Jueves 16 de mayo 2024

El índice de abuelidad y la verdad histórica

Redaccion Avances 15/10/2023 - 12.00.hs

Cómo nació el Indice de Abuelidad, el método científico a través del cual las Abuelas de Plaza de Mayo pudieron identificar a decenas de nietos y nietas que durante la última dictadura fueron separados de sus madres y padres asesinados.

 

Juan Carlos Martínez *

 

Como ha ocurrido tantas veces en la historia, el desconocimiento o la manipulación de algunos capítulos ha sido y sigue siendo una constante. Es lo que está ocurriendo con algunas de las personas que fueron protagonistas de la búsqueda de lo que se conoce como el Índice de Abuelidad, como se denomina al método logrado por la ciencia para identificar a los niños y niñas que en tiempos del terrorismo de Estado fueron arrancados a sus padres biológicos. Por entonces, la única manera de identificar a una persona- en este caso niños- era cotejando su sangre con la sangre de sus padres.

 

Pero esos padres habían sido desaparecidos o asesinados. A partir de esa realidad, las Abuelas de Plaza de Mayo que entonces presidía Chicha Mariani, una de sus fundadoras y primera presidenta, comenzaron a recorrer el mundo científico en busca de la respuesta. Esta historia fue incluida en un capítulo de los libros La abuela de hierro (1995) y en El último sueño de Chicha, editado en 2021, y que reproducimos a continuación como prueba de la verdad histórica que algunas personas pretenden desconocer para atribuirse méritos ajenos.

 

Índice de abuelidad.

 

“El largo y fatigoso peregrinaje de Chicha Mariani junto a otras Abuelas por todo el mundo dio sus frutos y así fue cómo la ciencia avanzó en sus estudios hasta establecer la identidad de un niño en ausencia de sus padres. Fue una maravillosa conquista de la ciencia que vale la pena evocar no sólo en homenaje a estas mujeres sino también a los científicos que al hacerse eco de la inquietud de las Abuelas dieron un gigantesco paso para establecer el origen biológico de aquellas personas que por distintas razones lo desconocían.

 

El relato de Chicha.

 

Lo que sigue es el relato que obtuvimos de Chicha en uno de nuestros extensos diálogos, incluido en el libro El último sueño de Chicha (páginas 85, 86 y 87). “Los usurpadores de niños estaban convencidos de que la impunidad les acompañaría hasta el final de sus días. Con esa convicción anotaron a centenares de criaturas violando elementales normas y prescripciones constitucionales y soslayando derechos fundamentales como los Derechos de Niño. En algunos casos llegaron a hacerles transfusiones de sangre sin tener en cuenta que siquiera que no existe posibilidad alguna de alteraciones porque los genes siempre reproducen la sangre original. Y algo más que tampoco imaginaban al momento de robar esos niños: que los avances de la ciencia conducirían al descubrimiento del método que permitiría establecer la identidad de esos chicos aún en ausencia de sus padres. Las Abuelas sabían de la existencia de análisis de sangre que podían probar que un niño no era hijo de determinados padres, pero necesitaban demostrar que determinados niños eran sus nietos. Con ese objetivo es que a partir de 1981 comenzaron a recorrer el mundo científico planteando su inquietud en centros internacionales de reconocido prestigio como la Universidad de Upsala, en Suecia, el Hospital de la Pitié, en París, la Sociedad para el Avance de la Ciencia y el Blood Center, de Estados Unidos. Después de un largo y fatigoso peregrinaje, las Abuelas encontraron lo que estaban buscando: la seguridad de poder demostrar con una certeza del 99,95 por ciento que un niño pertenece a determinada familia a través de específicos análisis que se realizan los abuelo, hermanos y tíos de las pequeñas víctimas. Respondiendo precisamente a una solicitud de las Abuelas, el 27 de mayo de 1984 se realizó un simposio en Nueva York, organizado por la Sociedad para el Avance de las Ciencias. En aquel encuentro estuvieron presentes científicos del más alto nivel en genética y hematología, quienes brindaron una completa información acerca del tema. Fue justamente en esa reunión donde los científicos hicieron el anuncio tan esperado por las Abuelas: a partir de ese momento sería posible establecer la identidad de los niños robados durante la dictadura militar, niños cuyos padres habían sido asesinados. En reconocimiento a la intensa labor desplegada por las Abuelas de Plaza de Mayo para promover el interés del mundo científico en la búsqueda de ese método de identificación es que se le dio el nombre de Índice de Abuelidad o Índice de Abuelismo. Las Abuelas habían ganado parte de la batalla que venían librando desde que la dictadura comenzó a repartir niños como si se trataran de mascotas. Fruto de la lucha de las Abuelas fue, también, la creación del Banco de Sangre que funciona en el Hospital Durand, de la capital federal. Fue creado por la ley 23.511 en mayo de 1987 con la aprobación del Parlamento. Allí, unas cuatrocientas familias han dejado muestras de sangre para cotejarla con la de aquellos que están en poder de sus usurpadores, quienes han resistido sistemáticamente a este tipo de exámenes”.

 

Dos artífices.

 

Chicha Mariani y la genetista Claire Marie King, en una de las reuniones previas al anuncio oficial del Índice de Abuelidad. Ambas fueron artífices de la creación del Banco Nacional de Datos Genéticos.

 

King acaba de visitar la Argentina después de cuarenta años. La genetista recibió el diploma de Doctora Honoris Causa de la Universidad de Buenos Aires en la Ciudad Universitaria, pero en el repaso de aquella historia no figuró Chicha Mariani, excluída por el excesivo protagonismo de quien, como Estela Carlotto, se apropiaron de Abuelas de Plaza de Mayo para convertir al organismo en un instrumento político, especialmente durante el acceso del kirchnerismo al gobierno. Para compensar ese vínculo, Néstor Kirchner fijó el Día de la Memoria el 22 de octubre, fecha coincidente con el cumpleaños de la señora Carlotto, cuyo afán protagónico obligó a Chicha Mariani a renunciar a Abuelas en 1989. Acompañaron a Chicha en su alejamiento del organismo otras abuelas, Elsa Pavón, con quien fundó la Asociación Anahí con sede en la ciudad de La Plata. Elsa es la abuela de Paula Logares, la primera nieta recuperada en democracia, cuyo origen biológico se logró a través del Índice de Abuelidad. Chicha murió el 20 de agosto de 2018 sin poder cumplir con su último sueño: el reencuentro con su nieta Clara Anahí, arrancada de su hogar cuando la niña tenía tres meses de edad. Ocurrió cuando la casa en la que vivía Daniel Mariani, su esposa Diana Teruggi y la niña fue atacada por unos doscientos efectivos militares y policiales en noviembre de 1976. En aquel sangriento ataque murieron Diana Teruggi y otros cuatro militantes sociales que en aquella casa editaban una revista en la que denunciaban los crímenes de la dictadura. Daniel Mariani no se encontraba en la casa, pero meses después fue asesinado por la policía de Camps cuando intentaba ingresar a la vivienda de un amigo en busca de refugio.

 

Marie Claire King.

 

La genetista estadounidense (1946) es conocida por sus tres grandes logros. 1): La identificación de los genes del cáncer de mama; 2): La demostración de que los seres humanos y los chimpancés son genéticamente idénticos en un 99 por ciento; 3) La aplicación del ADN para identificar a las víctimas de violaciones a derechos humanos, especialmente desaparecidos.

 

* Periodista

 

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