Alertan que un bloqueo en el estrecho de Ormuz provocaría una recesión global
Especialistas alertaron que un eventual cierre prolongado del estrecho de Ormuz hasta agosto podría desencadenar una recesión mundial de gran impacto, similar a la crisis financiera internacional registrada en 2008.
La advertencia fue realizada por analistas de la consultora Rapidan Energy Group en un informe difundido por Bloomberg, en el que sostienen que la continuidad del bloqueo generaría una fuerte reducción de las reservas globales de petróleo, con consecuencias que comenzarían a sentirse con mayor intensidad a partir de septiembre, según consignó Telesur.
Las estimaciones de la consultora indicaron que una interrupción del tránsito marítimo durante agosto y septiembre obligará a un ajuste drástico en la demanda, lo que derivaría en una contracción del consumo mundial de petróleo a lo largo de todo el año 2026.
Precios récord y déficit de suministro.
El sitio Telesur publicó que Rapidan Energy Group ha diseñado proyecciones basadas en la fecha en que se logre reabrir esta vital vía fluvial por donde transita aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas.
El contexto con reapertura en julio, prevé que la demanda de petróleo caería en un promedio de 2.6 millones de barriles por día, mientras que el precio del crudo de referencia Brent alcanzaría un pico cercano a los 130 dólares por barril durante el verano boreal.
Mientras que si la reapertura se da en agosto, el aplazamiento elevaría el déficit de suministro en el tercer trimestre a cerca de 6 millones de barriles diarios, empujando los inventarios globales a niveles mínimos que comprometerían severamente la operatividad de los mercados energéticos.
A pesar de que los analistas aclaran que “las condiciones macroeconómicas actuales son menos extremas que en la década de 1970 o en 2007-2008”, advirtieron que nuevos repuntes en los precios del petróleo acentuarán de forma inevitable las fragilidades financieras y económicas que ya padece el sistema internacional.
Presión en los mercados.
La firma destaca que, incluso bajo el escenario optimista de una reapertura a comienzos de agosto, los mercados energéticos no se estabilizarán de inmediato. Las reservas seguirán contrayéndose durante septiembre debido a que la producción en los países del golfo Pérsico se normalizará de forma muy gradual y los envíos comerciales tardarán semanas en restablecerse.
El trasfondo de esta crisis económica es la alta tensión bélica en la zona. El pasado 3 de mayo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el inicio de la “Operación Proyecto Libertad”, una misión militar destinada a escoltar y asistir a los buques comerciales bloqueados que intentan abandonar el estrecho.
En respuesta, Teherán emitió una dura advertencia a Washington, asegurando que cualquier fuerza militar extranjera, especialmente la estadounidense, que intente ingresar o aproximarse al estrecho será objetivo inmediato de ataques.
Mientras el pulso político continúa en el Golfo, las consecuencias financieras ya se cuentan por miles de millones.
Según un análisis de la agencia Reuters, la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica de Irán ya ha provocado pérdidas calculadas en al menos 25.000 millones de dólares para empresas de todo el mundo, un impacto que amenaza con multiplicarse si la parálisis portuaria se extiende hacia el tercer trimestre del año.
Artículos relacionados
