El consumo, en picada
El consumo privado volvió a mostrar señales de debilidad durante abril y profundizó una tendencia que se arrastra desde mediados del año pasado.
Según publicó El Destape, el Índice de Consumo Privado (ICP-UP), elaborado por la Facultad de Negocios de la Universidad de Palermo, el consumo registró una caída interanual de 0,6% en abril, mientras que el acumulado del primer cuatrimestre cerró con una contracción de 1,5% frente al mismo período de 2025.
El dato aparece en un contexto en el que el Gobierno habla de recuperación económica y sostiene que los cambios observados en algunos indicadores responden a una modificación en los patrones de consumo más que a una caída de la demanda.
El informe de la Universidad de Palermo señaló que, en términos desestacionalizados, el índice mostró estabilidad respecto de marzo y que “regresó a los niveles de octubre de 2025” luego de las caídas registadas desde mediados del año pasado.
El trabajo muestra que “el ICP-UP de marzo de 2026 registró un alza de 0,7% respecto del mes anterior. Al comparar el índice con los datos de diciembre, también se observa una recuperación; en este caso, de 2,2%. Sin embargo, en la comparación interanual continúa cayendo”.
Según el relevamiento, durante el primer trimestre el índice acumuló una contracción de 2% frente al mismo período del año anterior.
El deterioro aparece reflejado especialmente en los indicadores de consumo masivo, que siguen siendo los más sensibles a la pérdida de ingresos reales y al impacto del ajuste sobre amplios sectores de la población. Aunque la desaceleración de la inflación permitió cierta recomposición nominal de salarios y jubilaciones, el poder adquisitivo todavía muestra un deterioro considerable respecto de los niveles previos a la gestión Javier Milei.
Uno de los datos más significativos del informe es la persistencia de la caída en el consumo de alimentos básicos. “El consumo de carne vacuna volvió a caer, de manera que acumuló nueve meses consecutivos de caída”, destacó el estudio al registrar una baja interanual de 7,6%.
También se observaron señales de debilidad en el consumo de carne aviar y en las ventas de combustibles, indicadores que suelen utilizarse como termómetro de la dinámica cotidiana de los hogares y de la actividad económica general. La venta de combustible prácticamente no mostró crecimiento respecto del año pasado, después de haber tenido una recuperación parcial a fines de 2025.
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