Lunes 06 de febrero 2023

Argentina ganó y está en cuartos

Redacción 04/12/2022 - 00.26.hs

Argentina confirmó su favoritismo previo, venció a Australia por 2 a 1 y se instaló en los cuartos de final del Mundial Qatar 2022 en un partido disputado en el estadio Ahmad bin Ali ante más de 40.000 fanáticos ilusionados con la consagración.

 

El capitán Lionel Messi, en el partido número 1.000 de su carrera profesional, mostró el camino de la clasificación a los 35 minutos con su tercer tanto en esta edición, que lo dejó a uno de Gabriel Batistuta (10), máximo goleador argentino en la historia de la competencia.

 

Julián Álvarez amplió la ventaja a los 12 minutos del segundo tiempo y Australia descontó con un tanto de Enzo Fernández en contra a los 32 de la misma etapa.

 

Argentina accedió por séptima vez a cuartos de final desde 1986, cuando el torneo adquirió el actual formato, y se enfrentará a Países Bajos, el viernes próximo desde las 16, en Lusail.

 

Diferencia.

 

Con disciplina táctica y rigor físico, Australia puso en claro las cosas desde un comienzo: no sería un partido fácil, tal como lo presintió el DT Lionel Scaloni. Al fin y al cabo se trataba de un cruce mundialista de octavos de final.

 

Argentina buscó sentar las condiciones por jerarquía pero no tuvo oportunidades de poner a un futbolista de frente a la jugada y con espacios para progresar.

 

Messi estaba entonces rodeado de camisetas amarillas, de espaldas, "Papu" Gómez se encerraba en la derecha, Julián no encontraba su lugar en la cancha y los mediocampistas argentinos se complicaban con la presión australiana.

 

Pasados los 20 minutos Australia se acomodó definitivamente en la cancha y provocó dos tiros de esquina, una vía clave en su estrategia para ganar el partido.

 

La mayor complejidad para Argentina sería llegar al primer gol, el que podía alterar el escenario, pero el equipo no alcanzaba ni siquiera a rematar al arco porque en el único intento.

 

El primer disparo al cuadrante australiano, de hecho, fue el gol de Messi, que llegó de una segunda jugada de tiro de esquina. Mac Allister, de gran tarea, ubicó en el área con un pase rasante a Otamendi, quien frenó la pelota y Leo, de frente al arco, con su zurda quirúrgica la puso en el palo derecho de Ryan.

 

Todavía quedaba mucho partido y Australia no cambió su postura en la cancha, pero el gol le brindaba al seleccionado de Scaloni la posibilidad de elaborar juego con paciencia, sin la presión de ese enemigo tortuoso que a veces significa el reloj.

 

Aguante.

 

El DT argentino sorprendió con el cambio de Lisandro Martínez por "Papu", que implicaba la formación de una línea defensiva de tres o cinco, según interpretaciones. La intención estaba clara: ampliar la cancha con la subida de Molina y Acuña y generar espacios internos para llegar al área australiana.

 

Con esa nueva disposición, Argentina consiguió el segundo tanto, que tuvo un autor silencioso: De Paul. En una salida de arco del rival, el futbolista de Atlético de Madrid los corrió a todos y provocó el error de Ryan, capitalizado por un atento Julián.

 

La fiesta "albiceleste" quedó servida: una hinchada enloquecida en las tribunas y un equipo a sus anchas. Sin embargo, un infortunado gol de Fernández en contra, tras un remate del ingresado Craig Goodwin, le puso al partido una cuota de dramatismo inesperada.

 

Sin más argumentos que los demostrados antes del descuento pero con la motivación lógica de quedar apenas un gol abajo, los oceánicos se pusieron dos veces de cara al empate. Un cruce salvador de Lisandro Martínez y una tapada de "Dibu" en el descuento provocaron palpitaciones en los argentinos, luego de dos chances increíblemente perdidas por Lautaro.

 

El pitazo del polaco Szymon Marciniak generó la explosión del Ahmad bin Ali, escenario de un festejo interminable entre el público y los jugadores. Argentina está otra vez entre los ocho mejores.

 

Messi, la llave y guía del triunfo.

 

Lionel Messi volvió a marcar el camino hacia la victoria de la Selección con una gran actuación, seguido de cerca en cuanto a rendimientos por Julián Alvarez, el pampeano Alexis Mac Allister y las apariciones de Lisandro Martínez y Emiliano Martínez. Los rendimientos individuales:

 

E. Martínez (7): No tuvo ninguna intervención en el primer tiempo, pero arriesgó demasiado con los pies. De arriba, seguro como siempre. En el final fue protagonista de la atajada del partido.

 

Molina (6): Perdió la espalda en varias ocasiones, pero después se acomodó.

 

Romero (6): Cumplió ante un rival que atacó poco, sobre todo en el final, más allá de algunos errores en la salida.

 

Otamendi (7): Sólido nuevamente y con grandes aciertos en los anticipos. Tuvo protagonismo en el gol de Messi.

 

Acuña (7): Firme en la marca e importante en ataque para abrir espacios con sus proyecciones.

 

De Paul (7): La entrega de siempre, fue el líder de la presión argentina e imprescindible en el segundo gol. En el complemento tuvo el pico de su rendimiento en el Mundial.

 

Fernández (6): Prolijo como siempre con la pelota, aportó claridad y distribución.

 

Mac Allister (7): Siempre intentó abrir la defensa rival con pases entre líneas y su intervención fue clave para el gol de Messi. Cada día se afianza más en el medio.

 

Gómez (5): Nunca encontró su posición y fue reemplazado apenas iniciado el complemento.

 

Messi (9): El rival jugó a incomodarlo y lo logró hasta que metió el gol. A partir de allí creció y terminó en un nivel excelente.

 

Alvarez (8): Presionó en todo momento a la defensa australiana y así encontró el gol. Un gran presente.

 

Lisandro Martínez (6): Entró en el segundo tiempo, aportó firmeza y tuvo un cruce que salvó a Argentina.

 

Lautaro Martínez (5): Ingresó para liquidar el partido y tuvo varias chances, pero falló una y otra vez.

 

Tagliafico, Palacios y Montiel jugaron apenas unos minutos, sin desentonar y aportando para aguantar el resultado.

 

Como dos goles.

 

La salvadas providenciales del defensor Lisandro Martínez primero y del arquero Emiliano Martínez después fueron festejadas como goles. "Que vengan todos tras la última atajada fue una emoción grandísima no solo para mí sino para todo el pueblo argentino", confió Dibu tras la tapada-gol del partido.

 

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