La lección de la elección cuyana
La elección de concejales del domingo en seis departamentos mendocinos, una provincia gobernada por la alianza radical libertaria, pese a su modestia, asomó algunas de las claves políticas que, muy posiblemente, deban ser tenidas en cuenta por los que quieren terminar con el ruinoso experimento libertario.
Una vez más, la elección mendocina del peronismo confirmó la sabiduría pragmática de la máxima del líder peronista a sus simpatizantes para que no pierdan de vista que en toda acción o negociación política primero está la Patria, luego el Movimiento y por último los hombres (máxima que no se ciñe solo a la praxis peronista sino que atraviesa fronteras partidarias y hoy parece entenderlo más la derecha en sus consecuencias electorales).
No entenderlo y poner primero los hombres (y mujeres) antes que el movimiento y, desde luego, la ciudad o la provincia objeto de sus afanes electorales, llevó al peronismo mendocino a ir dividido en San Rafael, Lujan de Cuyo y Rivadavia, al no acatar La Cámpora la estrategia política definida por los intendentes, líderes políticos de esos distritos.
En San Rafael, donde gobierna el intendente peronista Omar Félix, esta jugada de La Cámpora que quedó cuarta con el 5% de los votos, le costó al PJ la derrota por 700 votos en la lista de concejales.
Artículos relacionados
