Encuesta de la UBA y el CELS mostró que más del 70% de argentinos condena la dictadura
La mayoría de la sociedad argentina rechaza la última dictadura cívico-militar que gobernó el país entre los años 1976 y 1983. También una importante cantidad de personas se expresaron a favor de que se continúen realizando los juicios a los sospechados de haber cometido genocidio.
Un estudio desarrollado por la Universidad de Buenos Aires (UBA) y el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) relevó que el 71% de los encuestados definió al último Golpe de Estado como "Muy malo" (45%) o "Malo" (26%). Asimismo, un 60% de los consultados sostuvo que se trató de un plan sistemático de desaparición de personas y violaciones a los derechos humanos.
El diario Página 12 detalló que, en base a los autores del informe, se pudo dar cuenta de “cómo la sociedad argentina recuerda, interpreta y evalúa” la última dictadura cívico-militar. El trabajo también permite ver “que la memoria de la represión está presente y que el lenguaje de los derechos humanos continúa organizando el recuerdo colectivo”.
El estudio fue titulado “Miradas retrospectivas sobre la dictadura argentina: 50 años después” y se llevó a cabo en toda la Argentina mediante ocho grupos focales que involucraron a 1.136 personas.
Otro de los resultados que arrojó la encuesta puntualiza que el 63% considera que el golpe militar se realizó sin motivos que lo justificaran.
El rechazo también fue generalizado en otros asuntos vinculados al proceso dictatorial, como por ejemplo, respecto a la continuidad de los juicios contra los genocidas y/o responsables de crímenes de lesa humanidad, donde el 70% manifestó estar "Muy de acuerdo" o "Bastante de acuerdo" en que se sigan realizando.
Sin embargo, en otros asuntos se observó un porcentaje algo elevado que mostró una opinión positiva sobre el accionar de los militares. El informe revela que un 32% de las personas consultadas sostiene que entre 1976 y 1983 existió “un gobierno que encaró una lucha contra el terrorismo en la que pudo haber habido excesos”.
"Si bien la mayoría opinó lo contrario (que se trató de un plan sistemático y que hubo violaciones a los derechos humanos), ese tercio muestra lo profundo que caló la teoría de los dos demonios con la que todavía insisten, por ejemplo, funcionarios del gobierno actual", remarcó la nota de Página 12.
Un porcentaje también alto consideró que los responsables de que se haya roto el orden democrático no fue la Junta Militar, sino otras organizaciones, instituciones o grupos. El 39% respondió que para ellos el quiebre fue culpa de los golpistas, pero el 61% restante opinó que se debió a causa de los Montoneros o grupos guerrilleros (16%), el gobierno de Isabel Perón (13%), la situación económica (8%), los Estados Unidos (7%), los políticos en general (6%) y la Iglesia católica (1%). Un 10% no respondió a esta pregunta.
“La investigación respalda la idea de que la condena a la dictadura es un piso compartido, pero también advierte sobre la importancia de la transmisión intergeneracional, para evitar relativizaciones y negacionismos”, explicaron desde la UBA y el CELS.
Transmisión generacional
Otro de los aspectos que abordó el estudio tuvo que ver con el modo en que las personas adquirieron conocimiento sobre lo ocurrido en la última dictadura. En este punto, un 70% de los consultados afirmó que sabía mucho o algo sobre lo acontecido y se percibió que el sistema educativo fue el máximo responsable de transmitir información sobre el hecho histórico.
El 44% dijo que conoce lo que ocurrió entre 1976 y 1983 gracias a la escuela o la universidad, en tanto que el 30% contestó que conoce a partir de conversaciones con familiares y amigos.
Otra fuente que le sirvió a las personas para tener saberes acerca de la dictadura fueron distintos productos audiovisuales: las noticias o programas especiales transmitidos por los medios de comunicación (10%); series, películas, libros o música (6%); actividades o campañas de organizaciones de derechos humanos (3%); actividades gubernamentales (3%); y redes sociales (1%).
Por otro lado, solamente el 30% reconoció tener un familiar, amigo o conocido que haya sido víctima del Terrorismo de Estado. Los responsables del estudio subrayaron que “este dato es central" porque "allí donde existe un vínculo personal con víctimas, las posiciones se vuelven más firmes y se sostienen con mayor claridad las interpretaciones que reconocen el carácter sistemático del terrorismo de Estado”.
Palabras
El trabajo de la UBA y el CELS también midió las palabras que más se relacionan con la última dictadura, que el próximo 24 de marzo cumplirá 50 años desde su inicio. A este respecto, los términos “desaparecidos”, “represión” y “violencia” fueron los que aparecieron con mayor frecuencia.
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