No todos están con el sistema

Al menos 300 personas marcharon contra “el sistema bipartidista” de Estados Unidos, al que culpan de privilegiar a la banca antes que a la ciudadanía, en una protesta dos días antes del inicio de la Convención Nacional Demócrata que oficializará a Barack Obama como candidato a la reelección.
“Bienvenidos a Charlotte, el Wall Street del Sur”, se leía en una inmensa pancarta sobre la tarima del Parque Frazier de Charlotte, en Carolina de Norte, donde se reunieron unas 90 coaliciones de inmigrantes, pacifistas, ecologistas y, sobre todo, de jóvenes y personas mayores que se dicen opositoras a los partidos Demócrata y Republicano por considerarlos iguales.
Los activistas esperaban sumar más manifestantes en su recorrido, que contempla una parada frente a las sedes de los bancos Bank of America y Wells Fargo y de una empresa de energía que, como al igual que la tabacalera transnacional Philip Morris, tiene en esta ciudad el centro de sus operaciones.
“Estamos en la segunda ciudad financiera de Estados Unidos para expresar nuestra frustración contra este sistema bipartidista, ambos están equivocados, quebrados y son corruptos”, dijo Bryon Remine, un estudiante de 29 años que llegó desde Tennessee a participar de las protestas y eventos al margen de la convención demócrata.
Para Remine, la Convención Nacional Republicana, celebrada la semana pasada en Tampa (Florida) para oficializar la candidatura presidencial del multimillonario ex gobernador de Massachussetts y la demócrata que cerrará el jueves el presidente Obama, “son herramientas del 1% (de la población) que no puede subestimar el poder del pueblo”.
La mayoría de los manifestantes reclaman políticas de creación de empleos, consolidación de las empresas locales, políticas que jueguen a favor de la gente para no seguir perdiendo sus casas a raíz de la crisis de las hipotecas y también reducir los recursos a los bancos y al ejército, en lugar de recortar programas sociales.
Los activistas por los inmigrantes indocumentados también se hicieron presentes con varias organizaciones, entre ellas la Red Nacional de Jornaleros que llegaron en un bus donde se leía: “Sin Papeles y Sin Miedo”.
“Conocemos muy bien el plan de los republicanos, es honesto en expresar que si llegan a la presidencia aumentarán las deportaciones, la separación de familias y no habrá una salida para los trabajadores sin papeles que están en el país, pero necesitamos que el presidente Obama sí aclare su postura”, dijo Marisa Franco, que llegó desde Arizona (oeste del país).
Para Franco, “es comprensible que el tema migratorio no sea fácil de solucionar, pero el presidente Obama tiene que decirnos sí de verdad está haciendo algo por nosotros políticamente y que explique por qué el ICE (agencia de inmigración y aduanas) ha batido récords de deportación en estos cuatro años”.
En Estados Unidos viven unos 11 millones de indocumentados, la mayoría hispanos, la primera minoría del país. Según sondeos recientes, los hispanos apoyan por abrumadora mayoría a Obama, quien aventaja por unos 40 puntos porcentuales a su rival Mitt Romney en esta comunidad. (AFP)