Los migrantes muestran lo íntimo de una crisis

Señor Director:
Prefiero no abundar en un tema y dejo que muestre otro aspecto o me revele algo que no vi o no entendí en su momento. Sin embargo, hay temas que obligan.
Cuando esto sucede es porque estamos ante el síntoma de un problema mayor. El caso de los migrantes que golpean la conciencia de Europa tiene este rasgo. Me afirmo en pensar que “aquellos polvos trajeron estos lodos” porque entiendo que todo problema tiene una historia. Escribí hace poco que este problema es un llamado a la conciencia europea para que se haga cargo de sus culpas. Lo dije pensando en la historia colonial, en “la carga del hombre blanco” de que hablaba Kipling. De nada o muy poco se hizo cargo Europa ante el atraso o las diferencias (que no son la misma cosa) de las culturas que fue encontrando en su avance para dominar y obtener las riquezas que hicieron posible y financiaron su revolución industrial, la cual permitió que esas naciones occidentales se desarrollaran con mayor velocidad en todos los órdenes de lo que llaman civilización, aunque prefiero usar la palabra cultura, porque doy por cierto que también los elementos científicos e intelectuales, que son propios del hombre, prosperan donde las condiciones materiales básicas están mejor resueltas. Y no circunscribo la idea de una “culpa del hombre blanco” a la etapa colonial nunca cerrada, por lo demás, pues hechos más recientes y aún actuales han sido determinantes para esta fuga de la población mejor preparada de gran parte de medio oriente y de muchos sectores de África. Una singularidad de estos movimientos masivos de población es, en efecto, que los pobres no son la mayoría, pues quien no cuente con recursos carece de la posibilidad material de afrontar los costos del largo trayecto por tierra, del remate de la aventura en el mar y de la agonía de los que llegan. O sea que países como Siria, Irak y varias regiones de África (incluyendo a Libia) están perdiendo parte de su población mejor preparada para gestar desarrollos propios.
No hay reales novedades en este problema en las últimas semanas, pero sí hay algo nuevo: y es que cada vez se hace más difícil esconder la tragedia humana que representa. En este camino se destaca el empeño del papa Francisco, que se apresta a hablar al mundo en Washington y Nueva York en la ya próxima visita que empezará por Cuba. Y también sobresale la lucidez que parecen recuperar gobernantes europeos, aunque éstos están muy condicionados por una resistencia explicable en dejar ingresar masivamente a los inmigrantes en la situación de crisis que predomina. Asimismo, habrá que esperar el comienzo de la próxima asamblea de las Naciones Unidas, donde la voz de este esbozo de gobierno mundial podrá decir algunas verdades que será preciso asumir.

Generación
La poblada cartelera de femicidios y la diversidad de violencias relacionadas con la sexualidad, ha incluido en estos días la condena de Alejandro y Matías Aguirre, padre e hijo: Alejandro recibe 12 años de prisión, Matías 5. Padre e hijo se asociaron para atraer jovencitas de familias carenciadas hacia Mar del Plata con la oferta de trabajos bien remunerados. Una vez sacadas de su ámbito familiar las muchachas eran conducidas a una casa donde permanecían por un tiempo. Algunas eran probadas en ocupaciones domésticas, para hacerles ver que estos empleos no les permitirían ayudar a sus familias. Tenían la alternativa del sexo con individuos “distinguidos”. Tres de estas muchachas lograron fugar y denunciaron el caso ante una policía que las escuchó y generó el enjuiciamiento.

Política
En Bolivia, José Mujica, hasta hace poco presidente uruguayo, coincidió con la estada de Lula. Allí Mujica dijo que “sin partidos políticos no hay democracia”… pero que los partidos también enferman y “corren el riesgo de convertirse en agencias de colocación en puestos”.
Jotavé