Un ramal hecho de promesas
En el año del Bicentenario de la Revolución de Mayo asistimos a una proliferación de eventos, conferencias y publicaciones dedicadas a reflexionar y discutir sobre temas como identidad, federalismo, multiculturalidad, entre otros, que nos permitan pensar y proyectar la Argentina en el futuro. Para los pampeanos, no se trata simplemente de una efeméride, sino que es la ocasión para celebrar el centenario de las localidades que crecieron al abrigo del ferrocarril. En esta nota realizaremos una breve reseña del proceso fundacional de Alpachiri, de sus protagonistas y la trayectoria de vida de los primeros pobladores a comienzos del siglo XX.
Los inicios.
El proceso de ocupación y puesta en producción de las tierras que darían origen a lo que más tarde se denominaría Alpachiri estuvo directamente asociado con la fundación de Guatraché y, específicamente, con la empresa colonizadora Compañía de Tierras de Guatraché, propietaria de las tierras y responsable de la iniciativa colonizadora. En 1906, el Ferrocarril del Sud llegó a Guatraché y a fines de 1910 a Alpachiri, activando el proceso de división en chacras, solares y el surgimiento de los poblados. Tal como ocurrió en otros pueblos de La Pampa, el asentamiento de los colonos precedió a la llegada del ferrocarril. Así por ejemplo, en una entrevista realizada con motivo del cincuentenario de Alpachiri en el año 1960, Juan Sack, refería que "en 1909 había agricultores en lo que más adelante sería el pueblo y recordaba a Jorge Schwalier, Gaspar Burgart, José Soto y José Pasini", además, indicaba que "había dos casas de comercio de Gaspar y Luciano del Campo y la otra de Rubio y Paradiso, un bar y un destacamento de policía". En la misma entrevista, Antonio Castello, señalaba que su llegada fue en 1909 con su padre Francisco y su tío Cataldo, este último fundador y primer presidente de la Federación Agraria Argentina en 1922.
Los relatos se suceden en el tiempo, a fines de 1977, Norma Medus desde el Archivo Histórico Provincial rescató el testimonio de José Alonso, que relató su llegada desde Puán en octubre de 1911, a un campo que había comprado su padre en la zona de Alpachiri cinco años antes y "para ese entonces había lanares y yeguarizo y unos pocos vacunos en campos de pasto amargo y de monte natural hasta 1908 cuando comenzaron a venir las colonias de rusos, que fueron los que comenzaron con el cultivo de trigo con arados de una o dos rejas, tirados por caballos, luego sembraban y recolectaban con una máquina espigadora que hacía gavilla, se formaban las parvas y luego se separaba el grano de la espiga y se embolsaba". Los testimonios de los antiguos pobladores nos permiten amalgamar los variados registros de la historia de Alpachiri y obliga a remontar las pesquisas a un tiempo que trasciende la conmemoración del Centenario de la localidad.
El trazado.
Durante 1912, la Compañía de Tierras de Guatraché concretó el trazado del pueblo e inició la subasta de los primeros solares que fueron adquiridos por los vecinos ya establecidos y por otros que fueron llegando atraídos por la posibilidad de contar con tierras aptas para el cultivo. En 1941, la Revista Pampa de Bernasconi, mencionaba algunos de los nombre de estos primeros pobladores: los señores Del Campo, Paradiso, Rubio, Arias, Beck, Humann, Schmith, Tordecillas y Del Coto, entre otros. El poblado crecía y se extendía alimentado por las numerosas chacras y establecimientos agropecuarios que se instalaron en los alrededores, abasteciendo al casco urbano con los productos indispensables para la alimentación: leche, verduras, frutas, animales de granja, plumas, que se intercambiaban en los almacenes de ramos generales y las tiendas por vestimenta y alimentos no perecederos. En tanto, la estación de tren desplegaba sus más variadas transacciones comerciales y vinculaba a Alpachiri con ciudades como Bahía Blanca, Buenos Aires, Darregueira, dado que la comunicación con Santa Rosa, la capital territorial, se veía dificultada por el mal estado de los caminos.
Guardapolvos blancos.
En las inmediaciones de los terrenos del ferrocarril, el 11 de junio de 1913, nació la Escuela Número 63 en un edificio cedido por la Guatrache Land Company, ubicado al norte de las vías, la inauguración oficial fue el 1º de agosto. En ese año la inscripción registraba 84 alumnos y la primera directora fue María B. de Spotorno. El 21 de junio de 1917 se produjo el traslado a un local propio que contaba con dos aulas construidas al sur de la estación ferroviaria, cuando el pueblo "se mudó del otro lado", precisamente donde se encuentra en la actualidad. De este modo, Alpachiri se edificó de un solo lado de la vía y frente a la estación, abrieron sus puertas los comercios y los hoteles, entre ellos el de Malvos y el de Antonio Arias, éste último cerró sus puertas hace apenas algunos años.
Con el paso del tiempo el edificio escolar se fue ampliando y actividades deportivas y culturales se fueron desarrollan impulsadas por maestros y maestras, que luchaban por enseñar las primeras letras y números y sobre todo por enseñar el castellano a los niños ruso-alemanes. En la zona cercana al pueblo también se levantaron varias esuelas rurales como la de "Costilla", Apuyaco, La Loma, Santa Ana, Anasagasti, Urdaniz, lo cual daba cuenta de la numerosa población que se iba afincando. El interés por la educación era notoria en las familias, aquellas de de menores recursos aspiraban a que sus hijos aprendieran los conocimientos elementales antes de ir a trabajar a una edad muy temprana y, quienes detentaban una posición económica más acomodada, enviaba a sus hijos a estudiar a otros lugares, generalmente como pupilos. En la zona rural, otros optaron por tener maestros particulares en sus casas donde concurrían los infantes de los alrededores, como comentaba María Weht de López hace unas semanas, al recordar su niñez con sus avanzados ochenta años y una memoria prodigiosa.
Nacen las instituciones.
En octubre de 1915 un grupo de vecinos, reunidos en el Hotel de Peschel, decidieron nombrar los cargos correspondientes a los agentes que ocuparían el Juzgado de Paz y la Comisión de Fomento. Elevaron el petitorio al gobernador del Territorio que desestimó la propuesta y los vecinos debieron esperar al año 1922 para constituir la primera Comisión de Fomento y, al año siguiente, el Concejo Municipal, el Juzgado de Paz y la Oficina del Registro Civil. Así, el 14 de abril de 1923 se reunió el Concejo con los ediles electos: Juan Elizathe, Luciano del Campo, Nicolás Lazarte y Juan Vaqueiro por la mayoría; Carlos Beck representaría a la minoría. El primero fue designado Presidente del cuerpo y quedó a cargo del gobierno comunal, una de las primeras tareas fue fijar las tasas de los servicios y los impuestos municipales para poder llevar adelante las obras que requería el próspero poblado.
El club.
Otra de las iniciativas que tempranamente se concretó fue la creación del primer club deportivo y social llamado Club Sportivo de Alpachiri, en agosto de 1920. La primera comisión organizadora estuvo conformada por Andrés Gómez, Juan Malbós, Juan Fenrández Valero, Gerónimo Stegmann, Antonio Busto, Cataldo Paradiso, Amadeo Alonso, Pedro León Nervi y Sandalio Piñero y Luis Wach. A las actividades deportivas se sumaron los bailes y más adelante nació el Club Juventud Unida, que se destacó por la puesta en escena de numerosas obras de teatro. Sus actividades se complementaron con las realizadas por la Asociación Española de Socorros Mutuos creada el 11 de marzo de 1923 a instancias de Luciano del Campo, Ramón Mendieta, Donato Garrido, Aladino Prieto, Evaristo Viadas, Antonio Busto, José Arias, Gabino Galdeano, Domingo Pascual, Manuel Peláez, José García.
Hospital.
Hacia fines de la década de 1930 con la presidencia en el municipio de Jorge Schroeder se constituyó la Comisión Pro-Hospital, integrada por Mateo Stickar, Enrique Ferreti y Félix Vallejo, entre otros. Al poco tiempo, este grupo de vecinos adquirió una finca para instalar la Sala de Primeros Auxilios y asistir a toda la zona, su administración estuvo a cargo de los miembros de la Comisión y luego por la Municipalidad. La labor extensa labor desplegada por el doctor Ferreti aún se recuerda, con su maletín a cuesta recorriendo los campos aledaños para asistir a un accidentado o a una parturienta.
Relatos de la memoria.
Muchos son los acontecimientos, anécdotas y personajes que jalonan la historia local. El desafío de recuperar, ordenar y transmitir el legado cultural de Alpachiri implica asumir un ejercicio de rememoración y evocación, en consecuencia, la voz de los protagonistas constituye uno de los pilares que apuntalan la construcción de los denominados "relatos de la memoria". La comunidad alpachirense se involucró rápidamente en la recolección de testimonios, fotografías y fuentes escritas para la realización de actividades en el denominado "año del Centenario" en este 1º de mayo de 2010. Estas acciones constituyen un terreno fértil para la concientización social en la población sobre la importancia de la preservación y la socialización del patrimonio edilicio, bibliográfico y fotográfico de la localidad.
MARISA MORONI Y MIRTA ZINK
Licenciadas en Historia. UNLPam
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