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Miércoles 28 de enero 2026

Entre valles, caldenes y salitrales

Redacción 28/01/2026 - 00.02.hs

La región turística Pampa Central, identificada con el lema “Entre valles, caldenes y salitrales”, propone un recorrido por una de las zonas más auténticas y representativas de La Pampa. Se trata de un territorio donde la naturaleza se expresa en paisajes amplios y diversos, donde la historia y las tradiciones rurales siguen vivas, y donde cada localidad aporta su identidad a una propuesta turística integral y en constante crecimiento.

 

Esta región está integrada por las localidades de Ataliva Roca, Quehué, General Acha, Puelches, Chacharramendi, La Reforma, Naicó y Cuchillo Có, y se potencia con dos áreas protegidas de gran relevancia a nivel provincial y nacional: el Parque Nacional Lihué Calel y la Reserva Provincial Parque Luro. Juntas, conforman un mapa turístico que invita a recorrer La Pampa desde su esencia más profunda.

 

Paisajes abiertos.

 

Durante el verano, Pampa Central ofrece espacios ideales para el disfrute al aire libre, el descanso y el contacto directo con la naturaleza. En General Acha, la Laguna de Utracán, declarada Reserva Natural Municipal, se consolida como uno de los principales atractivos estivales del centro pampeano. Su balneario, áreas de camping, senderos y propuestas recreativas la convierten en un punto de encuentro para familias, visitantes y amantes de las actividades al aire libre, enmarcado por el característico monte de caldén.

 

Hacia el oeste, Puelches presenta un paisaje singular, marcado por los salitrales y lagunas, que sorprenden por su inmensidad y belleza. Estos escenarios naturales invitan a la contemplación, la fotografía y el turismo de naturaleza, ofreciendo una experiencia diferente, donde el silencio y la amplitud del paisaje se vuelven protagonistas.

 

A lo largo de la región, los entornos rurales, los caminos de tierra y los paisajes abiertos permiten disfrutar de actividades como caminatas, observación de cielos y estrellas, recorridos fotográficos y experiencias de turismo de descanso, ideales para quienes buscan desconectarse de la rutina y reconectar con la tranquilidad del entorno pampeano.

 

Areas protegidas.

 

Dos grandes espacios naturales jerarquizan la oferta turística regional. El Parque Nacional Lihué Calel es uno de los íconos más importantes del sur pampeano y un verdadero tesoro natural y cultural. Sus sierras de origen volcánico, los senderos de trekking, los sitios con arte rupestre y la diversidad de fauna lo convierten en un destino elegido tanto por visitantes aventureros como por quienes buscan experiencias educativas y de contacto con la naturaleza.

 

Lihué Calel también se destaca por sus cielos limpios, ideales para la observación astronómica, y por su valor histórico y simbólico dentro de la identidad pampeana. Es un espacio que invita a recorrerlo con tiempo, a descubrir sus paisajes y a comprender la relación entre el territorio y las culturas que lo habitaron. Hoy en día cuenta con servicio de guiada y por el verano, con la disposición de una proveeduria.

 

Por su parte, la Reserva Provincial Parque Luro, la cual se encuentra en preparativos para el avistaje de ciervos en brama, representa uno de los ambientes más emblemáticos de La Pampa. Su bosque de caldén, uno de los más importantes del país, alberga una rica biodiversidad y ofrece senderos interpretativos, lagunas y áreas para el avistaje de fauna. El histórico Castillo, declarado Monumento Histórico Nacional, aporta un fuerte componente patrimonial y cultural, convirtiendo al parque en un destino que combina naturaleza, historia y tradición.

 

Vida rural.

 

Dentro de la región Pampa Central, cada localidad aporta su impronta y fortalece una propuesta turística ligada a la identidad pampeana y a la vida en comunidad.

 

En Ataliva Roca, se destacan los almacenes tradicionales y las propuestas de turismo rural, que invitan a revivir costumbres, sabores y encuentros propios de los pueblos del interior. Estos espacios, junto a las estancias y emprendimientos rurales, ofrecen experiencias auténticas donde la gastronomía, la historia y la hospitalidad se convierten en protagonistas.

 

Quehué propone un turismo vinculado al ámbito rural y a las actividades productivas del entorno, sumando además una fuerte presencia del turismo cinegético, que atrae visitantes interesados en experiencias específicas, siempre enmarcadas en el respeto por el territorio y las tradiciones locales.

 

Por su parte, Cuchillo Có, La Reforma y Chacharramendi invitan a descubrir la esencia de los pueblos pampeanos, con su vida tranquila, sus tradiciones rurales, sus fiestas populares y el fuerte valor de la comunidad. En estas localidades, el visitante encuentra paisajes abiertos, relatos compartidos, celebraciones que reúnen a vecinos y visitantes, y una forma de vivir el territorio que conserva la identidad y el sentido de pertenencia.

 

En General Acha, como ciudad cabecera de la región, concentra servicios, infraestructura, espacios verdes y una variada agenda cultural que complementa la oferta turística del área.

 

Este entramado de pueblos, con sus historias y costumbres, refuerza el carácter auténtico de Pampa Central, una región donde el turismo se construye desde la cercanía, el encuentro y la experiencia real del interior pampeano.

 

Con un guión.

 

Naicó, en tanto, es la más pequeña de la provincia en cuanto a población: sólo hay ocho habitantes que permanecen allí, lo que se traduce en no más de tres familias. En tiempos donde todavía pasaba el ferrocarril, y previo a que se produzcan varios cambios sociales y económicos, vivían más de 600 personas. Algunos incluso arriesgan la cifra de 1000, porque incluyen a los trabajadores golondrina, principalmente hacheros que realizaban la explotación manual del caldén. Hubo varias oleadas de éxodos que dejaron como recuerdo algunas instituciones en pie, y otras que conservan sus paredes semiderruidas como vestigio de los centros de reunión del lugar.

 

Hace varios años el ingeniero agrónomo Eduardo Haene realizó un guion interpretativo -basado en textos de estudio de reconocidos profesionales y en los aportes de ex habitantes- para contar lo que sucedió. Con ese material se hizo la cartelería que se incorporó en los puntos de interés, y le brinda a los visitantes la posibilidad de conocer la historia de la localidad.

 

Aunque hay varias versiones, la más comentada indica que Naicó (nau ko) significa “agua o manantial que baja” en mapuche, y ya era conocida como tal en 1882. Está ubicada a 45 kilómetros al sur de Santa Rosa, en el departamento Toay, municipio de Ataliva Roca, y se accede por la ruta 35 hacia el sur; se desvía a la derecha en el mojón 297 y tras 14 kilómetros de tierra, se llega a destino.

 

Sin apuros.

 

Pampa Central es una región que se disfruta a otro ritmo. Sus caminos invitan a detenerse, a observar el paisaje, a conversar con su gente y a conocer historias que forman parte del ADN pampeano. Entre valles suaves, bosques de caldén y extensos salitrales, el visitante encuentra una propuesta diversa, auténtica y profundamente ligada al territorio.

 

Esta región se presenta como una invitación a descubrir La Pampa desde adentro, a valorar su patrimonio natural y cultural, y a vivir experiencias que combinan naturaleza, tradición y tranquilidad. Pampa Central no solo es un destino, es una forma de sentir y recorrer la provincia.

 

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