Aplican “economía de guerra”

Un revival de la época de la posguerra está sucediendo en la economía italiana, debido a la prolongación de la crisis internacional, con la proliferación de huertas verdes para el autoabastecimiento de las familias.
Con la crisis que azota a Italia desde hace mas de tres años vuelve la “economía de guerra” y con ella la entrega a los ciudadanos de espacios verdes para construir huertas, según consigna la agencia ANSA.
Eso es lo que están haciendo desde hace un tiempo algunas administraciones locales, con un récord de 1,1 millones de metros cuadrados destinados por los municipios para cultivar hortalizas y frutas y asistir a las familias en apuros.

Análisis.
Así lo reveló ayer un análisis de la organización de cultivadores y cosechadores (Coldiretti) sobre la base de un informe del instituto nacional de estadísticas (Istat) sobre el Verde Urbano, presentado en Milán.
Casi la mitad, o sea un 44%, de las administraciones municipales de las capitales de provincia, subraya Coldiretti, ha previsto huertas urbanas.
Casi el 72% de las ciudades del noroeste lo aplican. Un 60% en el noreste y 41% en el centro. Al sur, en el sufrido y deprimido “mezzogiorno” italiano, están presentes sólo en Nápoles, Palermo y otras localidades menores.

Comercios ambulantes.
Siempre con la dura crisis recesiva, que no parece disminuir, se está dando también el boom del comercio ambulantes y un éxito en los alimentos que venden los mercaditos de los agricultores.
El público de esos centros de “venta directa”, al mejor estilo de la Argentina en crisis del 2001, se triplicó en 5 años con 21 millones de italianos que hacen las compras allí.
Pero es necesario dedicar particular atención al comercio ilegal, que además de producir trabajo en negro, con frecuencia alimenta los grupos mafiosos, afirmó Coldiretti en el mismo informe.

Desempleo.
La crisis y la gran recesión hicieron duplicar el índice de desempleo italiano respecto a 2007, cuando se ubicaba en torno al 6%.
Ya hoy está cercano al 12%, superará este limité en 2014 y “volverá al 9% solo en el 2020”, o sea a niveles de fines del 2001.
Ese es el fatídico escenario delineado por el instituto Prometeia respecto a las previsiones para Italia de 2020. Todo marcha mal, pero se puede estar peor.
Italia estará en recesión durante 2013 con un descenso de su Producto Interior Bruto (PIB) del 1,3 por ciento y en 2014 crecerá el 0,7 por ciento, según ayer la Comisión Europea (CE) en sus proyecciones macroeconómicas comunitarias para los próximos dos ejercicios. (Télam)