Los libros, “un río enorme” en las aulas
La palabra desafío aparece en varios tramos de la charla pero, cada vez que suena, de inmediato despierta el entusiasmo. Porque ese “desafío” las incentiva, les da el envión para ejercer lo que tanto (se nota) les gusta y las moviliza, que es la docencia. “Esta es una escuela que está alejada del centro, que recibe a chicos y a chicas que en muchos casos pertenecen a familias que atraviesan problemáticas económicas y sociales, y nosotras recibimos a cada uno con las ganas de enseñarle todo lo posible, de contener por supuesto, pero también que acá encuentren una base sólida para el aprendizaje”, dice Vanesa. “Y para la lectura”, agrega Verónica en la cálida, completa y muy variada biblioteca de la Escuela 264, ubicada en el barrio Carlos Berg de General Pico.
Vanesa Olguín es la directora y Verónica Sifón la vice. Y ambas charlaron con LA ARENA para detallar cómo en la escuela primaria en la que trabajan se desarrolla el plan provincial “Por más lectura”, una iniciativa conjunta entre el Ministerio de Educación y la Secretaría de Cultura de La Pampa que está destinada a promover la lectura en todos los niveles educativos.
“Este Plan comenzamos a transitarlo en la primera jornada institucional del año y junto al equipo de apoyo a la inclusión nos pusimos a pensar acciones concretas, por eso uno de los objetivos más importantes es leer diez libros en este año. La idea es construir escenarios, espacios que lleven a los chicos y chicas a imaginar y a volar un poco a partir de lo que leen, esa es nuestra intención. En la Escuela tenemos problemas con la alfabetización entonces para nosotras es un gran desafío llevar adelante acciones que realmente modifiquen esa realidad”, aseguró Vanesa sobre una de las prioridades en un establecimiento educativo que fue inaugurado en marzo de 2012 y que en la actualidad tiene una matrícula de 190 alumnos.
“Otro desafío importante para nosotras es que este Plan sea sostenido en el tiempo, buscamos garantizar la presencia del libro en el aula, que tengamos una regularidad, es decir que sea un elemento naturalizado en la cotidianidad de las clases. No podemos desconocer la realidad que nos rodea respecto a que todos, chicos y grandes, nos vemos atravesados por las redes sociales, por el uso de los teléfonos celulares y de las pantallas, entonces en ese contexto es que la propuesta también sea para contrarrestar lo que vivimos a diario”, agregó Verónica en la charla con este diario.
Lectura.
A inicios de abril pasado, en la Biblioteca Popular “Clemente J. Andrada” de Santa Rosa se presentó la iniciativa interministerial destinada a promover la lectura en todos los niveles educativos. El lanzamiento estuvo a cargo de la Ministra de Educación, Marcela Feuerschvenger, junto al secretario de Cultura, Pablo Lucero, y, según se dijo durante esa jornada, el “Por más Lectura” se enmarca en el Plan Provincial de Alfabetización.
Desde Educación especificaron que la meta es que, en ese camino lector, desde Inicial a Secundaria, se lean al menos diez títulos por sala, grado o año. De este modo, se espera que cada estudiante haya logrado una experiencia de lectura de 150 títulos al finalizar la educación secundaria. “Se destaca que aquellas instituciones que ya cumplen con este objetivo lo superen, mientras que las que están en proceso se incorporen a esta proyección de lecturas”, resaltaron desde el Ministerio.
“La lectura está presente en las escuelas y esta acción es una articulación directa: la biblioteca popular va a la escuela y la escuela va a la biblioteca popular. Enseñar a leer es nuestra tarea, pero es necesario el acompañamiento de las familias a las infancias y adolescencias en ese proceso”, enfatizó Feuerschvenger.
En ese marco se resaltó que la lectura no ocurre solo en las aulas y por eso las bibliotecas populares se suman al Plan Lector: mantendrán encuentros y actividades con escuelas para construir nuevas oportunidades de lectura que formen parte de la vida cotidiana de quienes se sumen a la iniciativa.
Selección.
El Plan Lector, según las docentes de la Escuela 264, se articula con el nivel inicial, “un trabajo conjunto que tiene como foco la alfabetización”. “Una de nuestras propuestas es trabajar con las bibliotecas de la ciudad, hacer visitas para que los alumnos y alumnas puedan ver cómo funcionan las bibliotecas. Que ellos conozcan otros ámbitos en la ciudad y que eso se conecte con los libros, con la lectura”.
“No es algo que se va a dar de un día para otro”, aclaró Vanesa. “La idea está genial pero ahí entra la responsabilidad del docente, qué títulos elige, cómo los acerca al aula, cómo los muestra. Hay que hacer una cuidada selección porque nosotras desde nuestro lugar somos mediadoras de lectura. Es decir que la búsqueda apunta a que el hábito y el gusto por la lectura que nosotras tenemos, cómo hacemos para que les llegue a ellos. Ver qué libros elegimos, qué temáticas, cómo les leemos en voz alta”, detalló Verónica.
“Me gusta la figura de que la mesa está servida, con mucha variedad y opciones, por eso nuestra tarea es ir modelando el trabajo de incentivar la lectura, que sea atractiva y que invite a leer y a compartir. En nuestra escuela desde hace tres años tenemos una rutina de lectura silenciosa de diez minutos y esa rutina está muy buena. Los gustos son muy variados porque están los que prefieren cosas futboleras, los que les gusta el terror, lo romántico y se van intercambiando. Eso genera un hábito y también la posibilidad de conocer todo un mundo nuevo a través de las palabras escritas”, agregó Vanesa.
El trabajo que llevan adelante en la escuela piquense abarca un universo que es atravesado por el fomento de la lectura fluida, de la comprensión de los textos y de la ampliación del vocabulario y de la cantidad de palabras disponibles para la comunicación.
“Somos una escuela rica en recurso docente y rica en recurso de libros porque tenemos una biblioteca variada y muy hermosa. Estamos en un barrio muy atravesado por las cuestiones económicas entonces es en la escuela donde los chicos encuentran otras posibilidades, en donde acceden a otros materiales como diarios, revistas u otras herramientas”, coinciden la directora y la vice que, el día en que se hizo la entrevista, se preparaban para viajar a la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.
“En el Congreso de la Lengua que se hizo en Córdoba en 2019 la escritora María Teresa Andruetto dio una charla de cierre que fue magistral, maravillosa. Y ahí habló de la lengua como si fuera un río enorme, una metáfora que refiere a que el lenguaje es una entidad viva, dinámica y en constante movimiento, que tiene la singularidad de cada uno y que por eso mismo es capaz de ensanchar sus márgenes a través del uso y la creatividad”, enfatizó Vanesa.
“Porque no se lee solo en el horario de Lengua, hay otros tipos de textos que se utilizan a diario porque la escuela son personas, y quienes trabajamos en estas escuelas tenemos una postura ética y política, convivimos con familias en situaciones vulnerables y estamos atentas a cada detalle, a cada gesto. A cada palabra. La hablada y la escrita”, añadió Verónica en esa búsqueda “de ensanchar los márgenes” que, a través de los libros, se nutren “de un río enorme” que llega hasta las aulas.
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