Lunes 05 de diciembre 2022

Diego, Pelé, Perón y el comienzo del "derrumbe"

Redacción 17/09/2022 - 00.29.hs

Guillermo Blanco fue jefe de prensa de Diego Maradona en su época dorada. Ideólogo de un encuentro de gigantes cuando lo llevó en secreto a Brasil y le presentó a Pelé, afirma que luego de ser campeón del mundo, el "10" ya nunca más fue el mismo.

 

FABRICIO COLLER

 

Pocas personas pueden describir con precisión la vorágine de Maradona en su esplendor. Con la ética, respeto y equilibro que lo caracteriza, Guillermo Blanco muestra todos sus créditos. Fundador de TEA y DeporTea (Escuela de Periodismo en Buenos Aires) y autor de diversos libros, tuvo el privilegio de prácticamente convivir con Diego sus mejores años futbolísticos. Siendo prensa del astro, fue testigo de los momentos más críticos y del devenir de su carrera, post consagración en México '86.

 

De cara a Qatar 2022, Blanco habló en "Mediodía Mundial", un ciclo de entrevistas que se emite todos los viernes a las 12.30 en Radio Noticias, bajo la conducción de Fabricio Coller (cubrirá su quinta Copa del Mundo) y Facundo Blanco.

 

- ¿La reunión con Pelé significó un hito memorable?

 

- Algo único y excepcional. En 1979 estaba cubriendo el sudamericano juvenil en Uruguay y en un punto de distensión, en la playa, se me acerca Diego y su representante, Jorge Cyterszpiler. Ambos me expresan el deseo de conocer a Pelé. El domingo 8 de abril, después de un partido de Argentinos Juniors con Huracán, volamos a Brasil sin que nadie supiera. Fue una producción tremenda para "El Gráfico", la revista deportiva por excelencia. Muy pocos lo sabían: Ricardo Alfieri, fotógrafo que conocía a Pelé, el recordado periodista Osvado Ricardo Orcasitas (ORO), y también un colega brasileño. Pensar algo así hoy con tantos medios y redes sociales, sería imposible de concretar.

 

- Una charla para la historia...

 

- Duró una hora y fue muy emotiva, hubo admiración mutua. Recuerdo una anécdota muy risueña. A las 3 de la mañana me suena el teléfono de la habitación. Me asusté. Era Jorge (Cyterszpiler) para preguntarme si con Diego podían abrir las heladeritas y tomar una gaseosa. Hay que tomar dimensión de cómo eran esos tiempos.

 

El derrumbe.

 

Blanco recuerda que a Maradona lo conocía desde los 12 años "cuando era Pelusa, ni siquiera Diego". De manera frecuente solían cruzarse en los certámenes "Evita" e incluso el futbolista lo miraba con respeto por su condición de comunicador y porque representaba a un medio de jerarquía nacional. Con el tiempo la relación creció y surgió la propuesta de trabajar juntos. Mantuvo el vínculo hasta meses antes del Mundial '86, cuando apareció en escena Guillermo Cóppola, el nuevo manager del jugador.

 

- ¿Qué observaste en esos años?

 

- Previo a la Copa del Mundo (que obtuvo Argentina), Diego estaba en un momento muy crítico; llegaba bajando, no subiendo. En marzo yo presento un libro en Italia -el primero escrito en ese idioma por un periodista argentino-, y varios asistieron como invitados: el técnico de la selección Carlos Bilardo, el médico Raúl Madero, los jugadores Ramón Díaz y Pedro Pablo Pasculli. Ese día ya se lo vio mal; barbudo, con los ojos perdidos. Al día siguiente jugaba Argentina un amistoso en Nápoles.

 

- ¿Es decir que a México no llegaba de la mejor forma?

 

- Todavía podía manejar sus propias contradicciones, pero venía en baja. Su problema grave era mental, no psicofísico. No podía con la cruz. Entonces jugaba por inercia, apenas levantaba las piernas. Además surgieron otras situaciones, el gran lío fue el embarazo de Cristiana Sinagra (italiana, madre de Diego Jr).

 

- Así y todo, logró sobrellevarlo y ser campeón.

 

- Con una actuación descollante e irrepetible. Del Mundial para acá, empieza el verdadero derrumbe. El último paso por Boca no era Maradona, era un actor que hacía los mismos movimientos de Diego; que convertía un gol estéticamente maravilloso pero con la parte de afuera, por dentro había perdido toda la magia.

 

- ¿Los altibajos lo perjudicaron mucho?

 

- Llegó más entero a los años '90 gracias a su entrenador personal Fernando Signorini. Recuerdo incluso el trabajo que realizaron en un campo cercano a Santa Rosa, donde buscó la mejor forma física previo al Mundial de Estados Unidos '94.

 

A un paso de Perón.

 

Guillermo Blanco aseguró que Diego Maradona siempre deseó conocer a Juan Domingo Perón. Lamentó que un resultado adverso de un partido, imposibilitó ese encuentro que hubiese significado un gran capítulo de la historia argentina.

 

"Toda la familia Maradona era peronista y él siempre dijo que le hubiera gustado conocer a Perón. Y realmente estuvo a un paso. En ocasión de disputarse los "Juegos Evita" con el famoso equipo Cebollitas, pierden las semifinales con los chicos de Pinto de Santiago del Estero, que también se llamaban cebollitas, y que finalmente fueron los campeones. Un mes después, a los flamantes ganadores les llegó un telegrama donde el general Perón los invitaba para otorgarles el reconocimiento por el título obtenido. De haber sido campeón, Diego lo hubiera conocido", cerró.

 

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