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Hay al menos 1.118 muertos

Redacción 03/09/2026 - 00.26.hs

El número de fallecidos por la trágica avalancha de lodo del pasado 26 de agosto en Nepal aumentó a 1.118, mientras un total de 4.858 personas siguen desaparecidas, informó ayer la Policía nepalí.

 

A una semana desde que comenzaron las inundaciones que devastaron el valle del río Trishuli, en una región montañosa cercana a la frontera con China, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja (IFRC) indicó que recién ahora está logrando acceder a algunas de las zonas más afectadas, como el distrito de Rasuwa.

 

Mientras algunas personas intentan regresar a las zonas afectadas para buscar sus viviendas y comprobar qué queda de ellas, “los cursos de agua bloqueados siguen planteando el riesgo de nuevas inundaciones y la amenaza de deslizamientos de tierra es real e inmediata”, explicó Matt Baden, responsable de operaciones de la IFRC para la respuesta a la crisis en Nepal.

 

En ese contexto, más de 10.000 personas fueron rescatadas hasta ahora, entre ellas 252 extranjeros, indicó el portavoz del Secretario General de la ONU, Stéphane Dujarric, en conferencia de prensa desde Nueva York el lunes.

 

La Autoridad Nacional de Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres nepalí informó que en las tareas de búsqueda, rescate y asistencia trabajan más de 20.819 efectivos de seguridad, según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas.

 

Los rescates.

 

Aunque las esperanzas de encontrar supervivientes disminuyen, los equipos de rescate continúan trabajando en condiciones peligrosas en Nepal para rescatar cerca de 100 obreros de una central hidroeléctrica que se cree que están atrapados en túneles. Con ayuda de explosivos, equipos de perforación y excavadoras, los socorristas lograron abrirse paso hasta varios de ellos, pero hasta ahora solo han conseguido extraer algunos cadáveres.

 

“Concentramos nuestros esfuerzos en estos túneles, nuestro trabajo continúa”, declaró el martes un portavoz del ejército, Raja Ram Basnet. El ministro de Relaciones Exteriores de Nepal, Shisir Khanal, afirmó que todavía alberga esperanzas de que algunos de los desaparecidos sean rescatados con vida. “Los milagros existen”, declaró.

 

Según publicó Página 12, las familias que buscan a sus seres queridos acuden a colgar sus fotografías en un muro del hospital universitario, su última esperanza de obtener información sobre su suerte. Muchos familiares y seres queridos acuden con la esperanza de saber si encontraron los cuerpos.

 

En el lado chino, más de 2.000 socorristas están movilizados en busca de supervivientes o para restablecer las comunicaciones en las zonas siniestradas. Sus esfuerzos se concentran en reabrir la carretera hacia el puesto fronterizo chino-nepalí de Gyirong.

 

Los independentistas tibetanos acusan ahora a las autoridades chinas de minimizar el balance de la catástrofe en su territorio. Beijing denunció en respuesta una “campaña maliciosa de difamación y sensacionalismo”.

 

Cambio climático.

 

“Creemos que este desastre debe verse como una señal de advertencia sobre el riesgo que el cambio climático representa para Nepal”, afirmó el canciller Khanal. Los científicos señalan que los Himalayas, la cordillera más alta del mundo, se están descongelando más rápido a medida que aumentan las temperaturas globales. Hubo una reducción del 12% en la superficie glaciar junto con un descenso significativo en las reservas de hielo. Este proceso no solo amenaza a Nepal y China, sino a millones de personas que dependen de los ríos alimentados por el deshielo, afectando la agricultura y el suministro de agua en toda Asia.

 

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