Otras sentencias
No obstante, también puede ocurrir que no haya posibilidad de embargo. Ante esto, el Código Civil y Comercial de Argentina plantea ciertas medidas que apuntan a conseguir el cumplimiento de la sentencia. Básicamente, son acciones que intentan incidir sobre la vida cotidiana del demandado para que acceda a pagar la cuota adeudada.
En este contexto, la jueza Palacios cobró notoriedad por la creatividad de las sentencias que impuso en algunas ocasiones. Por ejemplo, en una oportunidad le retuvo el carnet de conducir a un hombre y en otro fallo prohibió que el progenitor pueda ingresar al estadio del equipo de fútbol del cual era hincha.
También impuso otra prohibición que impidió a un deudor tener una línea telefónica a su nombre, en tanto que en otra oportunidad le impidió el ingreso al casino a un sujeto que también debía dinero de la cuota alimentaria de su hijo.
“La jueza realizó varias sentencias con el mismo espíritu como la prohibición de carreras estilo running, competiciones de motocross, carreras de autos, y hasta torneos de kickboxing. El método consiste en enviar un oficio a los organizadores de la competencia, carrera o torneo, para que el padre deudor sea eliminado de la inscripción y no pueda participar del evento”, describe la nota del medio citado.
Son acciones sobre las cuales los afectados buscan escabullirse, pero que no dejan de ocasionarle un inconveniente en su vida cotidiana.
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