La Perla: identificaron a seis militantes que fueron secuestrados y asesinados
Ya son seis los secuestrados, torturados y desaparecidos de la última dictadura militar en la Argentina que fueron identificados en La Perla, ex Centro clandestino de detención en la provincia de Córdoba. Los trabajos de recuperación se lograron tras un trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF).
La Asociación H.I.J.O.S de Córdoba anunció que ya son seis los militantes identificados que fueron secuestrados y asesinados. Se tratan de Eduardo Jorge Valverde Suárez, Oscar Reyes, Ramiro Bustillo, alguna de las mellizas Carranza, Raúl Oscar Ceballos Canton y Mario Alberto Nívoli, según supo la Agencia Noticias Argentinas.
Identificados.
Valverde Suárez era mendocino y se había mudado a Córdoba para estudiar Derecho. Fue delegado de la Federación Universitaria y al egresarse, se dedicó a la defensa de presos políticos. Fue secuestrado apenas se perpetró el golpe, en el puesto de Guardia Militar de la Fuerza Aérea.
Ceballos Canton era cordobés, estudiaba ingeniería y trabajaba en la empresa automotriz FIAT, en la planta de Materfer. Tenía 23 años y militaba en Montoneros. Lo secuestraron de su casa del barrio Altamira el 26 de agosto de 1976.
Acerca de las mellizas Carranza, los análisis forenses permitieron establecer que un diente encontrado coincide genéticamente con Adriana o Cecilia. Al compartir prácticamente el mismo ADN, la identificación aún no permite determinar con certeza a cuál de ellas pertenecía. Las mellizas Carranza tenían 18 años cuando, en mayo de 1976, una patota del Ejército ingresó a la pensión del barrio General Paz donde vivían y se las llevó.
Respecto a Reyes, nació en Banfield, provincia de Buenos Aires. Estaba casado y era padre de cinco hijos. En Córdoba trabajaba como obrero en la empresa FIAT y militaba en el Partido Comunista (PC). Fue secuestrado la tarde del 18 de octubre de 1977, en la vía pública, cuando iba en su auto a una reunión del partido.
Bustillo fue secuestrado el 18 de octubre de 1977 en la ciudad de Córdoba, por orden del comandante del III Cuerpo de Ejército, Luciano Benjamín Menéndez. Tenía 27 años, estudiaba, militaba en el Partido Comunista y trabajaba como obrero.
Sobre Nívoli, militaba en la Juventud Universitaria Peronista (J.U.P.) y trabajaba como técnico electricista. Su secuestro sucedió en la madrugada del 14 de febrero de 1977, en presencia de su familia, en su casa del barrio General Paz, Córdoba capital.
"Encontramos lo que tanto habíamos buscado".
Rodolfo Reyes, hijo de Oscar Omar Reyes, recién había cumplido siete años cuando secuestraron a su padre. Durante casi 49 años buscó saber que había pasado con él, relató Página 12.
El artículo escrito por Luciana Bertoia informa que la semana pasada llegó la respuesta cuando su hermana Patricia recibió un llamado del juzgado federal a cargo de Miguel Hugo Vaca Narvaja para que se presentaran en los tribunales. Allí les informaron que Oscar era uno de los doce desaparecidos que lograron ser identificados gracias a los esfuerzos del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) y de otras instituciones que se comprometieron en la búsqueda de restos en el predio que circunda a lo que fue el campo de concentración de La Perla
“Esto viene a confirmar lo que tanto buscamos: darle un cierre como familia al saber que papi fue secuestrado, torturado y asesinado por estos tipos. Encontramos lo que tanto habíamos buscado”, dijo Rodolfo al medio citado.
Página 12 detalló que entre septiembre y noviembre del año pasado, el EAAF junto al Servicio de Antropología Forense del Instituto Médico Forense del Poder Judicial de la provincia de Córdoba trabajaron sobre la zona conocida como la Loma del Torito. Para encontrar el espacio específico al que debían abocarse fueron fundamentales los aportes que hizo el geólogo Guillermo Sagripanti, de la Universidad Nacional de Río Cuarto.
Además, la nota recordó que los antropólogos ya habían trabajado en la zona en 2004. Habían llegado por los testimonios de un trabajador rural, José Julián Solanille, que se acercó a declarar ante la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep) para señalar que él había visto los camiones Mercedes-Benz que trasladaban secuestrados y que después escuchaba los estruendos de los disparos.
En 2004, Página/12 reveló que existía un descargo administrativo del teniente coronel Guillermo Bruno Laborda en el que hablaba de fusilamientos y de una operación de remoción de cadáveres que habría tenido lugar en los primeros meses de 1979.
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