“La desidia judicial la desprotegió”
Miles de personas marcharon ayer en las inmediaciones del Congreso Nacional para reclamar bajo la consigna "Ni una menos", al cumplirse 11 años de la primera movilización.
La marcha se desarrolló a pocos días del femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, episodio que conmocionó a todo el país y le dio más potencia al reclamo.
“Exigimos la renuncia del ministro de Seguridad Juan Pablo Quinteros y la destitución de los fiscales Raúl Garzón e Iván Rodríguez por la desidia organizada del Poder Judicial que la desprotegió y garantizó la impunidad. Este caso sintetiza las violencias institucionales a las que nos somete el Estado”, señalaron las organizadoras en el documento leído durante el acto central.
“También nos conmueve el femicidio de Dulce María Beatriz Candia, adolescente, de 17 años, de Misiones, y de Noelia Romero, de Temperley, provincia Buenos Aires”, resaltaron en el mensaje, que estuvo a cargo de la actriz Thelma Fardin.
Documento.
El texto arranca con los tres femicidios que motivaron la convocatoria de este año. El más reciente, el de Agostina Vega, adolescente de 14 años de Córdoba, ocupa el centro de las demandas institucionales: el documento exige la renuncia del ministro de Seguridad cordobés Juan Pablo Quinteros y la destitución de los fiscales Raúl Garzón e Iván Rodríguez, a quienes responsabiliza de
“la desidia organizada del poder judicial que la desprotegió y garantizó la impunidad”. A ese caso se suman el femicidio de Dulce María Beatriz Candia, de 17 años, en Misiones, y el de Noelia Romero, en Temperley, provincia de Buenos Aires.
Sobre el caso Agostina, el escrito que reproduce Tiempo Argentino, apunta directamente a la ministra de Seguridad nacional, Alejandra Monteoliva, a quien repudia por haber calificado ese crimen como “homicidio” en lugar de nombrar la figura de Femicidio, prevista en el Código Penal.
Según el documento, esa decisión “no es meramente una cuestión de lenguaje: implica negar la existencia de una desigualdad estructural de género y profundiza la impunidad”.
El texto también reclama justicia por las víctimas del triple lesbicidio de Barracas, y exige una condena para Justo Fernando Barrientos con reconocimiento expreso del crimen como lesbicidio. Pide justicia y reparación para Sofía Castro Riglos, única sobreviviente de ese ataque. Además, reclama justicia por Mariel Jiménez, de Villa Lugano, y condena efectiva a su agresor. Pide la búsqueda activa de Camila Maidana, de Comodoro Rivadavia (Chubut), y de Delicia Mamani, desaparecida en Córdoba desde hace seis meses, oriunda de Jujuy. El escrito también menciona a Pamela Cobbas, Roxana Figueroa y Andrea Amarante, y reclama justicia por Sofi Fernández y por Valeria Micaela Benítez.
Frente a datos contundentes, el documento denuncia que el gobierno de Javier Milei eliminó las políticas para prevenir, atender y erradicar las violencias por motivos de género, y que la mayoría de los gobiernos provinciales retiraron o vaciaron sus propias políticas en la materia.
En otro fragmento, el documento explica que la movilización también es en rechazo al proyecto de falsas denuncias presentado por la senadora radical Carolina Losada. “Ratificamos nuestro compromiso de alzar la voz y poner el cuerpo contra los abusos sexuales, acompañando a madres protectoras, sobrevivientes, niñes y adolescentes en el Congreso, en los juzgados, en las calles y en cada uno de nuestros espacios.”
De la multitudinaria jornada participaron mujeres de todas las edades, referentes de partidos políticos y familiares de víctimas.
Triple crimen.
Familiares de Brenda del Castillo y Morena Verdi, que fueron víctimas del triple crimen con sello narco de Florencio Varela al igual que Lara Gutierrez, también se encontraron en la marcha de ayer a la tarde.
Antonio del Castillo, abuelo de Brenda, reveló a la prensa que la familia aún cuenta con “custodias policiales” y sobre su participación en la movilización, sostuvo: “Fue mucha gente y nos reconocieron en seguida porque llevamos los pasacalles y las cosas de la nena. Voy a estar con mi hija y con la mamá de Morena”.
“La muestra de apoyo de la gente es terrible. Memoricé algunos carteles que decían ‘Salgo y quiero volver viva a mi casa’. Gente grande que también respaldan a los más jóvenes que, a su vez, se manifestaban”, añadió.
“Nosotros tenemos una vida, pero te arrancan a los chicos de las manos, los matan y los destrozan”, cerró Antonio.
Los números.
La marcha buscó visibilizar la persistencia de la violencia de género y reclamó respuestas estatales frente a los femicidios y las desapariciones de mujeres y niñas ya que en Argentina ocurre un femicidio cada 31 horas.
En el marco de los 11 años de ese primer #NiUnaMenos la Casa del Encuentro publicó un nuevo Informe del Observatorio de Femicidios en Argentina “Adriana Marisel Zambrano” y, transcurrida más de una década, las cifras de femicidios siguen evidenciando una problemática urgente y vigente, ya que, durante el período comprendido entre el 3 de junio de 2015 y el 27 de mayo de 2026, se registraron 3.424 víctimas fatales por violencia de género.
De los cuales hay 3.073 femicidios, vinculados de mujeres y niñas;
78 transfemicidios; 4 lesbicidios y 269 femicidios vinculados de varones adultos y niños.
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