¿Querés recibir notificaciones de alertas?

Las notificaciones están desactivadas

Para activar las notificaciones:

Martes 24 de febrero 2026

“Para mí el Balance fue muy bueno”

Redacción 24/02/2026 - 00.17.hs

Tras 10 etapas, el pampeano Julián Barrientos terminó 29 en la 50 edición de la Vuelta Ciclista de Mendoza, que terminó el pasado domingo con la décima y última etapa totalizando 1.301 kilómetros, que tuvo como vencedor en la general al cordobés Cristian Moyano.

 

Barrientos representó a Guaymallén, que logró el primer puesto con Moyano y el tercer lugar con Fernando Contreras; mientras que el segundo puesto fue del chileno José Autrán, del equipo SEP de San Juan, el que supo integrar con gran éxito el fallecido Elías “Chuky” Pereyra, quien falleció en esa provincia al ser embestido por un auto en pleno entrenamiento.

 

Moyano fue primero con un tiempo total de 30 horas, 40 minutos y 38 segundos, y se convirtió en el primer cordobés en ganar el giro mendocino.

 

Cabe recordar que el pampeano se dio el gusto de subir al podio en la segunda etapa (se corrió desde San Rafael hasta General Alvear, para regresar al punto de partida) con el segundo lugar. En este parcial se impuso el chivilcoyano Rubén Mastrángelo y tercero fue Maxi Traico.

 

Luego de ese podio, Barrientos fue uno de los ciclistas que trabajó intensamente en cada una de las etapas para el equipo, superando diversas dificultades, como por ejemplo cuando en la tercera jornada sufrió dos pinchaduras y la rotura de la bicicleta que lo retrasaron más de 30 minutos.

 

Pese a los inconvenientes, nunca bajó los brazos y finalmente en las posiciones individuales fue 29 entre 104 corredores.

 

Balance.

 

“Para mí en el balance fue muy bueno. Quedé contento porque con el equipo terminamos primero con Moyano y tercero con Contreras. Además, en lo personal logré subir al podio en una etapa y trabajé intensamente todos los días para que el equipo se mantenga adelante”, dijo Julián a poco de arribar a Santa Rosa desde Mendoza.

 

El santarroseño describió la Vuelta de Mendoza como una competencia en la que hay que hacer mucho sacrificio físico. Comentó que hay etapas que se sube hasta los 4 mil metros, que se transita por tierra, en zonas de ripios, y con temperaturas que cambian continuamente.

 

“Terminé sano, soporté el ritmo, y rodamos mucho con el equipo. Nosotros desde la primera etapa siempre tuvimos que defender el primer puesto, y no es poca cosa. En el inicio ganó el peruano Royner Navarro, que pertenece a Guaymallén, y tuvimos que salir a defendernos, como luego ocurrió cuando Moyano pasó a ser puntero. Nunca bajamos los brazos y lo llevamos a la victoria”, enfatizó.

 

Dijo que correr la Vuelta de Mendoza tiene mucho significado porque es una de las carreras más importantes del país. “En esta Vuelta es la cuarta vez que hago podio, pero nunca pude ganar una etapa. Seguiré intentando el año que viene. Lo mismo me pasa cuando largo la Doble Bragado y la Vuelta del Valle. Son carreras que uno siempre quiere ser protagonista”.

 

Panamericano de Gravel.

 

Julián Barrientos disputó la Vuelta de Mendoza pensando en correr el Panamericano de Gravel, la especialidad que se corre en Uruguay dentro de pocos días.

 

“La Vuelta de Mendoza también me sirvió para entrenar para disputar a Uruguay, una carrera que será de 160 kilómetros. Se corre con una bicicleta de ruta con ruedas un poco más anchas y camino de tierra. Tiene la particularidad que es autosuficiente, esto quiere decir que no puede haber asistencia de ninguna clase. Si se rompe la bici la tengo que arreglar, si me quedo sin agua no tengo posibilidad que me alcancen una caramañola. En fin, es una carrera distinta”.

 

Barrientos tendrá un descanso muy breve y emprenderá viaje hacia Uruguay porque su objetivo no es solamente subir al podio en el Panamericano, sino además ir al clasificatorio para el Mundial, que tendrá lugar en Mina Clavero, el 20 de marzo. “Mi gran objetivo es poder disputar el Mundial de Gravel”, expresó.

 

Cabe recordar que Barrientos se coronó campeón argentino Gravel el año pasado, en una prueba que se desarrolló en Mar del Plata. El epicentro de la competencia se ubicó en el predio que el Sindicato de Empleados de Comercio posee en Laguna de los Padres, desde donde los ciclistas iniciaron un exigente recorrido de 83 kilómetros, el cual combinó tramos en los alrededores de la laguna, sectores técnicos entre senderos serranos y caminos rurales de Batán, para luego regresar bordeando las sierras marplatenses.

 

Barrientos fue escoltado en este primer certamen nacional por el roquense Franco Orocito y el salteño Nicolás Reynoso.

 

'
'