Una falla informática pone en jaque a 6.000 aviones Airbus en todo el mundo
La aviación comercial mundial amaneció este sábado 29 de noviembre bajo una presión operativa sin precedentes recientes. No se trata de una huelga ni de falta de combustible, sino de una amenaza invisible que parece sacada de una novela de ciencia ficción: la radiación solar.
El fabricante europeo Airbus y la Agencia de Seguridad Aérea de la Unión Europea (EASA) emitieron en las últimas horas una Directiva de Aeronavegabilidad de Emergencia (AD) que afecta a la familia de aviones A320 (tanto los modelos ceo como los modernos neo). La orden es taxativa: los operadores deben actualizar el software de las computadoras de control de vuelo de inmediato o dejar los aviones en tierra antes del domingo 30 de noviembre.
El origen de la medida es un incidente grave ocurrido a finales de octubre que confirmó que las tormentas geomagnéticas recientes pueden "corromper" la memoria de los ordenadores de a bordo, provocando maniobras peligrosas no comandadas por los pilotos, según pudo conocer la Agencia Noticias Argentinas.
Guillaume Steuer, portavoz oficial de Airbus en Toulouse intentó llevar calma a los mercados y pasajeros esta mañana, señalando que “el análisis de un evento reciente reveló que la radiación solar intensa, producto de la actividad geomagnética actual, puede generar lo que en informática llamamos un 'Bit Flip' (cambio de estado de un bit de memoria) en las unidades de control de vuelo. Hemos desarrollado un parche de software inmediato para blindar el sistema contra esta interferencia".
Falla.
La falla reside en las unidades ELAC (Elevator Aileron Computer), específicamente aquellas fabricadas por la firma francesa Thales. Estas computadoras son las encargadas de mover los alerones y los elevadores (timones de profundidad) del avión.
Al recibir una descarga de radiación cósmica en altura, el chip de memoria interpreta erróneamente la posición del avión y puede ordenar una "picada brusca" (nose down) para corregir una actitud de vuelo que en realidad es normal.
La investigación se aceleró tras el incidente del vuelo de JetBlue (ruta Cancún-Newark) el pasado 30 de octubre, donde la tripulación reportó una pérdida momentánea de control tras una anomalía en el sistema ELAC.
América Latina es una de las regiones con mayor densidad de flota Airbus A320 del mundo. La directiva ha caído como una bomba logística en medio de la temporada alta de fin de año.
Las Aerolíneas Afectadas.
JetSMART, es una de las compañías que opera en el país y en otros países sudamericanos, cuya flota está compuesta exclusivamente con aviones de la familia Airbus y, particularmente, muchos de la clase Neo, que es la que tiene específicamente problemas.
La compañía informó mediante un comunicado que “con base en el análisis y evaluación de la información comunicada por Airbus y la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) hasta la fecha, solo un número reducido de aeronaves se encontraría alcanzado por la condición descrita en la Directiva de Aeronavegabilidad emitida por dicha entidad. Estas aeronaves serán atendidas esta misma noche conforme a las directrices técnicas establecidas”.
Añade que “la aerolínea realizará las actualizaciones requeridas dentro de los plazos definidos, siguiendo los procedimientos indicados y en coordinación con sus equipos de ingeniería y mantenimiento, con la seguridad como su principal prioridad”.
Aclara finalmente que “a la fecha, no existe afectación en la operación de los vuelos de JetSMART Airlines, los cuales continúan desarrollándose según lo programado. En caso de que algún itinerario requiera ajustes, las personas afectadas serán contactadas directamente para recibir de manera oportuna alternativas de viaje”.
“La compañía continuará monitoreando la situación y comunicará cualquier actualización relevante conforme avance la implementación de las medidas técnicas correspondientes”, concluye.
En tanto, LATAM Airlines, que es el mayor operador de la región, confirmó que en los talleres de mantenimiento en Santiago y San Pablo están trabajando en turnos de 24 horas para cargar el nuevo software en cientos de aviones, aunque advirtieron que “se esperan reprogramaciones durante el fin de semana”.
Avianca, que también vuela a Argentina, admitió en un comunicado que "un número significativo" de sus aeronaves requiere la intervención, al igual que la chilena Sky Airline, que debe trabajar con urgencia para actualizar el software, ya que en el caso de Sky, la mayoría de sus aviones son Neo.
Aerolíneas Argentinas, no se ha visto afectada porque su flota de corto y medio alcance es exclusivamente Boeing 737 (NG y MAX) y Embraer 190, aviones que utilizan una arquitectura de computadoras diferente y no están afectados por esta directiva de Airbus.
La "cura" no requiere cambiar piezas mecánicas, sino conectar una terminal de mantenimiento (laptop robusta) al avión y cargar una actualización de software o, en algunos casos, revertir a una versión anterior más estable. El proceso dura entre 30 minutos y 2 horas por avión.tXIjqg
El problema no es el tiempo de carga, sino la cantidad de técnicos certificados y equipos disponibles para actualizar 6.000 aviones simultáneamente en todo el planeta.
El "Efecto Solar" de noviembre de 2025 quedará en los manuales de historia de la aviación como el momento en que la industria descubrió su vulnerabilidad ante el clima espacial. Mientras las aerolíneas sudamericanas corren para instalar el parche digital, los pasajeros deberán armarse de paciencia: la seguridad, esta vez, depende de ganarle la carrera a la radiación cósmica.
(NA)
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